El Senado de EE.UU. vuelve a blindar a Trump: fracasa el intento de frenar una posible acción militar sobre Cuba
Los demócratas lo intentan… pero los republicanos cierran filas.
Nuevo pulso en Washington… y mismo resultado. El Senado de Estados Unidos ha vuelto a rechazar un intento de los demócratas de limitar el poder de Donald Trump para actuar militarmente, esta vez con Cuba en el punto de mira.
La votación, que terminó con 51 votos en contra y 47 a favor, refleja una división casi total por bloques. Los republicanos votaron en masa para frenar la iniciativa, aunque hubo dos excepciones llamativas: Susan Collins y Rand Paul, que se alinearon con los demócratas.
El miedo de fondo: que "Cuba sea la siguiente"
El debate no surge de la nada. En los últimos meses, Trump ha intensificado la presión sobre la isla con medidas como el bloqueo energético y declaraciones que han encendido todas las alarmas.
De hecho, el propio presidente ha llegado a insinuar que "Cuba es la siguiente", en línea con su estrategia en otros escenarios como Irán o Venezuela.
Para los demócratas, el riesgo es claro: que el presidente pueda iniciar acciones sin pasar por el Congreso. "Si alguien hiciera a Estados Unidos lo que estamos haciendo a Cuba, lo consideraríamos un acto de guerra", llegó a advertir el senador Tim Kaine durante el debate.
Una batalla que se repite… y siempre cae del mismo lado
Lo ocurrido con Cuba no es un caso aislado. En las últimas semanas, los demócratas han intentado en varias ocasiones recortar los poderes de guerra de Trump, especialmente en relación con Irán.
El resultado ha sido siempre el mismo: derrota en el Senado.
El patrón se repite: resoluciones impulsadas por los demócratas, apoyo casi total de los republicanos al presidente y alguna fuga puntual en ambos lados. Pero insuficiente para cambiar el resultado.
Desde el lado republicano, el argumento es claro: no hay intervención militar directa en Cuba que justifique limitar al presidente.
Algunos senadores consideran que estas iniciativas son más un movimiento político que una necesidad real, y defienden que Trump actúa dentro de sus competencias como comandante en jefe.
La Casa Blanca, por su parte, sostiene que sus acciones -como el bloqueo- están justificadas y forman parte de su estrategia para presionar al Gobierno de Miguel Díaz-Canel.
Un conflicto que va más allá de Cuba
Más allá del caso concreto, el debate vuelve a poner sobre la mesa una cuestión clave en la política estadounidense: ¿hasta dónde llega el poder del presidente para iniciar acciones militares sin el visto bueno del Congreso?
La Constitución otorga al Congreso la potestad de declarar la guerra, pero en la práctica los presidentes han ampliado su margen de actuación, especialmente en conflictos “limitados” o indirectos.
La sensación en Washington
Mientras las negociaciones con Irán siguen bloqueadas y la tensión internacional no baja, el mensaje que deja esta votación es claro: el Congreso, al menos por ahora, no está dispuesto a frenar a Trump.
Y eso alimenta una pregunta que sobrevuela Washington: si ya ha pasado en Irán… ¿qué pasará si el foco se desplaza definitivamente a Cuba?