De los 'Muchachos' a la 'Cuarta Estrella': la pasión de la hinchada argentina toma Atlanta antes de las semifinales
Miles de aficionados albicelestes han inundado Atlanta en las horas previas al duelo contra Inglaterra, en una movilización que recuerda a Catar y que mezcla cánticos, banderas, Messi, Maradona y el sueño de conquistar una nueva Copa del Mundo.

Atlanta habla cada vez más argentino.
A pocas horas de la semifinal del Mundial 2026 contra Inglaterra, las calles de la ciudad estadounidense se han llenado de camisetas albicelestes, banderas, bombos y canciones que recuerdan inevitablemente a las imágenes que acompañaron a la selección durante la conquista de Qatar hace cuatro años.
La movilización de aficionados argentinos se ha convertido en uno de los grandes fenómenos de este Mundial. Allí donde juega el equipo de Lionel Scaloni aparecen miles de seguidores capaces de transformar estadios estadounidenses en improvisadas sucursales del Monumental o la Bombonera. Pero la dimensión que está adquiriendo la concentración de aficionados en Atlanta, escenario de la semifinal, ha llevado esa sensación a otro nivel.
Restaurantes, hoteles, plazas y zonas de reunión cercanas al estadio llevan días teñidos de celeste y blanco. Los cánticos se suceden prácticamente a cualquier hora y la sensación dominante entre quienes han viajado desde Argentina es que la selección vuelve a sentirse local a miles de kilómetros de casa.
Todo ello impulsado por una ilusión colectiva que tiene un objetivo muy concreto: conquistar la cuarta estrella.

De Qatar a Estados Unidos
La imagen de decenas de miles de argentinos desplazándose para seguir a la selección ya sorprendió al mundo en Qatar 2022. Cuatro años después, el fenómeno se ha repetido.
La Albiceleste ha sido una de las selecciones más arropadas durante todo el torneo. Desde la fase de grupos hasta las eliminatorias, los seguidores argentinos han protagonizado algunas de las estampas más llamativas de la competición, convirtiendo aeropuertos, centros urbanos y estadios en auténticos puntos de encuentro futbolísticos.
La clasificación para semifinales tras derrotar por 3-1 a Suiza no hizo más que acelerar ese movimiento.
Muchos aficionados que seguían el torneo desde otros puntos de Estados Unidos pusieron inmediatamente rumbo a Atlanta. Otros cruzaron el continente desde Argentina. El resultado es una ciudad que, por momentos, parece vivir una invasión pacífica de camisetas con el dorsal 10 de Lionel Messi.
La banda sonora de la cuarta estrella
Si en Qatar el himno oficioso fue Muchachos, este Mundial ya tiene nuevas canciones que acompañan el recorrido del equipo de Lionel Scaloni.
La más popular es La cuarta estrella, un cántico que ha trascendido las gradas para instalarse en las redes sociales, en los encuentros entre aficionados e incluso en las celebraciones de los propios jugadores.
"Por Malvinas, por el Diego, por la última de Leo, Argentina quiero verte bicampeón".
La letra resume buena parte de los sentimientos que atraviesan a la afición argentina en este Mundial: la memoria de Diego Armando Maradona, la presencia permanente de Lionel Messi y la posibilidad de que el capitán, recién cumplidos los 39 años, dispute las últimas páginas de su historia mundialista.
Cada victoria ha multiplicado el eco de esa canción. Y en Atlanta ya es prácticamente imposible caminar por las zonas más frecuentadas por los aficionados sin escucharla.
Inglaterra vuelve a aparecer en el camino
La presencia de Inglaterra en semifinales ha añadido un componente emocional extra.
Pocas rivalidades tienen tanta carga histórica en el fútbol mundial. Por eso, a medida que se acerca el partido, comienzan a circular nuevas canciones y vídeos creados específicamente para este enfrentamiento.
Algunas recuerdan el Mundial de México 1986 y la legendaria actuación de Maradona. Otras incluyen referencias a las Islas Malvinas, un asunto que sigue ocupando un lugar muy importante en la memoria colectiva argentina.
Una de las composiciones que más se ha difundido en redes sociales es la creada por el payador Pedro Saubidet junto a su hija de ocho años. "Quiero volver a robarle un gol al ladrón, como el Diego y el narigón, y que la cuarta estrella brille en el cielo de mi nación", dice su estribillo.
Mientras tanto, otros cánticos directamente desafían a Inglaterra y evocan viejas batallas futbolísticas.

Messi y una última oportunidad para la historia
En el centro de toda esta movilización aparece una figura que lo explica casi todo.
Lionel Messi está afrontando probablemente el último Mundial de su carrera. El hombre que acabó con décadas de espera al levantar la Copa en Qatar tiene ahora la posibilidad de convertirse en el primer capitán argentino capaz de conquistar dos Mundiales consecutivos.
Ese factor ha elevado todavía más la carga emocional que rodea a la selección. Cada partido se vive como una cuenta atrás, cada victoria como un regalo inesperado y cada celebración como una oportunidad que quizá no vuelva a repetirse.
Una ciudad teñida de celeste y blanco
Las imágenes que llegan desde Atlanta muestran largas caravanas de aficionados, reuniones multitudinarias en bares y plazas y miles de personas cantando a las puertas del estadio horas antes del partido.
Tras la victoria contra Suiza, los propios jugadores celebraron junto a los aficionados entonando uno de los clásicos del repertorio argentino: "Y ya lo ve, y ya lo ve, el que no salta es un inglés".
Desde entonces, el cántico ha resonado en incontables celebraciones repartidas por todo el país y también en Estados Unidos.
Porque para Argentina esta semifinal es mucho más que un partido; es una nueva oportunidad de acercarse a la cuarta estrella. Es, quizá, la última gran aventura mundialista de Messi. Y es también la confirmación de que, juegue donde juegue la Albiceleste, siempre aparece una multitud dispuesta a convertir cualquier rincón del planeta en una pequeña Argentina. "Por la última de Leo".
