El Servicio Secreto de EEUU mata a tiros a un hombre supuestamente armado que trataba de acceder a la mansión de Trump
El hombre, de unos 20 años, habría intentado acceder dentro del perímetro seguro en el resort Mar-a-Lago del presidente Donald Trump, quien se encuentra en Washington.
El Servicio Secreto de Estados Unidos ha confirmado este domingo que sus agentes han asesinado en la madrugada a un hombre de unos 20 años que supuestamente había intentado acceder de forma ilegal dentro del perímetro seguro en el resort Mar-a-Lago del presidente Donald Trump, situado en West Palm Beach, Florida.
El hombre, según han defendido desde el propio Servicio Secreto de EEUU, iba armado e intentaba entrar dentro del perímetro seguro de la mansión del republicano, motivo por el cual los agentes han decidido abatirle. La caja del arma fue recuperada en su vehículo, según los propios agentes. Ningún funcionario ha resultado herido durante el tiroteo, según las primeras informaciones.
El agente especial del Servicio Secreto de EEUU, Rafael Barros, ha asegurado a la BBC que la víctima portaba consigo una bombona de gasolina y una escopeta. Junto con el servicio secreto también se encuentra involucrada la Oficina del Sheriff.
Tras el incidente, los agentes han ofrecido una rueda de prensa sobre el tiroteo, donde han enseñado-entre otras cosas- una imagen de la supuesta escopeta que llevaba el sospechoso, así como del bidón de gasolina mencionado anteriormente. Por ahora, se desconocen cuántos tiros se efectuaron, ni los motivos que llevaron al jóven a intentar colarse.
Lo que sí se sabe es que el presidente estadounidense no se encontraba allí. Y es que, aunque suele pasar los fines de semana en esta residencia, en el momento del suceso se encontraba en la Casa Blanca, donde también estaba su mujer, Melania.
La identidad del fallecido (de Carolina del Norte) se mantiene por ahora en secreto, pendiente de notificación familiar, mientras que los agentes involucrados han sido retirados provisionalmente del servicio hasta que se termine la investigación, liderada por el FBI.
No es la primera vez que van a por Trump. Hace unos meses el republicano sufrió otro intento de asesinato en Pensilvania después de que un atacante, Matthew Crooks, disparase varias veces contra él durante un mitin (aunque no consiguió herir al dirigente republicano).