ECONOMÍA
20/12/2018 17:33 CET | Actualizado 20/12/2018 19:15 CET

El Congreso aprueba los objetivos de déficit que dan oxígeno a Sánchez

Esta votación abre la puerta a una posterior aprobación de los presupuestos de 2019.

ARIS OIKONOMOU via Getty Images
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la cumbre de jefes de Gobierno en Bruselas.

Balón de oxígeno para Pedro Sánchez. El Congreso de los Diputados ha aprobado este jueves los objetivos de déficit y deuda públicos para el periodo 2019-2021.

El pleno del Congreso ha dado el visto bueno a la propuesta del Gobierno con 176 votos a favor y 168 en contra. Los diputados del PSOE, Unidos Podemos, PDeCAT, ERC, PNV, Compromís y Nueva Canarias han apoyado la iniciativa, mientras que los parlamentarios de PP, Ciudadanos, UPN, Foro Asturias, EH Bildu y Coalición Canaria se han opuesto.

La senda de consolidación fiscal aprobada este jueves por el Congreso es la misma que tumbó esta Cámara en julio y que fue negociada por Nadia Calviño con el comisario Pierre Moscovici en Bruselas. Implica un mayor margen presupuestario para las comunidades autónomas y el Estado, que contarían con cerca de 6.000 millones de euros más para gastar.

"Estamos hablando de 6.000 millones más para que podamos revitalizar los servicios públicos que quedaron deteriorados por la crisis", ha afirmado la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, en la tribuna del Congreso.

El calendario de esta senda de estabilidad presupuestaria establece que el conjunto de las administraciones públicas españolas tienen que cumplir con un déficit del 1,8% del producto interior bruto (PIB) en 2019, en vez del 1,3% exigido por Cristóbal Montoro.

El déficit público es la diferencia entre los ingresos y los gastos que tiene una administración expresada en porcentaje del producto interior bruto. El desvío presupuestario previsto para los próximos años es del 1,1% para 2020 y del 0,4% para 2021.

La aprobación de este senda en el Congreso es un triunfo del Gobierno, porque abre la puerta a una posterior aprobación de los Presupuestos Generales del Estado para 2019. Sánchez ha logrado el apoyo de prácticamente los mismos partidos que le llevaron a Moncloa, en un momento en el que muchos daban por agotada la legislatura. Se aleja por tanto la posibilidad de un adelanto electoral.

Los partidos independentistas han querido marcar sus distancias con el Ejecutivo. Ferran Bel, diputado del PDeCAT, ha advertido a Montero de que el respaldo de este jueves a la senda "no es la antesala de un sí a los presupuestos".

El Senado vetará esta senda de estabilidad

A pesar de lo que ha ocurrido este jueves, el PP probablemente tumbará esta senda la próxima semana en el Senado, gracias a que cuenta con mayoría absoluta en la Cámara alta.

De hecho, el Ejecutivo y el grupo parlamentario de Unidos Podemos intentaron cambiar la Ley de Estabilidad Presupuestaria para suprimir esa capacidad de veto del Senado. Sin embargo, esta reforma todavía se encuentra paralizada en el Congreso y, por tanto, no se ha aprobado.

Ese intento de cambiar la Ley de Estabilidad llevó a que el Gobierno retrasara el envío de esta senda de déficit por segunda vez al Congreso. Montero tenía que haber enviado una nueva senda un mes después de ser tumbado y, sin embargo, se ha remitido cinco meses más tarde. Entre medias, se han celebrado las elecciones andaluzas que supusieron un vuelco político por la entrada de Vox en el Parlamento.

En el caso de que el Senado tumbe esta senda, Montero tendrá que atenerse a la del Gobierno de Mariano Rajoy, que establecía un déficit del 1,3% del PIB en 2019, para la elaboración de los presupuestos. La Comisión Europea, la AIReF y el Banco de España ya alertaron de que era muy difícil que se cumplieran los objetivos de déficit del PP.