El primer ministro ruso advierte que "Rusia se verá obligada a usar armas nucleares tácticas"
"Esta es la respuesta simétrica a la que la Federación Rusa tiene derecho".

El que avisa no es traidor, aunque en este caso no es que la OTAN no lo tuviera claro. Rusia "se verá obligada a utilizar armas nucleares tácticas" contra Ucrania —y potencialmente contra Reino Unido y Francia— si se transfiere tecnología nuclear a Kiev. Así lo ha advertido el expresidente ruso y actual vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia, Dmitri Medvédev, en un mensaje publicado en Telegram.
Medvédev reaccionaba a informaciones difundidas por fuentes rusas que apuntan a una supuesta intención de París y Londres de transferir tecnología nuclear a Ucrania. "En tal escenario, Rusia se verá obligada a usar cualquier arma, incluidas las armas nucleares no estratégicas, contra objetivos en Ucrania que representen una amenaza para nuestro país", escribió. Y añadió que "de ser necesario, contra los países proveedores que se conviertan en cómplices de un conflicto nuclear con Rusia".
Moscú habla de "respuesta simétrica"
En su publicación, Medvédev sostuvo que la transferencia de tecnología nuclear equivaldría a entregar armas nucleares a un país en guerra activa. "Esta es la respuesta simétrica a la que la Federación Rusa tiene derecho", afirmó.
El dirigente ruso calificó al Gobierno de Kiev de "régimen nazi", retomando la narrativa oficial del Kremlin que enmarca la invasión iniciada en 2022 como una operación de "desnazificación". También advirtió de que un paso de ese tipo podría conducir directamente a una guerra mundial.
No es la primera vez que Medvédev recurre a la amenaza nuclear. Desde el inicio de la invasión a gran escala, ha lanzado repetidas advertencias sobre el posible uso de armas nucleares no estratégicas —también conocidas como tácticas— en caso de escalada.
Putin y otros altos cargos endurecen el discurso
El 20 de junio de 2025, el presidente Vladímir Putin declaró que Rusia respondería de forma "muy dura" y "probablemente catastrófica para Ucrania" ante cualquier intento de usar una "bomba sucia".
Posteriormente, Medvédev insistió en que Moscú dispone de "muchas" armas nucleares tácticas y subrayó: "Ni hablar de las consecuencias para la vida futura y el medio ambiente".
El presidente de la Duma Estatal, Viacheslav Volodin, también alertó de que una transferencia de este tipo podría desencadenar una guerra nuclear. La Duma debatirá la cuestión y preparará un llamamiento formal a los parlamentos de Reino Unido y Francia.
Por su parte, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, calificó el supuesto plan como una "flagrante violación del derecho internacional" y aseguró que Rusia tendrá en cuenta esta información en futuras negociaciones sobre Ucrania.
¿Qué dicen Londres, París y Kiev?
Observadores internacionales recuerdan que Reino Unido no dispone de bombas nucleares autónomas. Su disuasión se basa en misiles Trident II D5 desplegados en submarinos de la clase Vanguard. Francia, por su parte, cuenta con misiles balísticos M51 lanzados desde submarinos y con misiles de crucero ASMPA transportados por cazas Rafale.
Otros expertos señalan además que Ucrania no opera bombarderos estratégicos de largo alcance ni sistemas diseñados para desplegar armamento nuclear. Desde Kiev, varios canales oficiales han calificado las acusaciones rusas de provocaciones destinadas a tensar el clima antes de negociaciones.
El Servicio de Inteligencia Exterior ruso (SVR) afirmó que Londres y París pretenderían camuflar la transferencia como un desarrollo interno ucraniano, utilizando componentes europeos. También instó al Consejo de Seguridad de la ONU y al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) a investigar el supuesto plan.
El trasfondo: el Memorándum de Budapest
Las especulaciones sobre el estatus nuclear de Ucrania resurgieron tras un informe del New York Times en noviembre de 2024 que citaba a funcionarios estadounidenses anónimos sugiriendo hipotéticamente que Washington podría reconsiderar el retorno de armas nucleares a Ucrania, a las que Kiev renunció en el Memorándum de Budapest de 1994. No obstante, EEUU no posee las antiguas ojivas soviéticas entregadas por Ucrania.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha planteado que, si Ucrania no ingresa en la OTAN, podría necesitar garantías de seguridad alternativas. Moscú ha criticado duramente cualquier insinuación en esa línea.
La amenaza de uso de armas nucleares tácticas eleva el tono en un conflicto ya marcado por advertencias estratégicas. Aunque por ahora se trata de declaraciones políticas, el impacto retórico y diplomático es inmediato en un escenario internacional cada vez más tensionado.