La guerra de Trump en Irán cuesta 1.000 millones de dólares al día y podría alcanzar los 210.000 millones: el Pentágono admite que puede durar hasta ocho semanas
Los costes presupuestarios directos para los contribuyentes estadounidenses podrían alcanzar 65.000 millones de dólares, una cifra que subiría hasta 95.000 millones si la guerra dura más de dos meses.

La ofensiva militar lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán podría convertirse en una de las campañas más costosas de los últimos años. Según una estimación preliminar del Pentágono, la operación militar está costando alrededor de 1.000 millones de dólares al día, una cifra que, si el conflicto se prolonga, podría elevar la factura total hasta 210.000 millones de dólares.
La operación, denominada “Furia Épica”, comenzó el sábado con una serie de ataques que provocaron la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jameneí, y de varios altos cargos del régimen. Seis días después del inicio de la ofensiva, el conflicto ya ha dejado más de 1.000 muertos dentro de Irán, según la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos, con sede en Estados Unidos.
El enfrentamiento también ha causado víctimas entre las fuerzas estadounidenses. Seis militares murieron en un ataque con drones iraníes contra una instalación militar en Kuwait. Además, el conflicto ha tenido repercusiones en otros países de la región, como Líbano, Bahréin, Arabia Saudí y Turquía, donde las defensas aéreas de la OTAN interceptaron un misil balístico iraní.
Las estimaciones sobre la duración de la guerra varían dentro de la propia administración estadounidense. El presidente Donald Trump ha señalado que el conflicto podría extenderse entre cuatro y cinco semanas, aunque ha afirmado que Estados Unidos está preparado para continuar “mucho más tiempo” si es necesario.
Por su parte, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, indicó en una rueda de prensa en el Pentágono que la guerra podría prolongarse hasta ocho semanas. Si se mantiene el coste estimado de 1.000 millones de dólares diarios, el gasto directo alcanzaría unos 56.000 millones de dólares en ese periodo.
Sin embargo, otros escenarios contemplan una duración mayor. Según una notificación del Comando Central de Estados Unidos citada por medios estadounidenses, la guerra podría alargarse hasta septiembre. En ese caso, el gasto militar directo superaría los 215.000 millones de dólares, de acuerdo con cálculos del propio Pentágono.
Impacto económico más amplio
El economista Kent Smetters, director del Modelo Presupuestario de Penn Wharton, advierte en una entrevista con el Daily Beast de que el impacto podría ser todavía mayor si se tienen en cuenta los efectos indirectos del conflicto.
Según sus cálculos, los costes presupuestarios directos para los contribuyentes estadounidenses podrían alcanzar 65.000 millones de dólares, una cifra que subiría hasta 95.000 millones si la guerra dura más de dos meses.
A esto habría que sumar 115.000 millones de dólares en pérdidas económicas adicionales, provocadas por factores como el aumento del precio de la energía, las interrupciones comerciales o la inestabilidad financiera. En conjunto, la factura total podría llegar a 210.000 millones de dólares.
Incluso antes del inicio de los bombardeos, el despliegue militar previo ya había supuesto un gasto importante. El Pentágono había reposicionado más de una docena de buques de guerra y más de 100 aviones en Oriente Medio, una operación que costó aproximadamente 630 millones de dólares, según la exresponsable presupuestaria del Departamento de Defensa Elaine McCusker.
