Israel bombardea la televisión estatal iraní en Teherán y golpea el corazón mediático del régimen
El complejo de la Corporación de Radiodifusión (IRIB) fue atacado en una nueva oleada sobre la capital mientras continúan los bombardeos conjuntos de Israel y Estados Unidos.
Israel ha ampliado este lunes su ofensiva sobre Teherán con un objetivo altamente simbólico: la Corporación de Radiodifusión de Irán (IRIB), la televisión estatal del régimen. El complejo, situado en el distrito de Evin, al norte de la capital, fue alcanzado por nuevos bombardeos en el marco de la campaña militar que Israel mantiene junto a Estados Unidos desde el sábado.
Según medios iraníes, varias partes del recinto sufrieron impactos directos y en las imágenes difundidas en redes sociales podían verse columnas de humo elevándose sobre la zona. Sin embargo, la emisión no se interrumpió y la televisión estatal continuó transmitiendo pese a los ataques.
Por su parte, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) confirmaron que su aviación "atacó y desmanteló el centro de comunicaciones del régimen", en referencia al complejo de IRIB. En su comunicado, el Ejército israelí aseguró que esas instalaciones habían sido utilizadas recientemente por las fuerzas iraníes para "impulsar actividades militares bajo la apariencia de actividades civiles".
Un objetivo estratégico y simbólico
El ataque no solo tiene una dimensión operativa, sino también política. Israel sostiene que la Guardia Revolucionaria dirigía desde ese centro actividades vinculadas a la infraestructura militar iraní. Además, acusa a la radiotelevisión estatal de haber promovido durante años mensajes que instaban a la destrucción del Estado de Israel y al uso de armamento nuclear.
El bombardeo se produjo poco después de que el Ejército israelí anunciara públicamente su intención de atacar el complejo e instara a los civiles a abandonar inmediatamente el área. Ese aviso previo refuerza la estrategia israelí de advertencias antes de golpear objetivos urbanos sensibles, aunque no elimina el impacto simbólico de atacar un centro mediático estatal.
Los ataques de este lunes no se limitaron al distrito de Evin. Medios iraníes informaron también de bombardeos en zonas de la calle Valiasr, una de las arterias principales de la ciudad, áreas del este de Teherán y los alrededores del antiguo edificio del Parlamento.
Una ofensiva que no cesa
Desde la mañana del sábado, Israel y Estados Unidos bombardean de forma coordinada posiciones estratégicas en Irán con el objetivo declarado de destruir arsenales, infraestructuras de producción de misiles balísticos y debilitar el régimen de los ayatolás.
El balance humano sigue creciendo. Según datos de la Media Luna Roja iraní, más de 555 personas han muerto en la República Islámica desde el inicio de la ofensiva. Entre ellas, 180 fallecieron en un bombardeo contra una escuela en la localidad sureña de Minab, uno de los episodios más graves hasta el momento.
La respuesta iraní
En paralelo, Irán mantiene sus represalias. Las fuerzas iraníes han lanzado drones y misiles contra territorio israelí y contra bases estadounidenses en países de la región, como Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Baréin, ampliando el alcance geográfico del conflicto.
El ataque contra la televisión estatal marca un nuevo escalón en la escalada. Ya no se trata solo de infraestructuras militares tradicionales, sino de golpear los centros de comunicación y propaganda del régimen. Un mensaje claro de que la ofensiva apunta tanto a la capacidad bélica como al núcleo político y simbólico del poder iraní.
La guerra entra así en una fase en la que los objetivos estratégicos y los símbolos de Estado se confunden en el mismo punto de mira.