Diccionario de ofensas Trump-español: todo lo que el presidente de EEUU ha llamado a España en sus arrebatos de cólera
Nunca hemos sido su ojito derecho, pero desde que Pedro Sánchez se opuso al 5% del PIB en la OTAN su obsesión ha sido total. Y verbalmente muy variada, por cierto.

Lo cierto es ningún presidente de EEUU ha tenido a España tan presente en décadas. Esto en casi cualquier circunstancia sería muy bueno para nuestro país, pero ocurre que la insistencia de Donald Trump empieza a ser obsesiva, para mal... aunque Pedro Sánchez ha encontrado un filón en su oposición al magnate republicano.
Desde que volvió a la Casa Blanca y protagonizó aquel gazapo al confundir a España con uno de los países BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), Trump dejó claro que España no era precisamente su ojito derecho. Pero todo se desató a raíz de la negativa de Sánchez a aceptar la imposición del 5% del PIB para Defensa dentro de la OTAN.
Fue a raíz de la cumbre de finales de junio en La Haya cuando Donald Trump inició su campaña de acoso y derribo contra el Gobierno de España, en una constante de descalificaciones, avisos e incluso amenazas resonantes... aunque de muy difícil ejecución. Por el camino, el 47º presidente de EEUU nos está regalando un muy peculiar 'diccionario' de ofensas que ahora alcanza una 'edición especial' por las desavenencias sobre la guerra de Irán.
Con la 'p', lo que supone España para la Administración Trump
Ante los primeros desacuerdos de financiación con Sánchez, Trump sorprendió calificando a España como "problema" para el futuro de la OTAN. Era la previa de la cumbre de La Haya, que vino 'calentita' precisamente por sus protestas. En realidad ese término, "problemático", ya lo utilizó en un 'choque' Washington-Madrid durante el primer mandato tanto de Trump como de Sánchez.
De vuelta a 2025, el republicano celebró el logro de un acuerdo "casi unánime" en torno al 5% y pronto se lanzó contra Moncloa. Fue justo al término de la reunión cuando adelantó que haría pagar "el doble" a España, al que calificó de aliado "terrible" e "injusto".
Algo intolerable para su ego, tanto que en octubre aún lo tenía presente. En compañía del mandatario finlandés, Trump dejó caer que quizás habría que expulsar a España de la OTAN por ser el único país "rezagado" y que habría que explicarle por qué vamos "rezagados". Obviamente, su bravata fue del todo inútil, porque la expulsión solo se puede decretar por unanimidad del resto de miembros.
Pero él siguió. Llegaron nuevas promesas de aranceles especiales ante lo "injusto" e "irrespetuoso" del comportamiento de un país del que llegó a decir que está "muy protegido" en la OTAN haga lo que haga. Poco a poco, la 'cuestión española' fue saliendo de su agenda hasta que llegó la guerra con Irán y el veto del Gobierno a que EEUU usara las bases de Rota y Morón de la Frontera. Un 'caramelo' para que el magnate se despachara a gusto este martes, también en la Casa Blanca.
En su speech junto a un hierático Friedrich Merz, Trump calificó el gesto como "inamistoso" o "muy poco amistoso" por parte de unos mandatarios "terribles". Nos queda el consuelo de que al menos añadió que somos "un pueblo fantástico"... eso sí, tras decir que "no tienen nada que necesite EEUU".
Este jueves, ha sumado un par de términos nuevos, el de país "perdedor" en contraste con todos los aliados "ganadores" que tiene EEUU en la OTAN y en el mundo, y el de país "hostil", por no apoyar los esfuerzos para combatir al régimen de los ayatolás. Como en anteriores casos, los adjetivos han llegado vacíos, sin más referencia que un titular contundente.
No descartemos que en un alarde de ingenio, Trump descubra que Moron, sin tilde, significa "tonto" o "imbécil" en inglés. Que puestos a insultar, por lo menos que sirva para aprender inglés.
