La Agencia Internacional de la Energía pide reducir la velocidad en las autopistas y restringir el tráfico por matrículas pares e impares por la guerra de Irán
La AIE, que reciente ha tenido que movilizar la mayor cantidad de barriles de petróleo de su reserva, apuesta ahora por apretarse el cinturón (y no solo el de seguridad).

A crisis graves, respuestas contundentes. Al menos, es lo que contempla la Agencia Internacional de la Energía (AIE), que ha planteado un llamativo decálogo de medidas para hacer frente al auge de los precios de la gasolina y el diésel, entre otras subidas en los últimos días.
Para la AIE toca apretarse el cinturón y, llegado el caso, reducir la cantidad de viajes en coches, hasta el punto de plantear que se vayan alternando en carretera los vehículos con matrículas pares e impares.
No es la única solución de choque que plantea la AIE, que recientemente se ha visto obligada a movilizar la mayor cantidad de barriles de petróleo de su reserva en las más de cuatro décadas de historia del organismo.
La Agencia recomienda, igualmente, reducir los límites de velocidad máxima en las autopistas o fomentar el teletrabajo como soluciones temporales al encarecimiento de los combustibles.
Este es el decálogo de urgencia planteado por la Agencia Internacional de la Energía:
1. Trabajar desde casa siempre que sea posible: esto reduce el consumo de petróleo derivado de los desplazamientos diarios, especialmente cuando los trabajos son aptos para el teletrabajo.
2. Reducir los límites de velocidad en las autopistas en al menos 10 km/h: las velocidades más bajas reducen el consumo de combustible de los turismos, furgonetas y camiones.
3. Fomentar el transporte público: un cambio de los coches privados a los autobuses y trenes puede reducir rápidamente la demanda de petróleo.
4. Acceso alterno de vehículos privados a las carreteras de las grandes ciudades en días diferentes: los planes de rotación de matrículas pueden reducir la congestión y el consumo excesivo de combustible durante la conducción.
5. Aumentar el uso compartido de automóviles y adoptar prácticas de conducción eficientes: una mayor ocupación de los vehículos y una conducción ecológica pueden reducir rápidamente el consumo de combustible.
6. Conducción eficiente para vehículos comerciales de carretera y reparto de mercancías: mejores prácticas de conducción, mantenimiento del vehículo y optimización de la carga pueden reducir el consumo de diésel.
7. Desviar el uso de GLP del transporte: cambiar los vehículos bifuel y los vehículos convertidos de GLP a gasolina puede preservar el GLP para cocinar y otras necesidades esenciales.
8. Evite viajar en avión cuando existan alternativas: reducir los vuelos de negocios puede aliviar rápidamente la presión sobre los mercados de combustible para aviones.
9. Siempre que sea posible, opte por otras soluciones de cocina modernas: fomentar la cocina eléctrica y otras opciones modernas puede reducir la dependencia del GLP.
10. Aprovechar la flexibilidad de las materias primas petroquímicas e implementar medidas de eficiencia y mantenimiento a corto plazo: la industria puede ayudar a liberar GLP para usos esenciales, al tiempo que reduce el consumo de petróleo mediante mejoras operativas rápidas.
