El "caos" de la sexta ola, desde dentro: "No sabemos qué puede pasar"

El personal sanitario se prepara para las próximas semanas, con la incidencia del coronavirus en bajada pero un previsible aumento en las hospitalizaciones.
Colas a la entrada de un hospital en Madrid
Colas a la entrada de un hospital en Madrid
Europa Press News via Getty Images

“Esto es un caos. El número de pacientes ha sido un caos y también la manera de manejarlos”. Así es como define la sexta ola Julio Armas, médico de Urgencias del Hospital de Vinalopó de Elche (Alicante). La llegada de ómicron en esta última ola ha marcado récord tras récord en número de contagios.

“Es tan grande el volumen de pacientes que ha desbordado todas las estadísticas”, insiste Armas. Y aunque admite que muchos son asintomáticos o presentan sintomatología leve, eso no les ha quitado carga de trabajo porque “pese a que no requieren hospitalización, sí necesitan un diagnóstico y que se les den medidas preventivas”.


Pero los últimos datos apuntan a que los positivos ya no crecen al ritmo al que lo hacían hasta ahora y la incidencia ha caído, lo que parece indicar que vamos de bajada en esta sexta ola. Daniel López Acuña, epidemiólogo y exdirectivo de la OMS, confirma estas sospechas: “El pico de contagios va a llegar ya, si es que no está aquí”. Aún así, el experto avisa: “Hay un decalaje de siete a 20 días entre contagios y presión asistencial, así que en los próximos días veremos cómo sube este indicador”.

Por eso, los centros sanitarios no bajan la guardia. Y la experiencia de los dos años de pandemia los ha preparado. Ramón Cunillera es gerente del Hospital de Mataró (Barcelona) y admite que la pandemia les ha enseñado a “ser flexibles con las estructuras hospitalarias” y a organizarse mejor. “Ahora podemos repensar los servicios en muy poco tiempo”, comenta.

Sin embargo, se muestra cauto respecto a la previsión de ingresos que pueda llegar: “No sabemos qué puede pasar. Esta ola es muy distinta en ese aspecto. La incidencia es brutal, pero de momento no se ha trasladado en hospitalizaciones. Hace 15 días estábamos subiendo en contagios, pero no hemos subido en ingresos”. “Desde mi experiencia”, puntualiza.


Su preocupación ahora, son los contagios entre el personal sanitario. Al ser ómicron una variante tan contagiosa, ha afectado también a los trabajadores de los centros. “Lo que más nos preocupa es que crezca el absentismo por contagios con los hospitales llenos. Al final, alguien tiene que venir a trabajar”, comenta Cunillera.

Y ese alguien es el personal que ha esquivado el virus y no se ha contagiado, lo que genera más carga de trabajo, como explica Armas: “Tenemos sobrecarga por la cantidad de positivos y de pacientes que hay que ver, pero también porque tenemos que cubrir las bajas entre el personal”. Y zanja: “Los recursos sanitarios son finitos”.

Agotados, cansados y ansiosos

Este exceso de pacientes a los que atender, lleva a que los ánimos entre el personal de los centros sanitarios (médicos, enfermeras, auxiliares, administrativos, etc.) sea “malo”. Octavi Rodríguez, secretario de organización del Sindicato de Enfermeras de Cataluña admite que este colectivo está totalmente “cansado, agotado, saturado y desbordado”. Algo en lo que coincide también Armas: “Todos los que nos dedicamos a la atención al paciente, seamos médicos, enfermeras, auxiliares... estamos sobrepasados, tristes, ansiosos y desmotivados”.

Y eso tiene consecuencias: “Cuando un profesional sanitario se desgasta, la calidad de la atención que ofrece también empeora”. Sin embargo, destaca que “la vocación” es lo que les mantiene en pie. Una idea que refuerza Cunillera que cree que en un trabajo de “servicio a la comunidad, das de ti lo mejor que tienes”.

“Cuando tenemos una demanda tan grande de covid, ‘quitamos’ atención de otras enfermedades. Y esto duele”

- Ramón Cunillera, gerente del Hospital de Mataró

La importancia de la vacunación

Si en algo están de acuerdo todos, es en la importancia de la vacunación. “Ha marcado un antes y un después”, comenta Joan Ramón Masclans, jefe de servicio de Medicina Intensiva del Hospital del Mar (Barcelona). Y añade: “Tal y como está circulando el virus, si no estuviera la vacuna, estaríamos mucho peor que en la primera ola, confinados en casa y con los hospitales dedicados exclusivamente a tratar el covid”.

No todo es covid

Uno de los mayores problemas que da esta sobresaturación del sistema sanitario por culpa del covid es que parece que el resto de enfermedades se olvidan. “Cuando tenemos una demanda tan grande de covid, ‘quitamos’ atención de otras enfermedades para mover al personal a ver covid. Y esto duele”, explica Cunillera.

“Hay veces que te llega un paciente que se vio un bultito hace tres meses, pero no pudo venir a consulta. Y para cuando llega y lo ves... descubres que ese bultito se ha convertido en un tumor irrevocable. Es desolador. Y cuando ves que te pasa esto tres, cuatro, cinco o hasta seis veces en un turno es cuando piensas que esto no puede estar pasando. Y esto es covid también”, lamenta Armas.

Por eso, Armas pide a los políticos un cambio de gestión en esta pandemia y que dejen de basarse en la economía para hacerlo “en el paciente”. Insiste también en que hay que “apostar por la prevención” y recordar medidas como mantener los espacios bien ventilados –“no es solo abrir una ventana”–, pero también que los políticos tomen las decisiones de limitar los aforos cuando haga falta y sobre todo que pongan “recursos extra –no los habituales, no– para tratar a los pacientes con covid”.

Sin embargo, Masclans entiende la posición de los líderes políticos: “Aquí en Cataluña el grupo de expertos propuso medidas más duras de las que finalmente se aprobaron, pero el gobierno tiene que poner sobre la mesa más cuestiones”.

Lo que nos queda por aprender

A nivel de sociedad, Rodríguez cree que falta tomar consciencia. “La gente no sabe el nivel de saturación que hay en los hospitales, las urgencias están saturadas, las ambulancias no pueden ni descargar”, destaca.

Masclans, apoya esta idea. “Dentro de un hospital todo el mundo sabe que hay muchos contagios, que se han tenido que desprogramar operaciones, etc., pero por otro lado la gente sigue haciendo vida normal, está cansada de llevar mascarilla, del lavado de manos y mantener la distancia, y se cuestionan todas las medidas”. Para Masclans, la solución para intentar salir de la sexta ola es sencilla: “Hacer caso de lo que digan los expertos”.

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