Los expertos explican por qué los peajes del estrecho de Ormuz podrían provocar el caos: "Una perspectiva aterradora"
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Los expertos explican por qué los peajes del estrecho de Ormuz podrían provocar el caos: "Una perspectiva aterradora"

La combinación de controles estrictos, riesgos de seguridad y limitaciones físicas ha creado una situación que muchos califican de insostenible.

El petrolero Callisto, anclado en el puerto Sultan Qaboos por el bloqueo del estrecho de Ormuz, en Mascate (Omán), el 12 de marzo de 2026.Benoit Tessier / Reuters

El nuevo sistema de control marítimo propuesto por Irán en el estrecho de Ormuz está generando una creciente preocupación entre analistas internacionales. Lo que a primera vista parece una medida de seguridad —permitir el paso solo tras inspecciones— podría terminar bloqueando uno de los corredores energéticos más importantes del mundo.

El estrecho, un paso marítimo de apenas unos kilómetros de ancho en algunos puntos, es clave para el transporte global de petróleo y gas. Sin embargo, la obligación de que los barcos circulen por una ruta aún más estrecha, entre las islas de Qeshm y Larak, está creando un cuello de botella difícil de gestionar.

Los expertos advierten al diario alemán naftemporiki que este sistema "sencillamente no puede funcionar" con el volumen de tráfico previo al conflicto. Antes de la guerra, más de un centenar de buques cruzaban diariamente esta vía. Ahora, con controles obligatorios y limitaciones físicas, el número podría reducirse drásticamente.

Además, el impacto no es solo logístico. Irán ha impuesto un peaje que puede alcanzar los 2 millones de dólares por petrolero, lo que podría generar ingresos millonarios para el país en los próximos años. Sin embargo, esta medida también podría disuadir a muchas compañías navieras, que ya contemplan evitar la zona por completo debido a los riesgos.

Uno de los mayores temores es la seguridad. El nuevo trazado obliga a grandes buques, algunos de hasta 300 metros de eslora, a maniobrar en un espacio extremadamente reducido. Esto aumenta significativamente el riesgo de colisiones o encallamientos, especialmente teniendo en cuenta que estos barcos necesitan varios kilómetros para maniobrar con seguridad.

A esto se suma la amenaza de minas en la zona central del estrecho. Irán ha señalado áreas como "peligrosas" y recomienda rutas alternativas para evitar posibles incidentes. Pero incluso si las minas no están presentes, el efecto disuasorio ya está teniendo consecuencias. 

Como señala Peter Sand, analista de transporte marítimo de contenedores en la empresa de logística Xeneta, "han dicho que el estrecho es intransitable y, creamos o no que hay minas, lo que cuenta es la amenaza".

La situación también está afectando al comportamiento de los barcos. Según los expertos, ya se han visto casos de embarcaciones esperando durante días para obtener permiso de paso o incluso dando media vuelta ante la incertidumbre.

En este contexto, crece la duda sobre si será posible recuperar la normalidad en el tráfico marítimo de la zona. La combinación de controles estrictos, riesgos de seguridad y limitaciones físicas ha creado una situación que muchos califican de insostenible. Según cree Bridget Deacoone, analista sénior de riesgos y cumplimiento normativo en Lloyd's List, esto "es una perspectiva aterradora”.

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