Juan Carlos Campo: "Felipe VI está dando día a día elementos de fortaleza, transparencia y democracia a la casa real"

Juan Carlos Campo: "Felipe VI está dando día a día elementos de fortaleza, transparencia y democracia a la casa real"

Entrevista con el ministro de Justicia: "No estamos peor que los países de nuestro entorno".

En mitad del bullicioso y asfáltico centro de Madrid se alza un imponente palacete, que en su día impulsó la marquesa de Sonora. En plena calle de San Bernardo, en el número 45. Y hoy es uno de los principales símbolos de la Justicia española, al albergar el despacho del Ministerio del ramo. 

Se abre la puerta de su coqueta y tentadora biblioteca, aparece Juan Carlos Campo (PSOE), el hombre al que le ha tocado dirigir Justicia en el primer Gobierno de coalición desde la II República y en plena pandemia del coronavirus. Llega directamente desde otro palacio, el de La Moncloa, donde ha participado en el Consejo de Ministros. Tras las ventanas, un país en el que crecen los casos, con 361 rebrotes y con más de un millón de puestos de trabajo destruidos durante el confinamiento. 

El ministro de Justicia insiste en que no hay que volver a aplicar el estado de alarma como meses atrás y hace una apelación a la responsabilidad de todos. Extremar las medidas y seguir las indicaciones de las autoridades sanitarias. Y ante los avisos que llegan del Reino Unido y Alemania para que no se viaje a España, Campo (Osuna, 1961) avisa: “No estamos peor que los países de nuestro entorno”. Han sido meses muy duros, reflexiona, pero apunta que hay que poner ahora el acento en la capacidad para controlar esos rebrotes, citando a Fernando Simón. Al epidemiólogo lo defiende a capa y espada: “Ha mostrado una profesionalidad heroica”.

Los otros titulares estos días tienen como gran protagonista al rey Juan Carlos, investigado por las supuestas comisiones por el AVE a La Meca. Campo reconoce que estas informaciones dañan a la institución, pero lanza varios mensajes: “Tenemos una monarquía parlamentaria que está muy por encima de las personas que la puedan encarnar”, “confiemos en nuestro Estado de Derecho y en las actuaciones de la casa real y sintámonos orgullosos de nuestras instituciones”, “el monarca (Felipe VI) está dando día a día elementos de fortaleza, de transparencia y de democracia a la casa real”.

Ante la situación de rebrotes que se está viviendo en todo el país, ¿se va a volver a aplicar el estado de alarma?

Hay que ser radicalmente negativo en esa afirmación. Estamos viendo con preocupación lo que está ocurriendo. Pero siempre oigo a las autoridades sanitarias y al señor Simón que lo verdaderamente importante no es solo el rebrote, sino que donde hay que poner el acento es en la capacidad para controlar ese rebrote. En ese sentido, tenemos que mantener esa moderación en la preocupación, no nos puede llevar a bajar la guardia, hay que seguir las indicaciones como hemos hecho desde el 14 de marzo. Y hay que contextualizar: no estamos peor que los países de nuestro entorno. Las medias en las que nos situamos, es verdad que hay comunidades con mayor índice de rebrotes y casos, son tremendamente aceptables con respecto al resto de Europa.

No estamos peor que los países de nuestro entorno

Durante el estado de alarma se generó un debate jurídico sobre si el Gobierno tenía otras posibilidades, como decía el PP, para confinar a la población. Luego hemos visto un vacío jurídico con el tema de Cataluña. ¿Por qué no se lleva a cabo una remodelación de las leyes? ¿Lo tienen pensado o creen que el actual sistema jurídico da cobertura?

No ha habido nunca un vacío legal. De hecho, la Constitución estableció en el artículo 116 la posibilidad ante situaciones extraordinarias de tres mecanismos: alarma, excepción y sitio. La ley que desarrolla el estado de alarma (4/1981) prevé esta situación de una pandemia. Contamos con un elemento jurídico que tiene una estructura potente. ¿Esto quiere decir que es satisfactorio, completo y que no hay que revisarlo? Todo el Derecho hay que revisarlo, se adecúa a la vida y, por tanto, si aparece una cosa nueva como es esta pandemia, hay que revisarlo con la serenidad necesaria con la que hay que afrontar cambios normativos en cualquier situación y época. Contamos con herramientas. Es verdad que en ese momento lo más adecuado y lo más idóneo fue el estado de alarma, pero ahora mismo las situaciones están focalizadas. Insisto en que hay unas comunidades autónomas que tienen una tasas bajísimas. Por tanto, no sería razonable. Por supuesto tenemos que hacer una revisión sobre si es necesario contar con más o mejores elementos normativos que permitan afrontar una situación como la que hemos vivido. Por eso es el esfuerzo del Gobierno de propiciar una comisión donde con el mayor acuerdo posible veamos cómo reconstruimos, y eso es también cómo nos armamos jurídicamente para abordar esta crisis social, económica y sanitaria en la que nos hemos visto envueltos.

  Juan Carlos CamposSERGI GONZÁLEZ BUENO

El PP les acusa de pasar del estado de alarma a mirar hacia otro lado con los rebrotes.

El Partido Popular tiene esa capacidad de no ponerse nunca con los ciudadanos y de no ponerse a lo que hay que ponerse: mirar por la salud de todos los españoles. Ojalá hubieran estado apoyando desde el minuto uno el estado de alarma y las prórrogas. Eso es lo que hay que hacer y no confrontar. Es mucho más importante cogobernar porque aquí nadie perdió sus competencias. En el artículo 6 del decreto se establecía muy claro: eran autoridades delegadas en orden a la mejor coordinación. En ese sentido hay que agradecérselo a todos los partidos políticos, a las CCAA y a los departamentos de sanidad, que han ido suministrando información al ministro de Sanidad. Ese es el objetivo, no nos perdamos, lo demás son batallas políticas que aburren a los ciudadanos.

¿Está funcionando ese cogobierno con las comunidades en el tema de la Justicia?

En el tema de la Justicia tengo que decirlo con mayúsculas: está funcionando, ha funcionado y va a funcionar. Desde el minuto uno, incluso con carácter previo hicimos esa potenciación de lo que hoy se denomina como cogobernanza. La semana pasada hicimos en Lerma la primera conferencia sectorial presencial y hay un acuerdo por unanimidad en el que hemos establecido este mecanismo de gobernanza como la mejor manera de abordar las cuestiones pos-covid. 

El Partido Popular tiene esa capacidad de no ponerse nunca con los ciudadanos

Después de esos meses de parón, ¿hay riesgo de colapso en la Justicia?

No, no hay riesgo de colapso de la Justicia. Hemos puesto las medidas desde el minuto uno. Primero, la Justicia no paró en su integridad. Una parte sí, pero hubo una declaración de servicios esenciales. Después tuvimos el parón que afectó a toda la estructura social y del Estado y evidentemente se han paralizado causas. Y además va a haber otras que va a traer esta situación de crisis social, pensando en ERTEs que se transformen en EREs, alguien que considere que tiene derecho a una medida de protección que no se le da, las sanciones, temas mercantiles… hay un plus. Pero el Gobierno ha estado preocupado desde el minuto uno de lo que denominamos el primer escalón pos-Covid, donde había tres piezas. Una era un real decreto acordado por una gran parte de las CCAA, que luego lo aprobó el Consejo de Ministros y que se ha tramitado en el Congreso teniendo un apoyo enorme, solo Vox ha votado en contra. Luego, un decreto de economía en el que se han establecidos los planes de choque, con 50 millones de euros asignados para la potenciación de los juzgados más necesitados. Y una tercera pieza con medidas muy estructurales, en plena elaboración y que espero llevar al Consejo de Ministros en septiembre.

Se han conocido noticias bastante desalentadoras este martes como la destrucción de un millón de empleos durante el confinamiento, según la EPA, y las decisiones de Reino Unido y Alemania de desaconsejar viajes a zonas de España. Habíamos vivido con un cierto optimismo tras el fin del estado de alarma. ¿Qué panorama le espera al país?

No son noticias buenas, pero cada una tiene su dimensión. Es normal que estemos hablando de una destrucción de puestos de trabajo, la cuestión es qué capacidad de reacción tenemos. Ahí es donde hemos incorporado un gran cinturón de protección, y ahora de recuperación de las empresas. Por tanto, de reinversión. Estos son los últimos decretos leyes que estamos aprobando en el Consejo. Hay que ser prudentes, tenemos unas buenas altas en la Seguridad Social y hay que analizar esos datos moderadamente. La pandemia es un problema sanitario pero tiene unas consecuencias económicas y sociales muy graves. Este Gobierno ha puesto por primera vez en la historia todo un aparato de medidas en orden a proteger los puestos de trabajo. Estoy pensando en las líneas ICO, los ERTE, el Ingreso Mínimo Vital… Había una obsesión, que exteriorizó el presidente: nadie se va a quedar atrás. 

La otra cuestión, espero que tengan una reconsideración porque ni estamos peor que otros países de nuestro entorno ni todas las autonomías tienen esos niveles de las que son más preocupantes. Estoy pensando en las islas, con unos porcentajes muy bajos, o Andalucía. Se están poniendo todas las energías diplomáticas para poder revisar esa situación y que el turismo pueda cumplir su función en la economía nacional.

Junto a la pandemia, los otros grandes titulares se los lleva el rey emérito. ¿Acabará siendo juzgado Juan Carlos I?

Nunca han sido mi fuerte las bolas de cristal. Voy teniendo mucha edad y no creo que vaya a desarrollarlas ahora. Lo que creo es que hay que mandar un mensaje de prudencia, mandar mensajes de valores. Tenemos una monarquía parlamentaria que está muy por encima de las personas que la puedan encarnar. Estamos en un Estado de Derecho que prevé la presunción de inocencia. La Justicia es igual para todos, tiempo al tiempo y que se vayan viendo las actuaciones. Ahora mismo hay mucho revuelo, entiendo el interés mediático y el de la ciudadanía para que se acaben ciertas cosas. Pero también creo que hay que poner en valor el papel de nuestro monarca, que está dando día a día elementos de fortaleza, de transparencia y de democracia a la casa real. Confiemos en nuestro Estado de Derecho, en las actuaciones de la casa real y, desde luego, sintámonos orgullosos de nuestras instituciones. Creo que solo fortaleciéndolas podemos sentirnos más como lo que somos: un Estado.

Dice que confiemos en las medidas de la casa real. ¿Deberían tomar algunas más drásticas en tiempo breve como, por ejemplo, que salga de Zarzuela el rey emérito?

No me atrevo y me parecería irresponsable por parte del ministro de Justicia decirle a la casa real lo que tiene que hacer. De lo que sí estoy muy orgulloso es de que todas las medidas que se han ido adoptando han ido en orden a ganar transparencia y a una mayor conexión con la ciudadanía. Ese es el camino acertado y hay que ponerlo en valor.

Confiemos en nuestro Estado de Derecho y en las actuaciones de la casa real y sintámonos orgullosos de nuestras instituciones

¿Qué le parece que se reabra la pieza Carol y se haya imputado a Corinna Larsen?

Sería irresponsable, reitero, pronunciarme sobre actuaciones judiciales, que además, siendo juez con 33 años, no conozco. Siempre me ha llamado la atención que alguien pueda juzgar anticipadamente de una manera paralela. Ya veremos cómo se va desarrollando.

¿Le afecta a la monarquía como institución lo que está pasando?

Claro que sí afecta, evidentemente. No es neutro lo que está pasando. Hay que dejar a la Justicia actuar. Hay unos valores y unos principios, pero lo que no podemos es hacerlo diferente en este caso. Presunción de inocencia e igualdad ante la ley. Con esos parámetros nos deberíamos sentir lo suficientemente tranquilos para lo que tenga que ocurrir.

  Juan Carlos CampoSERGI GONZÁLEZ BUENO

Como juez y ministro de Justicia, ¿qué le parece que esté bloqueada la renovación del órgano de los jueces (el Consejo General del Poder Judicial) desde diciembre de 2018?

Me parece bastante impresentable. La primera obligación que tenemos los ciudadanos y en este caso los juristas es cumplir el Estado de Derecho. No me sirve ampararme en la Constitución pero después no cumplirla. Es la Carta Magna la que dice que el CGPJ tiene un mandato de cinco años. Espero que la situación vire, podamos dar la naturalidad y la normalidad que reclaman las instituciones del Estado y tengamos renovación del Poder Judicial, del Constitucional y de todos aquellos elementos que vertebran el Estado y que se encuentran obstaculizados fruto del bloqueo político.

Bloqueo político, ¿pero hay conversaciones por debajo que no sepamos, se está moviendo algo?

Siempre hay conversaciones. Cuando uno sabe que tiene la obligación de hacerlo… la cuestión es la intensidad de esas conversaciones. Es cierto que algo se está moviendo. Hemos visto la manifestación del Poder Judicial, que es acertada. Esperemos que a la mayor brevedad posible, pero no me atrevo a decir porque no está en mis manos. Si fuera por mí, hace ya muchos meses hubiéramos tenido renovados los órganos constitucionales.

Me parece bastante impresentable que no se haya renovado el Poder Judicial

¿Esto hace que se menoscabe la confianza de la gente en la Justicia y en la política?

Sin duda, lo he dicho en multitud de ocasiones y en distintos foros. Para que le podamos pedir a la ciudadanía respeto y confianza en las instituciones, estas tienen que renovarse y cumplir sus compromisos conforme están previstos. Cuando ven que da igual que se renueve un órgano o no, evidentemente se deslegitima. Esto vale para todos. La renovación es una manera de gratificar y sanar las propias instituciones. 

¿Está la Justicia española politizada como acusan principalmente los líderes independentistas?

No, absolutamente no. Nadie puede esperar otra respuesta de alguien que es juez desde hace 33 años, pero le puedo asegurar que no.

¿Acabará el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, imputado por el caso Dina?

Sería otra vez bola de cristal. Lo que estoy viendo por los periódicos está muy lejos de ese tipo de cosa, pero no tengo ni idea ni información. No me van a pillar ahí, intento ser prudente en todas las actuaciones y mucho más cuando hablo de cosas tan serias como esa.

¿Siguen existiendo las cloacas del Estado?

No tengo constancia de que esa terminología se ajuste. Fui portavoz del grupo parlamentario en la legislatura pasada cuando se vio que hubo una instrumentalización puntual y parcial de los cuerpos y fuerzas de seguridad para fines políticos. A partir de ahí establecerlo con esa titulación, no sé. Que hubo una actuación concreta, quedó así aprobado en la comisión parlamentaria.

El senador David Erguido (PP) está al borde de una imputación, cercado por la Fiscalía por corrupción. ¿Debería apartarlo Pablo Casado?

Me quedo en la presunción de inocencia. Cada partido establece el momento en el que considera que alguien sobre el que recaen una serie de imputaciones o apertura de juicio oral debe ser apartado. No sería razonable que me pronunciara sobre el ámbito interno de un partido. Lo que tengo claro es que espero que en la política estén los elegidos y los mejores para que puedan aportar su formación para mejorar la vida de los ciudadanos.

Estoy convencido de que habrá presupuestos generales

Desde los partidos de la derecha siempre hay un runrún y les acusan de que van a indultar a los presos del procés. ¿Va a ser así?

Me pide permanentemente una bola de cristal y no la tengo. Habrá que ver cuando se empiecen a tramitar lo que van diciendo los distintos tribunales sentenciadores, la Fiscalía, todos los informes que la ley de 1870 reclama y en función de eso este ministro llevará al Consejo una determinada propuesta, que ahora mismo no está en condiciones de adelantar porque sería absolutamente impropio y carente de cualquier sentido. El juego de la gracia es un acto rabiosamente individual, por tanto tienen que realizarse todas las circunstancias personales que se dan. No tengo respuesta. Lo que tengo claro es que hay una ley y este ministro cumplirá escrupulosamente la ley.

Habla de leyes de 1870. ¿Cuándo se modernizará totalmente la Justicia española?

Que haya una ley de 1870 no necesariamente implica la necesidad de modernización. Viene porque se carece de un modelo, estamos en ello. Ahora tenemos las bases en un proyecto que hemos denominado Justicia 2030 que viene a vertebrar desde unas líneas muy claras con unos ejes que implican unas reformas normativas. Estoy hablando también de reformas organizativas y tecnológicas. 

  Juan Carlos CampoSERGI GONZÁLEZ BUENO

Hablando del Consejo de Ministros y reformas, ¿en qué ha quedado esa posible sobre la inviolabilidad del rey?

Eso no se ha discutido en el Consejo de Ministros, poca información puedo dar.

Digo si tienen pensada esa reforma constitucional.

Eso tiene que aprobarse con reforma constitucional, que tiene que hacerse con el sosiego necesario en los cauces establecidos. No está en la agenda. Distinto es que se pueda estudiar, y se está haciendo. Pero no hay ahora mismo una modificación en ese sentido.

¿Y la reforma constitucional que siempre se promete tiene fecha? ¿Qué incluiría? ¿O ahora con el tema del covid está paralizada?

Bueno, está paralizada no solo por el tema del covid. Una cosa es lo que entiendas que debe ser necesario para mejorar la convivencia en un Estado, que es el marco constitucional, y otra es la capacidad de hacerlo porque deberá tener por lo menos los mismos consensos. Si una virtualidad maravillosa tiene nuestro texto de 1978, es que todos nos sentimos mayoritariamente reflejados. Ahora mismo ese camino no es fácil de plasmar. Hay que bajar, sin perder esa visión de actuación, pero hay que ir paso a paso y haciendo realidades.

¿Habrá presupuestos generales?

Yo estoy convencido de que sí.

¿Con quién?

Con todos aquellos que se quieran sumar a la reconstrucción de un país.

¿Excluye al PP ya totalmente?

No, no, no excluyo a nadie.

Creo que el Gobierno de coalición sale fortalecido

¿Por qué en el momento más difícil para el país desde la Guerra Civil no ha habido un entendimiento entre los dos grandes partidos?

Habría que hacer un análisis más profundo, pero quizá cuestiones coyunturales, además de otras estructurales, son las que llevan a las realidades. Las motivaciones pueden ser discutibles, pero los hechos no. Ha habido momentos en los que no han apoyado ni siquiera el decreto de alarma como se pedía. Espero que hayan podido aprender. En la Comisión de Reconstrucción han demostrado otro talante. En momentos de crisis sólo cabe arrimar el hombro.

¿Confía en un entendimiento con ERC?

Aspiro a tener un buen entendimiento con todos los grupos políticos del arco parlamentario porque están representando legítimamente a los ciudadanos. Por lo tanto, todos tienen que aportar. Con unos habrá más sintonía ideológica y con otros menos. Pero lo verdaderamente importante es la capacidad de sumar por un objetivo. Esa es una idea que se esconde bajo las formas de cogobernanza, de consensos. La ley consensuada de Justicia, aunque seguro que se pueden hacer mejoras, es muy buena porque responde a una gran voluntad del arco parlamentario.

Al final no se ha convocado esa Mesa de Diálogo con la Generalitat prevista para julio. ¿Tiene alguna fecha?

No tengo información.

¿Será posible un entendimiento con Cataluña y encontrar una solución?

Como sociedad estamos obligados a encontrarla. Tardaremos menos o más, pero estamos obligados a encontrarla. Tenemos que encontrarnos, hay muchas fórmulas para que todos nos sintamos a gusto. Hay un sector de población que no lo está y se rebela contra esa situación. Tenemos la obligación de encontrar un mecanismo de ajuste para que todos en eso que llamamos España nos sintamos reflejados.

Por cierto, el Centro de Investigaciones Sociológicas da una diferencia a favor del PSOE de 13 puntos sobre el PP si hoy hubiera elecciones. ¿Sale reforzado el Gobierno de esta pandemia?

Confío en que la ciudadanía vea que se ha hecho un enorme esfuerzo compartido. Pero creo que el verdadero esfuerzo y el mérito está en cada uno de los ciudadanos que se ha quedado en su casa, sin darle un beso a su madre o sin ver a sus hijos. Los demás hemos hecho lo que nos tocaba hacer. Es cierto que si los ciudadanos ven eso, maravilloso. ¿Qué quiere que le diga? También tengo claro que la verdadera encuesta es el día de las elecciones.

Hay que mandar un mensaje de tranquilidad y responsabilidad, depende de cada uno de nosotros

¿Se están relajando los ciudadanos? ¿La gente joven está fallando?

El gran grueso sigue siendo absolutamente responsable y consciente de lo que nos jugamos, haciendo todo lo posible para cumplir las orientaciones de las autoridades sanitarias. ¿Que hay algunos casos lamentables? Lo estamos viendo. Tenemos que reaccionar frente a eso porque nos va mucho en ello. Hay que mandar un mensaje de tranquilidad y responsabilidad, depende de cada uno de nosotros. Esto nadie lo puede hacer por mí. Hay un mayor número de asintomáticos, un porcentaje muy elevado, con lo cual tenemos que extremar más el cuidado. Tengo que tomar muchas más precauciones. La mascarilla no es sólo para protegerte a ti, sino para proteger a los demás. Tenemos que incidir en eso, pero igualmente decirle a la gente que tenemos que actuar con esta nueva normalidad. Que no nos quedemos encerrados en casa, pero sí tenemos que seguir expresamente esa recomendación. No podemos bajar la guardia cuando salimos. Por tanto, puedo ir a una terraza o un sitio de ocio, pero manteniendo esa distancia y esas reglas porque nos jugamos mucho.

  Juan Carlos CampoSERGI GONZÁLEZ BUENO

¿Qué le parece que se haya convertido en objeto de críticas tan duras por parte de la derecha y de los medios de derechas Fernando Simón, que hasta se le echa en cara que vaya el fin de semana a Portugal?

Casi lo prefiero pasar por alto porque es alguien que ha mostrado una entrega y una profesionalidad heroica. Espero que a él no le hagan mella ninguna y ojalá siga haciendo lo que hace, que lo hace muy bien.

Apenas llevaba un mes el primer Gobierno de coalición desde la II República cuando estalló la pandemia. ¿Cómo sale la coalición? ¿Cómo es el entendimiento entre el PSOE y Unidas Podemos? ¿Mejor de lo esperado?

Utilizando su pregunta, creo que el Gobierno sale fortalecido. Es un Ejecutivo que tiene sus diferencias porque son dos partidos los que lo conforman, pero hay un ánimo constructivo y un objetivo común. Cuando voy al Consejo de Ministros, no distingo ministros del PSOE o de UP, noto personas con responsabilidades y ámbitos competenciales. Entre todos intentamos mejorar todo.

Una pregunta más personal. ¿Cómo es estar dentro del Gobierno como ministro de Justicia durante una pandemia incluso con compañeros contagiados? ¿Cómo han sido estos meses?

Como para todos los españoles, duros y con un sentido de la responsabilidad. Responsable tenía que ser el que no podía salir de su casa, el que nos atendía en un supermercado, los sanitarios… Hay muchos funcionarios de Justicia que han estado al pie del cañón porque la Justicia se ha ralentizado pero no se ha parado. Nadie ha perdido ni un solo derecho en el estado de alarma. Lo que se ha perdido es una limitación de circulación porque era la única capacidad que teníamos para contener a un virus sin vacuna ni tratamiento.  Con lo único que doblamos esa curva. Hemos salido como país con el pecho hinchado, hemos sido capaces. Tenemos un momento de satisfacción pero tenemos que ejercerlo con responsabilidad.

Nadie ha perdido ni un solo derecho en el estado de alarma

¿Cree que nos tendremos que confinar todos?

Estoy convencido de que no. Entre los avances médicos y la situaciones de control. Tampoco podemos perder de vista una cosa.  No quiero que se puedan entender mis palabras como lo más mínimo de relajación, en absoluto. Creo que hay que hacer una invocación a la responsabilidad  durísima de los ciudadanos, pero estamos en una situación muy diferente a la de marzo. Hoy se hacen miles de pruebas diarias, antes no se hacía porque era muy difícil. Hoy tenemos los hospitales en una situación más relajada, las UCIs sin congestión. Estamos mejor preparados. Esperemos que los avances científicos, todos los días apuntan de buena manera, sean una realidad y podamos contar con el elemento de vencimiento de la covid-19.

Uno de los grandes dramas que se han vivido ha sido el de las residencias. ¿Tiene que ser otro modelo? ¿Qué se está haciendo?

Es una respuesta obvia, por supuesto que sí. Es el momento de los grandes valores sociales, tenemos que ver el valor de la Sanidad pública. Es la gran lección. Por supuesto, tenemos que introducir cuestiones sanitarias en las residencias. Si no aprendemos de ello, seríamos tontos.

A escasos metros de aquí protestan los MIR ante la Comunidad de Madrid. ¿No ha aprendido esta autonomía de lo que ha pasado?

No tengo elementos para juzgar. Sé que cada vez que oigo al ministro de Sanidad dice que Madrid como todas las autonomías ha estado colaboradora. Es el momento de unir esfuerzos y no reprochar comportamientos. Es el momento de arrimar el hombro por este país.

¿Isabel Díaz Ayuso ha sido desleal con el Gobierno central?

No podría calificarlo. Son las palabras del ministro de Sanidad, que ha tenido un papel ejemplar. Cada vez que hemos tenido la oportunidad de oírle, siempre ha hablado del esfuerzo colectivo.

Decíamos que este mundo iba a cambiar con la pandemia. ¿Ha cambiado el ministro de Justicia su visión después de todo?

Necesitaré un poco de perspectiva histórica para llegar a eso. Lo dije en el Congreso y casi me cuelgan, esto nos resitúa a todos como personas, como sociedad. En nuestra vida va a haber un antes y un después de la covid-19. El confinamiento no ha sido una experiencia, sino una vivencia. De lo que cambia a las personas. Tenemos que valorar muchas cosas, las personas que tenemos cercanas, estar meses sin darle un beso a tu madre, no ver a tus hijas, no estar con tus compañeros y amigos… Nos tiene que resituar en lo verdaderamente importante. Y propuestas sociales: el papel de la transformación digital en nuestras vidas, tenemos que estar mejor preparados para el teletrabajo, cambiar el concepto del puesto de trabajo…. La apuesta por la Sanidad pública, la inversión en la investigación, no podemos dejar eso atrás. Claro que nos va a cambiar la vida. No quiero ponerme trágico, pero es tremendamente doloroso pensar en todas aquellas personas que han fallecido y ni siquiera han podido ir sus familiares al entierro. Por eso fue tan emotivo el acto de homenaje. Tenemos que hacer ver que somos una sociedad solidaria con el dolor.