Fragmentos de proyectiles caen cerca del Santo Sepulcro y en la Explanada de las Mezquitas, Santos Lugares de Jerusalén
Al parecer se trata de restos de misiles balísticos disparados por Irán y, también, de los interceptores israelíes. No se han dado daños personales y pocos materiales. La Ciudad Vieja tiene un enorme simbolismo para las tres religiones del libro.
Jerusalén, la capital santa para las tres religiones del libro (judaísmo, cristianismo e islam), suele escuchar con frecuencia las sirenas por avisos de proyectiles en sus cielos en esta nueva guerra en Oriente Medio, pero los daños son pocos. La importancia histórica, monumental, turística y religiosa hace que esté especialmente bien protegida. Por eso es llamativo lo ocurrido en las últimas horas, cuando fragmentos de diversa munición han caído en su corazón, en la ciudad vieja, y cerca de Santos Lugares, además.
Al parecer, fragmentos de misiles balísticos disparados por Irán y restos de los interceptores israelíes que los derribaron cayeron el lunes alrededor de la ciudad amurallada y, en concreto, en el cuarto árabe y en el cuarto cristiano, informa la policía israelí y confirma Oren Marmorstein, portavoz del Ministerio de Exteriores de Israel.
No se reportaron víctimas ni daños importantes en la Iglesia del Santo Sepulcro ni en la meseta cercana de la Explanada de las Mezquitas, donde está Al-Aqsa -que los judíos conocen como Monte del Templo-, punto neurálgicos de lo sagrado en la ciudad.
Fotografías distribuidas por la policía muestran a tres agentes transportando lo que parecía ser un gran fragmento metálico en forma de anillo de un misil desde un tejado de tejas rojas adyacente al Santo Sepulcro, lugar tradicional de la crucifixión y sepultura de Jesús y un popular sitio de peregrinación.
La agencia EFE concreta que se trataba del edificio del Patriarcado Ortodoxo Griego. Una fuente de dicha institución indicó que el impacto se produjo dentro del recinto del Patriarcado, desde donde mediante unas escaleras se puede acceder a la Rotonda del Santo Sepulcro.
Otra imagen muestra un cordón policial alrededor de una pequeña área en la plaza del complejo de Al-Aqsa, donde también se encuentra la Cúpula de la Roca, con pequeños fragmentos esparcidos por el suelo.
"La policía del distrito de Jerusalén, los equipos de desactivación de explosivos y las unidades de la policía fronteriza han asegurado las zonas y actualmente están trabajando para eliminar cualquier riesgo restante para el público", dijo la policía en un comunicado.
En fotografías compartidas por los Bomberos de Israel, se ve también un fragmento de un misil de gran envergadura incrustado en un tejado del barrio de Silwan de Jerusalén Este, sin causar heridos. Es una zona palestina, ocupada por Israel.
Los daños en una ciudad sensible
La Ciudad Vieja, localizada en el ocupado Jerusalén Este, se libró de los ataques durante la anterior guerra de los Doce Días contra Irán el pasado junio, cuando ciudades de la periferia de Tel Aviv o la sureña Beersheba sufrieron los principales daños.
En el actual conflicto, fragmentos de metralla han impactado en varios lugares cercanos a la Ciudad Vieja, como un impacto directo de la cabeza de un misil contra una carretera de acceso a Jerusalén y fragmentos contra una gradería para conciertos a una distancia de unos 700 metros. Algo nuevo.
Según datos del pasado junio, en el oeste de Jerusalén -de mayoría judía- existen 550 refugios (públicos y privados) frente a tan solo 51 en el este; zona donde reside aproximadamente el 40 % de la población palestina. Además, los 186 refugios públicos de la ciudad se encuentran en el oeste, mientras que en el este no hay ninguno, salvo los ubicados en algunas escuelas.