Alertan de que la única defensa de Zelenski contra las amenazas balísticas de Rusia está en peligro
Los Patriot de EEUU se han mostrado tremendamente eficaces pero es que, además, son insustituibles en este instante por una ayuda similar de Europa.

El primer ministro ucraniano, Denys Shmyhal, ha reconocido el riesgo particular que afronta el suministro de misiles para el sistema de defensa aérea Patriot, de Estados Unidos, tras la orden del presidente Donald Trump de paralizar la ayuda militar a Kiev. Pese a ello, siendo optimista ante la posibilidad que Ucrania pueda trabajar con la Casa Blanca y otros aliados europeos para resolver el problema más temprano que tarde.
En una conferencia de prensa, Shmyhal enfatizó que su país continúa recibiendo sistemas de defensa aérea, misiles y municiones de sus socios, y que las reservas se proporcionan de múltiples fuentes.
Destacó, sin duda, el importante papel de Estados Unidos en el suministro del sistema Patriot, que describió como la única defensa capaz de contrarrestar los misiles balísticos rusos. Y señaló que la principal preocupación es garantizar el mantenimiento, la reparación y el suministro continuos de municiones para el sistema Patriot para que Ucrania pueda mantener su defensa contra las amenazas actuales. Sin embargo, expresó su confianza en que se pueda encontrar una solución en coordinación con los aliados del país.
Ucrania, es verdad, solo tiene una forma de protegerse contra los misiles balísticos más potentes de Rusia: los Patriot de fabricación estadounidense. Ahora que Estados Unidos ha suspendido los envíos de material militar a Kiev. Su freno puede tener consecuencias devastadoras, dice la CNN. Los Patriot tienen el problema de que son, directamente, insustituibles. Los soldados ucranianos dijeron a la citada cadena que su mayor preocupación inmediata no es el impacto de los recortes en el frente, sino la falta de misiles Patriot que protejan a sus familias y seres queridos en las ciudades ucranianas.
"Estados Unidos tiene la licencia de los sistemas de misiles Patriot, así como de su producción, lo que hace muy difícil que varios países europeos puedan volver a fabricarlos", declaró Kateryna Stepanenko, analista y jefa adjunta del equipo ruso del Instituto para el Estudio de la Guerra, un observatorio de conflictos con sede en Estados Unidos.
Los Patriots son la crème de la crème de los equipos suministrados por Estados Unidos a Ucrania y desempeñan un papel crucial en las defensas aéreas ucranianas. Por eso, el riesgo de perderlos ha sembrado el pánico entre las autoridades ucranianas. Se ve en las palabras de Shmyhal. "Podemos destruir todos los demás medios de aterrorización de Ucrania por parte de Rusia con lo que tenemos en Ucrania, fabricado aquí o recibido de nuestros socios", añadió.
Rusia ha estado lanzando oleadas de misiles balísticos y de crucero hacia Ucrania con regularidad, y ha estado atacando ciudades, infraestructuras energéticas y objetivos civiles semanalmente. El verano pasado lanzó un misil de crucero contra un hospital infantil de Kiev.
Los misiles balísticos siguen una trayectoria curva que los saca de la atmósfera terrestre, antes de volver a sumergirse en ella y alcanzar su objetivo. Viajan a velocidades extremadamente altas, lo que los hace muy difíciles de interceptar.
Por su parte, los misiles de crucero son vehículos no tripulados propulsados por motores a reacción, como los aviones, que pueden lanzarse desde tierra, mar o aire. Son difíciles de detectar porque suelen ser más pequeños y vuelan bajo, y algunos también pueden desplazarse a gran velocidad.
Al mismo tiempo, Moscú ha ido aumentando sus arsenales a una tasa que Ucrania no puede seguir. Rusia fabrica más municiones y las adquiere de aliados como Irán y Corea del Norte.
No está claro cuántos misiles tiene Ucrania en sus arsenales y si ya están en camino más suministros de Estados Unidos. Un funcionario ucraniano declaró el martes a CNN que las reservas de misiles Patriot de Kiev podrían agotarse en cuestión de semanas.
Los soldados ucranianos en el frente también se apresuraron a señalar los Patriots como una pieza clave del equipo que Ucrania no puede permitirse perder. “Nuestro punto débil son los misiles de defensa antiaérea, los Patriots”, declaró Yegor Firsov, sargento jefe de un pelotón de ataque con drones. “Incluso a nosotros, los militares, nos gustaría que nuestras familias, nuestra retaguardia, estuvieran protegidas en la medida de lo posible cuando servimos en primera línea”, afirmó.

Defensa eficaz, coste enorme
Los Patriot, en uso desde hace casi 40 años, están ampliamente considerados como uno de los mejores sistemas de defensa antiaérea. Son capaces de derribar misiles de crucero e hipersónicos, misiles balísticos de corto alcance y aviones.
Su eficacia los convierte en un objetivo clave para Moscú: el ejército ruso ha atacado los sistemas en varias ocasiones.
Zelenski afirmó en el pasado que Ucrania necesitaría unos 25 sistemas Patriot para defender eficazmente su espacio aéreo. En la actualidad dispone de aproximadamente media docena, aunque el número exacto y su ubicación son secretos celosamente guardados.
En un principio, Estados Unidos se mostró reacio a suministrar los Patriot a Ucrania, y solo accedió tras meses de ataques aéreos rusos casi diarios contra objetivos civiles ucranianos.
Las primeras baterías llegaron a Ucrania unos 14 meses después de que Rusia lanzara su invasión a gran escala de Ucrania en febrero de 2022, y desde entonces se han convertido en una parte integral de las defensas aéreas de Ucrania.
Funcionarios ucranianos han dicho anteriormente que el país recibió tres sistemas de EEUU, uno de Alemania, uno de los Países Bajos y uno de Rumania. Se sabe que más de una docena de países poseen sistemas Patriot, entre ellos Grecia, Arabia Saudita, Polonia y Corea del Sur, pero se han mostrado reacios a enviarlas a Ucrania debido a las amenazas a las que ellos mismos se enfrentan.
Los analistas afirman que el ejército ucraniano ha estado utilizando los Patriots de forma extremadamente eficaz, derribando misiles que Moscú afirmaba que eran imposibles de interceptar, como los misiles balísticos Kinzhal.
Pero esto tiene un costo enorme. Con un costo estimado de unos 1.100 millones de dólares por cada sistema, los Patriots son, por mucho, el equipo más caro enviado por los aliados a Ucrania.
Según el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, los misiles Patriot cuestan unos 4 millones cada uno, un precio increíblemente alto.
Existen algunos sistemas alternativos, como NASAMS e IRIS-T, que han demostrado su eficacia contra misiles de crucero y drones, pero no pueden equipararse a los Patriot en lo que respecta a la protección contra misiles hipersónicos y balísticos avanzados.
Un arma que podría sustituir a los Patriot es el sistema de defensa aérea SAMP/T de Eurosam, un fabricante europeo. Ucrania necesitaría muchos más de estos sistemas para que fueran tan eficaces como los Patriot, y actualmente existen importantes problemas de suministro del sistema.
Resolver los problemas de suministro será clave para que Europa intervenga y proporcione más ayuda a Ucrania. Aunque los Patriot son los sistemas clave que más preocupan a Ucrania a corto plazo, la magnitud y amplitud de la ayuda procedente de Estados Unidos significa que es probable que pronto surjan otros problemas.
Estados Unidos había estado suministrando a Ucrania munición de artillería, vehículos blindados, obuses y sistemas de misiles como HIMARS y ATACMS.
Según el Instituto Kiel, que supervisa la ayuda a Ucrania, los suministros militares procedentes de Europa son comparables a los de Estados Unidos. Zelenski ha declarado que la producción nacional cubre aproximadamente el 30% de las necesidades de Ucrania.
