El Gobierno sirio anuncia una prórroga de 15 días del alto el fuego pactado con las FDS y la apertura de corredores humanitarios
Entrará en vigor a partir de las 23.00 horas del 24 de enero.

El Ministerio de Defensa de Siria ha anunciado este sábado una prórroga de 15 días del alto el fuego, que entrará en vigor a partir de las 23.00 horas del 24 de enero. El comunicado oficial no menciona de forma explícita a las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), la coalición kurdo-árabe que controla gran parte del noreste del país, aunque la medida se produce en el marco de la tregua acordada entre ambas partes el pasado 19 de enero.
Según Damasco, la decisión busca facilitar una operación liderada por Estados Unidos para trasladar a presos de Estado Islámico desde el noreste de Siria hasta territorio iraquí. Washington confirmó en las últimas horas el envío de 150 sospechosos, un movimiento sensible que requiere, según las autoridades sirias, un contexto de menor actividad militar en la zona.
Advertencias previas y acusaciones cruzadas
Antes del anuncio de la prórroga, el Mando de Operaciones de las Fuerzas Armadas sirias difundió un comunicado en el que advertía a las FDS y a milicias vinculadas al Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) del riesgo de continuar con lo que calificó como violaciones del alto el fuego.
Damasco sostiene que estas acciones ponen en peligro la estabilidad alcanzada tras el acuerdo inicial y justifica así su tono de advertencia. Sin embargo, desde el otro lado del frente, la versión es muy distinta.
Este mismo sábado, las FDS denunciaron que el Ejército sirio continúa atacando sus posiciones en el noreste del país, lo que, a su juicio, supone una violación directa del alto el fuego firmado la semana pasada. La organización asegura que la tregua corre serio peligro si los bombardeos y hostigamientos no cesan de inmediato.
El factor Estado Islámico y el papel de Estados Unidos
El trasfondo de la prórroga está estrechamente ligado a la gestión de los combatientes y prisioneros de Estado Islámico retenidos en centros controlados por las FDS. Desde hace años, estas prisiones y campamentos —como Al Hol— son uno de los principales focos de preocupación internacional por el riesgo de fugas y radicalización.
Estados Unidos, aliado clave de las FDS, ha intensificado las gestiones para reducir la presión sobre estas instalaciones, trasladando a parte de los detenidos a Irak. Para Damasco, la prórroga del alto el fuego permite evitar incidentes armados durante una operación logística especialmente delicada.
No obstante, las FDS y sus aliados han ido más allá y han denunciado que elementos de Estado Islámico estarían combatiendo junto a las fuerzas de Damasco, una acusación grave que el Gobierno sirio no ha reconocido públicamente. Estas fuerzas están lideradas por el presidente de transición Ahmed al Shara, antiguo dirigente yihadista cuya figura sigue generando desconfianza entre actores locales e internacionales.
Corredores humanitarios en Hasaka
Junto a la prórroga del alto el fuego, el Ministerio de Defensa sirio ha anunciado la apertura de corredores humanitarios en la provincia de Hasaka. El objetivo es facilitar la entrega de ayuda a la población civil en coordinación con otros ministerios y organismos implicados.
Hasaka es una de las regiones más castigadas por años de conflicto, sanciones y desplazamientos forzados. La apertura de estos corredores se presenta como un gesto para rebajar la tensión y atender necesidades básicas, aunque organizaciones humanitarias advierten de que la seguridad sobre el terreno sigue siendo frágil.
Una tregua frágil y llena de incógnitas
La prórroga de 15 días no disipa las dudas sobre la viabilidad real del alto el fuego. Las acusaciones cruzadas, la presencia de múltiples actores armados y la compleja gestión de los prisioneros yihadistas convierten el noreste de Siria en un tablero extremadamente inestable.
Mientras Damasco insiste en que la medida busca estabilidad y cooperación puntual, las FDS reclaman garantías reales de que cesarán los ataques. En medio, Estados Unidos intenta avanzar en la cuestión de Estado Islámico sin provocar una escalada mayor.
