Todas las bases, posesiones y despliegues de EEUU en Oriente Medio, listas para el ataque a Irán
La operación "Furia Épica", como la ha llamado el Pentágono, ya ha descabezado al régimen de los ayatolás con el asesinato de Jamenei, pero el presidente Trump avanza que el conflicto durará varias semanas.

El despliegue militar de Estados Unidos cerca de Irán ya había ha alcanzado una magnitud no vista en décadas en Oriente Medio desde la invasión de Irak, en 2003: portaaviones nucleares, cientos de aeronaves de combate, destructores con misiles guiados y miles de soldados posicionados estratégicamente configuraban ya desde hace semanas una fuerza de ataque lista para actuar en cuestión de horas. Faltaba únicamente de una decisión política en Washington y llegó el sábado, cuando lanzó su operación "Furia Épica", la misma que su socio Israel llama "León Rugiente".
Según han informado detalladamente medios internacionales, el Pentágono fue concentrando desde hace semanas un dispositivo militar que combina capacidad ofensiva, vigilancia permanente y defensa antimisiles.
El refuerzo
Lo más destacado son los dos grupos de portaaviones encabezan el despliegue naval, el USS Abraham Lincoln y el USS Gerald R. Ford, respaldados por una flotilla de buques de guerra capaces de lanzar misiles de precisión a larga distancia.
El USS Abraham Lincoln tiene capacidad para 65 aviones, mientras que el USS Gerald R Ford llega a cargar hasta 75. Cada uno de estos portaaviones va acompañado por tres destructores de misiles guiados.
En el aire, el componente es igualmente robusto: más de 400 aeronaves -entre cazas furtivos, aviones de reconocimiento electrónico, patrullas marítimas y tanqueros de reabastecimiento- permiten operaciones continuas y ataques simultáneos desde distintos frentes. Este poder aéreo se complementa con bases militares reforzadas y unos 15.000 efectivos desplegados en puntos estratégicos del Golfo Pérsico, el Mediterráneo oriental y zonas cercanas a rutas marítimas clave.
La cadena de noticias CNN informa de que al menos 18 cazas furtivos F-35 Lightning II están ahora estacionados en la base aérea Muwaffaq Salti, en el norte de Jordania.
También cita este medio imágenes satelitales que muestran la llegada de varios E/A-18 Growlers a la base, aviones que son capaces de librar campañas de guerra electrónica contra defensas aéreas enemigas e infraestructuras de comunicaciones.
Mientras, en la base aérea Príncipe Sultán de Arabia Saudita, la CNN confirma la llegada de aviones militares estadounidenses adicionales, entre ellos varios E-3 Sentry, que son esenciales para advertir a los comandantes estadounidenses sobre la llegada de fuerzas enemigas o misiles y facilitar las comunicaciones en el campo de batalla.
Según datos de FlightRadar24, EEUU ya vigilaba de manera constante el estrecho de Ormuz con aviones P-8 Poseidon y drones MQ-4 Triton, que tienen su en los Emiratos Árabes Unidos, Bahrein y otros lugares de la región.
Siempre con el aliado israelí
Desde el estallido de la guerra en octubre de 2023 entre Hamás e Israel, el mayor aliado y socio de defensa de EEUU en la región, las fuerzas estadounidenses en Oriente Medio han sido cada vez más atacadas por algunos de los grupos afines a Irán (entre los que destacan el propio Hamás en Palestina, Hezbolá en Líbano, los hutíes de Yemen y varios grupos militantes con sede en Irak y Siria, todos ellos muy debilitados) y han respondido regularmente con contraataques.
Buques estadounidenses y de la coalición, por ejemplo, han protegido a la navegación mercante en el Mar Rojo y el Golfo de Adén, defendiéndose de los ataques casi diarios de drones y misiles hutíes, especialmente a lo largo de 2025. Si bien un alto el fuego en mayo del pasado año puso fin a los ataques hutíes contra buques estadounidenses, la amenaza para los buques comerciales no estadounidenses sigue siendo alta y ya se está viendo en estas primeras jornadas de nueva guerra.
EEUU ha apoyado a Israel a medida que sus hostilidades con Irán y Hezbolá se han intensificado. En abril de 2024, aviones de guerra y buques estadounidenses interceptaron docenas de drones y misiles disparados contra Israel en un ataque directo sin precedentes por parte de Irán. En octubre del mismo año, Washington anunció el envío de cuatro escuadrones de aviones adicionales a la región. Esta medida se produjo cuando Israel inició una incursión terrestre contra Hezbolá en el Líbano, mientras que Irán lanzó otra andanada de misiles de mayor envergadura contra Israel.
Según informes como los citados por el Council on Foreign Relations (Consejo de Relaciones Exteriores, CFR, por sus siglas en inglés), las fuerzas navales estadounidenses dispararon una docena de interceptores contra los misiles iraníes. En marzo de 2025, también se informó del despliegue de bombarderos furtivos B-2 desde su base en Misuri a la base conjunta de Estados Unidos y el Reino Unido en Diego García, una isla del Territorio Británico del Océano Índico que se encuentra dentro del alcance de ataque del territorio hutí e Irán.
Un alto el fuego entre Israel y Hezbolá ha estado en vigor en gran medida desde noviembre de 2024, aunque la tensión seguía siendo alta, altísima, con violaciones cruzadas por ambas partes desde el inicio -especialmente duras por parte de Israel-, que esta noche han roto con el lanzamiento de proyectiles y drones por parte del partido-milicia a Israel y la respuesta de Tel Aviv, que deja ya más de 30 muertos.
Israel, sobre todo, lanzó una operación en junio de 2025 dirigida contra las instalaciones nucleares, las instalaciones militares y los altos mandos militares iraníes, la llamada Guerra de los 12 Días, a la que se sumó EEUU. Aviones estadounidenses y al menos un buque de guerra desplegados recientemente en el Mediterráneo Oriental ayudaron a los de Benjamin Netanyahu a derribar misiles balísticos iraníes en represalia.
El 21 de junio, el presidente estadounidense, Donald Trump, autorizó un ataque estadounidense contra tres importantes instalaciones nucleares iraníes en un intento por frenar el creciente programa atómico del país. Fue el primer ataque directo estadounidense en suelo iraní. Los líderes iraníes avisaron ya de que una mayor intervención estadounidense podría desatar una guerra total. Ahora, no tienen ni líder supremo, tras el asesinato del sábado de Ali Jamenei.

La presencia permanente
El número de tropas estadounidenses en cualquier región puede fluctuar considerablemente según el entorno de seguridad, las prioridades de defensa nacional y otros factores. Durante operaciones importantes, hubo hasta 160.000 soldados en Irak en 2007 y 100.000 en Afganistán en 2011, recuerda el CFR.
En junio de 2025, un funcionario de defensa estadounidense afirmó que había unos 40.000 militares en Oriente Medio, muchos de ellos a bordo de buques en la región. Esta cifra es inferior a los 43.000 de octubre de 2024, en medio de la escalada de tensiones entre Israel e Irán, así como de los continuos ataques a buques del Mar Rojo, pero sigue siendo superior a los 30.000 que se estima que se habían mantenido en la región en los últimos años. Y no han ido a menos, no.
El mayor grupo se encuentra repartido entres tres espacios en Kuwait, con unos 13.500 militares desplazados en cinco bases, en Qatar con 10.000 soldados estadounidenses y unos 9.000 más en Baréin.
En total, EEUU cuenta con instalaciones militares en al menos 19 emplazamientos -ocho de ellos considerados permanentes por muchos analistas regionales- en países como Baréin, Egipto, Irak, Israel, Jordania, Kuwait, Qatar, Arabia Saudita, Siria y los Emiratos Árabes Unidos.
Las principales son los que siguen:
- Qatar: Base Aérea Al Udeid y Campamento de As Sayliyah.
- Baréin: Actividad de Apoyo Naval de Baréin (NSA Bahrein) y Base Aérea Sheikh Isa.
- Kuwait: Campamento Arifjan, Base Aérea Ali Al Salem, Campamento Buehring.
- Emiratos Árabes Unidos: Base Aérea Al Dhafra, Base Aérea Al Dhafra y Puerto de Jebel Ali.
- Arabia Saudita: Base Aérea Prince Sultan.
- Irak: Base aérea de Ain Al Asad, Base Aérea de Erbil.
Jordania: Base Aérea Muwaffaq.El ejército estadounidense también utiliza grandes bases en Yibuti y Turquía, que forman parte de otros comandos regionales, pero que a menudo contribuyen significativamente a las operaciones estadounidenses en Oriente Medio.
Tras el ataque estadounidense a las instalaciones nucleares de Irán el 21 de junio, Irán respondió dos días después con un ataque contra la base aérea estadounidense Al Udeid en Catar. La base alberga a diez mil soldados estadounidenses y es el cuartel general avanzado del Comando Central de Estados Unidos.
Trump declaró en redes sociales que las autoridades iraníes habían avisado con antelación del ataque para minimizar los daños y que esperaba impulsar las conversaciones de paz con Irán e Israel. Catar afirmó que sus sistemas de defensa antimisiles "impidieron con éxito" el ataque y evitaron bajas, pero condenó el ataque iraní y se reservó el "derecho a responder directamente".
Un alto funcionario iraní también prometió, según se informa, que su país tomaría más represalias contra Washington, pero mantuvo la puerta abierta a una mayor diplomacia.
Ahora la andanada está siendo masiva, más allá de aquel aviso a navegantes: al cierre de esta edición, ya han sido atacadas la Quinta Flota de la Marina, que se asientan en la la llamada Actividad de Apoyo Naval de Baréin. Además, los iraníes han logrado alcanzar a una zona cerca del consulado estadounidense en Erbil en Irak, así como a la Base Aérea Muwaffaq en Jordania, desde donde han reportado daños materiales, pero ninguna víctima.
Y Kuwait también ha sido objetivo de la respuesta iraní sobre base aérea de Ali Al-Salem, donde Estados Unido cuenta con drones de ataque MQ-9 Reaper: varios misiles balísticos dirigidos a la base fueron interceptados. Sin embargo, sí que se han registrado explosiones cerca de la base estadounidense de Al Udeid en Qatar, así como el humo también se ha dejado ver en la base de Al Dhafra, en Abu Dabi. Esta mañana, medios iraníes informaron este lunes del derribo de un caza F-15 de EEUU que pretendía atacar el territorio iraní y que cayó en Kuwait, mientras que ese país anunció que varias aeronaves estadounidenses se habían estrellado este lunes, pero que sus tripulantes sobrevivieron.
Todos los países anfitriones tienen acuerdos de base con EEUU, excepto Siria, donde el Gobierno se había opuesto a las fuerzas estadounidenses. Sin embargo, en mayo de 2025, Siria y Estados Unidos comenzaron a normalizar sus relaciones después de que Trump anunciara que levantaría las sanciones impuestas al país, una vez que se acabó con la era de Barchar el Assad.
Baréin es otra base importante, ya que alberga la mayor parte del personal estadounidense asignado de forma permanente y es sede de la Quinta Flota de la Armada de Estados Unidos. La Armada contaba con múltiples formaciones de buques de guerra de gran tamaño que realizaban operaciones en la región, pero desde el inicio de la segunda Administración Trump, varios buques de guerra han regresado a casa, para apoyar las iniciativas de seguridad fronteriza.

El USS Harry S. Truman regresó a casa en junio tras una estancia de 251 días en la región, mientras que el USS Carl Vinson llegó al Mar Arábigo en marzo. En junio pasado, el ejército estadounidense anunció el envío del USS Nimitz, estacionado en el Indopacífico, a Oriente Medio en respuesta a la escalada de tensiones entre Israel e Irán.
La Armada también ordenó al destructor USS Thomas Hudner que se desplazara al este desde el Mediterráneo Occidental para estar disponible en caso de necesidad.