La Asamblea de Venezuela bendice una amnistía a los presos políticos con excepciones: a quién incluye y a quién deja al margen
La presidenta encarga, Delcy Rodríguez, presentó hace días una amnistía reclamada por EEUU para avanzar en la "transición hacia la democracia" post-Maduro. Pero la ley, que aún debe superar más pasos parlamentarios, no incluye a todos los presos políticos.
La Asamblea Nacional de Venezuela ha aprobado, en un primer debate y por unanimidad, la amnistía para presos políticos que anunció días atrás Delcy Rodríguez. La noticia no sorprende, por ser un Parlamento controlado por el oficialismo, antes y también después de la captura de Nicolás Maduro por parte de EEUU.
A la espera de la segunda y definitiva votación en la cámara, sus defensores han presentado una ley cuya cobertura se remonta a los casos de presos políticos —pese a que el régimen chavista negaba la existencia de este tipo de reos en Venezuela—. Esto es, desde 1999, con la llegada al poder del oficialismo chavista.
Sin embargo, la ley tiene excepciones. La amnistía excluye a los procesados o condenados por violaciones graves de derechos humanos, crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra, homicidio intencional, corrupción y tráfico de drogas.
Para Jorge Arreaza, diputado que ha defendido la norma ante la Asamblea, el texto "allana esos procesos" de diálogo político que "vienen encaminados a dar paz y prosperidad" en "este momento histórico". "Nos obliga la patria a ser responsables, a sanar heridas, a reconocernos, a entendernos y a construir en conjunto los pasos y los caminos", añadía sobre una amnistía reclamada por EEUU desde que Donald Trump interviniera el país con la captura de Maduro.
A partir de entonces, han sido constantes las llamadas de Washington como gestor de una 'transición', inspirado en parte en la española, y en la que Trump y su equipo han admitido querer buscar algún "papel" a la líder opositora, Maria Corina Machado.
Unanimidad... pero va para largo
El proyecto de ley ahora debe ser sometido a consultas con diversos sectores de la sociedad civil y para ello el presidente de la Asamblea Nacional (AN, Parlamento), el chavista Jorge Rodríguez, designó una comisión especial presidida por Arreaza e integrada por otros 18 diputados, entre ellos Nicolás Maduro Guerra, hijo del exmandatario, y la exministra del Servicio Penitenciario Iris Varela, a los que pidió celeridad.
Como detalla EFE, la legislación venezolana establece que un proyecto de ley debe pasar por una primera discusión para la exposición de motivos y evaluación de "objetivos, alcance y viabilidad", y luego, tras una fase de consultas, ser estudiada artículo por artículo en un segundo y último debate para finalmente ser aprobada. EFE
"No tenemos mucho tiempo", ha asegurado el también hermano de la presidenta del país, e hizo un llamado a insistir "en la necesidad de sanación". Para ello quiere contar con los "testimonios" y la participación de los "familiares de las personas privadas de libertad", los propios detenidos y "las víctimas también de los crímenes que se han cometido en todos estos años".
"Independientemente de los hechos que cometieron, me va a reconfortar cada abrazo de las personas liberadas con su madre, con su padre, con su esposa, con su familia y con sus hijos", ha continuado Jorge Rodríguez.
Maduro Guerra, tras equiparar a su padre con el expresidente sudafricano y nobel de la paz Nelson Mandela, dijo esperar que, una vez aprobada la ley, se haga política "sin violencia, sin odios, sin misiles, sin invasión militar y sin secuestro de presidentes", en referencia a los ataques estadounidenses del pasado 3 de enero en suelo venezolano y a la captura del líder chavista y su esposa, Cilia Flores.
El régimen abre sus cárceles parcialmente
La propuesta de ley fue presentada el pasado 30 de enero por la presidenta encargada en medio de un proceso gradual de excarcelación de presos políticos que comenzó el día 8, cinco días después de la captura de Maduro y de su esposa.
Según la ONG Foro Penal, al menos 383 presos políticos han sido excarcelados desde el citado 8 de enero, cuando el presidente del Parlamento anunció la liberación de un "número importante" de personas. No utilizó el concepto 'presos políticos' ni hizo referencias al gran centro de torturas del chavismo, un Helicoide que ahora cerrara sus puertas tras décadas de represión.