España, Alemania, Italia, Austria y Portugal reclaman a Bruselas un impuesto a los 'beneficios caídos del cielo' de las energéticas por la guerra de Irán, pero Von der Leyen lo rechaza
La Comisión Europea se niega a crear un nuevo impuesto a nivel comunitario, pero abre la puerta a que cada país pueda hacerlo en el ámbito nacional.
La guerra de Irán iniciada por EEUU e Israel el pasado 28 de febrero, además de provocar un gran encarecimiento en el precio de la energía y de los combustibles a nivel europeo, ha hecho que las energéticas obtengan beneficios extraordinarios.
Esas ganancias inesperadas derivadas del aumento del coste de la energía (llamadas coloquialmente 'beneficios caídos del cielo') ha provocado que España, Alemania, Italia, Austria y Portugal le reclamen a Bruselas la puesta en marcha de un impuesto que grave ese dinero adicional que están obteniendo las compañías del sector energético.
En concreto, fue a principios de este mes de abril cuando el vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, junto a sus homólogos de Alemania, Italia, Austria y Portugal, enviaron una carta a la Comisión Europea solicitando la creación de un nuevo impuesto sobre los beneficios de las empresas energéticas tras el conflicto armado en Oriente Próximo.
En ese sentido, el ministro de Hacienda, Arcadi España, ha expresado recientemente, en una entrevista en TVE, que "España lo que va a hacer es monitorizar la situación actual, estudiar con nuestros socios comunitarios la opción que hemos planteado y luego se tomarán las decisiones que se tomen, pero nuestra opción, en este momento, es la opción europea".
Ursula von der Leyen no contempla crear un nuevo impuesto a las energéticas
Sin embargo, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, no está por la labor de aprobar a nivel europeo ninguna medida a través de la que incrementar la recaudación fiscal procedente de las energéticas.
El País ha tenido acceso a los diferentes borradores del paquete de medidas que el Ejecutivo comunitario está preparando para que el viejo continente haga frente al impacto energético de la guerra de Irán y en ninguno de ellos se contempla la posibilidad de aprobar ese nuevo impuesto sobre los 'beneficios caídos del cielo' de las energéticas.
Desde el mencionado medio aseguran que "Bruselas planea saldar la petición de España, Italia, Alemania, Austria y Portugal con una mención de que los Estados ya pueden hacerlo, a nivel nacional". Por lo tanto, todo apunta a que esa "opción europea" de la que hablaba el ministro de Hacienda no saldrá adelante.