El escándalo de la Copa África acaba (por ahora) con Marruecos campeón en los despachos: cómo hemos llegado hasta aquí... y qué puede pasar
La Confederación Africana de Fútbol ha aceptado el recurso de la federación marroquí tras perder la final en su propia casa. Todo se remonta a un polémico penalti a favor de Marruecos y la indignada reacción de casi toda la selección de Senegal.
Brahim Díaz aún no lo sabía, pero la noche del miércoles 17 de marzo de 2026 sería la suya. Titular en el partido de vuelta de octavos de Champions en el Etihad Stadium, el futbolista del Real Madrid no solo se hizo noticia por su gran partido. También porque, sin saberlo, acababa de convertirse en campeón de la Copa África.
La noticia sorprendía en los minutos finales del Manchester City-Real Madrid. El Comité de Apelación de la Confederación Africana de Fútbol (CAF) decidía declarar campeón de la Copa África de fútbol a Marruecos, pese a haber perdido la final ante Senegal.
Aquel 18 de enero, el equipo de Mané, Mendy y compañía daba la campanada imponiéndose a la anfitriona, después de un escándalo arbitral que provocó la retirada casi completa de la selección senegalesa del estadio Príncipe Moulay Abdallah de Rabat por un penalti a Marruecos. Y a esa retirada casi completa del equipo se agarra la Confederación Africana de Fútbol tras el recurso de la Real Federación Marroquí de Fútbol.
Ahora comienza otro 'partido', el que para bien o para mal arbitrará el Tribunal de Arbitraje Deportivo desde Lausana (Suiza).
Qué pasó en la final
Todo se remonta al tiempo de descuento de una final que marchaba 0-0. Con el reloj marcando el 96', el árbitro congoleño Jean-Jacques Ndala Ngambo, señaló un penalti como poco controvertido a favor de Marruecos. La indignación en la delegación senegalesa fue tal que amenazaron con abandonar el campo.
La amenaza se convirtió en realidad casi plena, porque tras unos minutos de máxima tensión y revisión del VAR, toda la selección menos Sadio Mané, abandonó el césped. En él solo permanecieron los árbitros y el equipo marroquí, además de un Mané que luchaba desesperadamente por convencer a los suyos para volver al campo de juego.
Líder y gran referente futbolístico de Senegal, Sadio Mané consiguió que sus esfuerzos cristalizasen tras un largo rato y sus compañeros volvieron para asistir al lanzamiento de penalti de Brahim Díaz. De ser gol era prácticamente el pitido final del torneo. Pero el madridista, que llevaba un torneo excelso, fue presa de sus propios nervios y lanzó un penalti nefasto a lo panenka; un golpe del que no se recuperó ni futbolística ni visualmente hasta tiempo después. Su cara en la entrega de premios como MVP del campeonato lo evidenciaba.
El batacazo marroquí fue a más y, ya en la prórroga Senegal hizo el tanto de la victoria gracias a un contraataque culminado por Pape Gueye. Rabatazo, que dirían algunos jugando con aquel mítico momento del fútbol en la final del Mundial de 1950 en Maracaná
El drama fue total en el corazón de Marruecos al quedarse sin un torneo que el régimen de Mohamed VI quería utilizar como promoción al Mundial 2030 —coorganizado junto a España y Portugal—. Para colmo de males, se sucedían las críticas por la actitud de su afición, los problemas organizativos y la actitud hostil de los recogepelotas nacionales para con los porteros rivales.
Qué dice la apelación ganada por Marruecos
Pasadas las primeras horas del escándalo y el shock, el país norteafricano se puso manos a la obra por la vía del recurso. La apelación de la Real Federación Marroquí de Fútbol se basó en el supuesto abandono del partido por parte de Senegal, sin que existiera una autorización del árbitro, apoyado en el artículo 82 del reglamento de la Copa Africana de Naciones. Esto dice el citado artículo:
Si, por cualquier motivo, un equipo se retira de la competición o no se presenta a un partido, o se niega a jugar o abandona el terreno antes del final reglamentario del partido sin la autorización del árbitro, será considerado perdedor y será eliminado definitivamente de la competición en curso. Lo mismo se aplicará a los equipos previamente descalificados por decisión de la CAF".
Así, la CAF opta por la aplicación del artículo 84 de la misma norma, que regula las consecuencias para el equipo expulsado:
El equipo que contravenga lo dispuesto en los artículos 82 y 83 será eliminado definitivamente de la competición. Este equipo perderá su partido por 3-0, a menos que el adversario haya obtenido un resultado más ventajoso en el momento en que se interrumpió el partido, en cuyo caso se mantendrá este marcador. El Comité Organizador podrá adoptar otras medidas".
Al respecto, el Comité de Apelación africano ha notificado que declara "admisible en forma" el recurso de la federación marroquí, alegando que Senegal "infringió el artículo 82", lo que supone que "el equipo senegalés ha perdido el partido, con un resultado de 3-0" a favor de Marruecos. En paralelo, "desestima" el resto de mociones y atenuantes presentados por la federación senegalesa.
Tras conocer el fallo y la concesión del título, la federación marroquí ha lanzado un comunicado para justificar que su apelación "nunca ha tenido como objetivo cuestionar el rendimiento deportivo de los equipos participantes en esta competición, sino únicamente solicitar la aplicación del reglamento de la misma".
"La Federación reafirma su compromiso de respetar las normas, garantizar la claridad en el marco competitivo y mantener la estabilidad en las competiciones africanas", señala la nota del ente balompédico marroquí.
Qué va a hacer Senegal
El Gobierno senegalés ya ha prometido pelea legal. Inicialmente ya lleva la cuestión más lejos de lo estrictamente deportivo, al solicitar la apertura de una investigación internacional independiente por sospechas de corrupción en la CAF.
La secretaria de Estado y portavoz del Ejecutivo, Marie Rose Khady Fatou Faye, no ha dudado en expresar que el fallo del comité de apelación "se deriva de una interpretación manifiestamente errónea del reglamento, lo que conduce a una decisión gravemente ilegal y profundamente injusta".
Por ello recurrirán a "todas las vías adecuadas", incluidas las instancias internacionales competentes, para que "se haga justicia y se restablezca la primacía del resultado deportivo".
La Federación Senegalesa de Fútbol tomaba la palabra poco después para anunciar que acudirá hasta la última instancia del deporte, el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), "en los plazos más breves posibles" y recurrir en su sede de Lausana la concesión del título a Marruecos por supuesta "incomparecencia".
A juicio de la federación ganadora sobre el campo, se trata de una "decisión sin precedentes e inaceptable" que, "arroja descrédito sobre el fútbol africano". Su reacción busca, insiste el organismo, reiterar su "compromiso inquebrantable con los valores de integridad y justicia deportiva". Pero ese partido se antoja complejo... y largo.
De momento, lo que deja claro Senegal es que no entregará el trofeo de campeones de la Copa África ni devolverá los premios. "Que vengan a buscarla. Están locos", publicaba en su Instagram por la noche el futbolista del Olympique de Lyon Moussa Niakhaté, junto a una foto suya con la medalla y alzando la copa.