Bill Clinton se defiende ante el Congreso de EEUU de sus múltiples vínculos con el pederasta Jeffrey Epstein: "No hice nada malo ni vi nada"
El expresidente de EEUU voló al menos 26 veces en el avión privado del criminal sexual y es uno de los nombres más repetidos en los 'papeles de Epstein'. Ante la Cámara de Representantes intenta defender su honor 24 horas más tarde de que declarase su mujer, Hillary.

No se puede negar lo que ya todo el mundo sabe que es cierto. Por eso, Bill Clinton ha tratado de limitar el escándalo en torno a sus vínculos evidentes con el pederasta Jeffrey Epstein. Y sabedor de ello, su defensa ha pasado por decir que "no hice nada malo ni vi nada", porque cuando supo todo, allá por 2008, ya había "dejado de relacionarme con él".
El expresidente de EEUU ha comenzado de este modo su muy esperada declaración de este viernes ante la comisión especial de la Cámara de Representantes, donde debe aclarar las decenas de menciones e imágenes que le ligan con el criminal sexual en los recién desclasificados papeles del 'caso Epstein'.
Lo niega (casi) todo
"No importa cuántas fotos me enseñéis, no tenía ni idea de los delitos que Epstein había cometido. Tengo dos cosas que, al final del día, deben importar más que vuestra interpretación de estas fotos de hace 20 años: 'Sé lo que vi y, más importante, sé lo que no vi. Sé lo que hice y, más importante, lo que no hice", ha espetado.
La figura del demócrata, que fuera presidente de EEUU entre 1993 y 2001, es una de las más destacadas y repetidas del listado de personalidades vinculadas a Jeffrey Epstein.
Hay notificados hasta 26 vuelos de Clinton en el avión privado de Epstein a comienzos de los 2000, si bien el expresidente asegura no haber participado nunca de sus actos con menores. Otras pruebas son las imágenes del político en un jacuzzi junto al criminal sexual y otra persona, así como en diversos encuentros donde se mostraban muy cercanos ambos.

Su estrategia de 'defensa' pasa, también este viernes, por asumir que no sabía nada cuando esas fotos fueron tomadas. En su alegato inicial, el demócrata consideró que si estamos aquí "es solo porque lo ocultó tan bien a todo el mundo durante tanto tiempo [...] Y para cuando salió a la luz con su declaración de culpabilidad en 2008, hacía tiempo que había dejado de relacionarme con él".
Se pone "serio" por la citación a su esposa Hillary
Bill Clinton comparece, además, 24 horas después de que lo hiciera su mujer, Hillary, que negó cualquier trato personal con el pederasta. Ella alegó no haber estado "ni en su isla, ni en su casa, ni en sus oficinas", para acabar calificando la comisión de "teatro partidista" por parte de los republicanos. Las fotografías entre ambas impiden a Bill Clinton señalar lo mismo en su caso, aunque se agarra a que sus lazos fueron "anteriores" a conocerse los delitos sexuales de Epstein.
De lo que sí ha dado detalle el 42º presidente de EEUU es de su enfado contra quienes llamaron a declarar a su esposa, hasta el punto de avisar en un momento me voy a poner serio". "Ustedes han obligado a Hillary a comparecer, cuando no tuvo que ver nada, nada, con Jeffrey Epstein. Ni siquiera recuerda haberlo conocido. Ustedes pueden citar a diez personas o a diez mil, pero citarla a ella estuvo mal", ha añadido.
Y ha dejado un 'recado' hacia la actual Presidencia, sin llegar a citar explícitamente a Donald Trump, otro 'habitual' de los 'papeles de Epstein', porque "nadie, ni los presidentes, están por encima de la ley".
Coincidiendo con su declaración en la Cámara de Representantes de EEUU, el perfil oficial de Bill Clinton publicaba en X una carta del exmandatario donde da explicaciones públicas. En ella insiste en que "como alguien que creció en un hogar con abuso doméstico, no solo no habría volado en su avión si hubiera tenido la menor idea de lo que estaba haciendo, sino que lo habría denunciado yo mismo y liderado el llamado a la justicia por sus crímenes, no por acuerdos preferenciales".