Las 21 cosas que no sabías de Giorgia Meloni
La primera ministra italiana ha pasado, a ojos de Trump, de ser una "gran líder", "valiente" y "amiga", a una decepción. "Me equivoqué", dice ante su plante a Israel y su defensa del papa en la polémica con el norteamericano. Esta ha sido su vida.

Georgia Meloni, la primera ministra de Italia, la líder ultraderechista que ascendió a lomos del cansancio popular y el caos de la oposición, la prorrusa reconvertida, la antieuropea que disimula, la defensora del lema fascista "Dios, patria y familia", la mujer más poderosa de Europa era, hasta ayer, también la amiga de Donald Trump. Ya no más, parece.
El presidente de Estados Unidos, "conmocionado", cargó duramente contra la mandataria porque lo ha decepcionado. Tres son las razones principales de su disgusto: que no ha apoyado a EEUU y a Israel en su ataque contra Irán, ni siquiera para ayudarles en el estrecho de Ormuz; que se ha posicionado con el papa León XIV a favor de la paz y en contra de quien tiene las manos manchadas de sangre, y que ha decidido no renovar el acuerdo de defensa que mantenía con Tel Aviv.
Sostiene el republicano que hasta ahora la quería como "amiga" y la estimaba como "gran líder". Pero Giorgia, la única jefa de Gobierno europea a la que invitó a su toma de posesión en el Capitolio, "ya no es la misma". "Me ha dejado atónito. Pensaba que era valiente pero me equivoqué", se ha dolido en una entrevista con el diario italiano Corriere della Sera.

En El HuffPost hacemos repaso de la vida de esta mujer que tan encantado tenía a su correligionario. Siguen siendo ideológicamente similares, no hay duda sobre su militancia en la extrema derecha, pero Meloni tiene el don de saber entender lo que quiere su ciudadanía y tiene claro que la apuesta no es belicista ni irreverente con la iglesia católica.
1) Giorgia Meloni nació en Roma el 15 de enero de 1977. El mismo día que Juana de Arco, como le encanta recordar. Lo curioso es que, como explica en su biografía Io sono Giorgia (Yo soy Giorgia), "casi no nace". Su madre iba a abortar pero, antes de entrar en la clínica, se lo pensó de nuevo, se metió en un bar y rompió el ayuno obligatorio para la intervención con un cornetto e cappuccino, o sea, un cruasán y un café.
2) Su infancia fue complicada. Su padre, Francesco, era un asesor fiscal de izquierdas y su madre, Anna, una escritora (y mil cosas más) de derechas. El progenitor abandonó a su esposa y a sus dos hijas, Giorgia y su hermana mayor, Arianna, cuando la hoy política tenía poco más de un año. Se fue a las Islas Canarias, donde mantuvo un contacto mínimo con su familia y donde, con los años, fue condenado por tráfico de drogas a nueve años de pena, que pasó en una prisión española.
3) Aunque su padre era de Cerdeña y su madre de Sicilia, la pareja trabajaba en Roma, la capital, donde vivían algunos familiares, conocidos en la Italia de entonces, como la actriz Zoe Incrocci y el director Nino Meloni, de los que es sobrina la mandataria. La marcha del padre hizo que su exmujer pasara estrechuras con las niñas; a duras penas llegaba lo que ganaba como autora de novelas románticas, con pseudónimo. Y más vinieron por accidente: las Meloni, jugando con una vela, incendiaron sin querer su casa. Por eso se trasladaron al barrio romano de Garbatella, obrero, rojo y cercano a sus abuelos. Allí estuvo hasta su primera juventud.
4) Meloni ha dicho en varias ocasiones que fue víctima de acoso escolar, con sus problemas domésticos y su pequeña estatura (hoy mide 1,63) como diana. En su adolescencia, cursó estudios de Industria Turística, una especie de formación profesional que superó con un 10 en todas las materias. Sin embargo, no fue a la universidad: siempre se ha dicho que es periodista de oficio, y lo es, pero no tiene estudios ni título. De aquella formación sacó su control de cuatro idiomas: inglés, francés y español, además del italiano.
5) Su militancia política es hipertemprana. A los 15 años, estando en la secundaria, se unió al Frente Juvenil, el ala juvenil del Movimiento Social Italiano (MSI) neofascista. Luego se convirtió en presidenta de la rama estudiantil del proyecto sucesor del movimiento, la Alianza Nacional (AN). Como recuerdan algunos compañeros de entonces a la BBC, se la veía "siempre muy seria y decidida". Poco a poco, "ganó en seguridad e impuso su voz". Fue un tiempo en el que lideró diversas protestas contra leyes educativas. Durante los años en los que no podía aún vivir plenamente de la política, trabajó como niñera y camarera, entre otros, en el Piper Club, uno de los clubes nocturnos más famosos de Roma.

6) En 1998, tras ganar las primarias de Alianza Nacional para el XI Municipio de Roma, fue elegida concejala de la Provincia romana, cargo que ocupó hasta 2002. Ese mismo año creó la manifestación Atreju (luego te explicamos el origen del nombre), que las distintas secciones juveniles de los partidos italianos de derecha y centroderecha han seguido celebrando anualmente en los jardines del Castillo Sant'Angelo en Roma. Ascendió a directora nacional en 2000 y se convirtió en la primera mujer presidenta de Acción Juvenil, el ala juvenil de AN, en 2004, convirtiéndose en la primera mujer presidenta de una organización juvenil de derecha. De 2004 a 2006 trabajó en el diario del partido, Secolo d'Italia.
7) Su primera experiencia electoral no fue buena. En los comicios regionales de Lazio, en 2005, se presentó en la lista en apoyo del candidato presidencial de centroderecha Francesco Storace , quien, sin embargo, fue derrotado. Ella no llegó a lograr escaño. En las elecciones generales de 2006, se presentó como candidata a la Cámara de Diputados en las listas de la Alianza en la circunscripción de Lazio 1, quedando octava. Entonces sí: fue elegida con apenas 29 años. En la 15ª legislatura, se convirtió en una de las vicepresidentas de la Cámara, la más joven de la historia del país.
8) Fue muy rápida en hacerse un hueco. Tanto que, a los dos años (hay que recordar que en Italia las legislaturas no duran nunca lo que deberían durar), en las siguientes elecciones, fue reelegida como miembro del parlamento en las listas de People of Freedom. El 8 de mayo de ese año, acabadas las negociaciones y a la edad de 31 años, fue nombrada ministra de Juventud en el cuarto Gobierno del derechista Silvio Berlusconi, la más joven en la historia de la República Italiana. Confiesa que se sentía mal entre ministras modelos elegidas por il cavaliere. Mandó con voz propia y con polémicas: lo mismo pedía el boicot de los Juegos Olímpicos de China por su trato al Tibet como tenía que comprometerse en público con la Constitución tras polémicos ramalazos fascistas vistos en sus compañeros de juventudes. En vez de condenar el pasado totalitario, se aferraba a frases del tipo: "Basta ya de esta historia de fascismo y antifascismo. Nacimos en los años 80 y 90, todos esperamos con ilusión el nuevo milenio".

9) Italia tiene un panorama político inestable y cambiante y su actual primera ministra participó en buena parte de las idas y venidas de la derecha en aquellos años, hasta que en 2012 fundó un nuevo partido con varios compañeros de toda la vida. Así nacieron los Hermanos de Italia (o Fratelli d'Italia). En las elecciones generales de 2013, Meloni fue reelegida a la Cámara de Diputados por la circunscripción Lombardía 3, representando ya a su nueva fuerza y convirtiéndose en la líder de su grupo. Entonces, aún hacían de muleta a Berlusconi y la derecha clásica.
10) Su papel aún era residual: los Hermanos fracasaron en las europeas de 14 y en las municipales del 16. Su propio liderazgo se desgastaba. Pero, como dicen los suyos, es dura de cabeza y ambiciosa, así que decidió aliarse con el otro principal partido de derechas del momento, la Liga Norte de Matteo Salvini, con la que emprendió varias campañas políticas contra el gobierno de Matteo Renzi. Juntos, consolidaron una alternativa de posiciones euroescépticas que hoy gobierna (completan la coalición Forza Italia y Noi Moderati).
11) Aquella Meloni era la que se metía con los "burócratas y banqueros" de Bruselas, la que empezó a ganar escaños en todas las circunscripciones, la que promovía mociones de censura que partidos más grandes bloqueaban. Sabía que perdería, pero hacía ruido, ganaba protagonismo y se erigía como una posible alternativa. Empezó a tener contactos con la ultraderecha del exterior, de la francesa Marine Le Pen al español Santiago Abascal, y se sumó al llamado Instituto Aspen, de EEUU, lugar de reunión de financieros, empresarios y políticos. Con la crisis del coronavirus, fue implacable contra un Gobierno sobrepasado, como todos los del mundo. Sus denuncias sobre exceso de acción y falta de libertades calaron. Su propia hija no fue vacunada. Ya estaba a las puertas la mujer de "Yo soy Georgia, soy mujer, soy madre, soy italiana, soy cristiana", que rompe los esquemas de la ultraderecha tradicional porque procede de la base trabajadora.
12) En las elecciones generales de 2022 , Meloni llevó a Fratelli d'Italia al mejor resultado de su historia: fue el primer partido tanto en la Cámara como en el Senado con el 26%, lo que permitió a la coalición de centroderecha obtener la mayoría absoluta en ambas cámaras del Parlamento. A nivel personal, fue reelegida a la Cámara de Diputados en la circunscripción de Abruzzo por el centroderecha, con el 51,49%. Las negociaciones no tardaron en cristalizar en un acuerdo de gobierno a cuatro bandas que se mantiene hasta hoy.

13) Forbes dice que es la tercera mujer más poderosa del mundo. POLITICO, que es la primera de Europa. Hace años que está en la lista de las 100 personas más influyentes del planeta que elabora Time. Porque no sólo es Italia sino que, entre 2020 y 2025, Meloni ha presidido el grupo de los Conservadores y Reformistas, los ultraderechistas que el Partido Popular Europeo considera tolerables.
14) La italiana describe a sí misma como cristiana y conservadora y asegura defender a Dios, luego la patria y luego, la familia. Se opone al aborto, la eutanasia, el matrimonio igualitario y a la familia homoparental, afirmando que las "familias nucleares" están encabezadas exclusivamente por parejas de hombres y mujeres. Su discurso incluye la retórica feminacionalista y la crítica al globalismo y la multiculturalidad. Meloni es muy polémica en materia migratoria: ha apoyado un bloqueo naval para frenar la inmigración y el envío de personas a otros países incluso cuando piden asilo, modelo que le ha copiado la UE. A su entender, el neocolonialismo es la causa esencial de la crisis migratoria europea. Es partidaria de la OTAN, mantiene opiniones euroescépticas moderadas con respecto a la Unión -"eurorrealistas", las llama- y estaba a favor de mejores relaciones con Rusia... antes de la invasión rusa de Ucrania de 2022. Después, se comprometió a seguir enviando armas a Kiev. También ha tenido que pasar por el aro en lo que a tener asesores se refiere: siempre ha escapado de los asesores de comunicación y similares, pero el cargo es demasiado grande. Aún así, su corte no es larga.
15) Como mandataria, ha sido extremadamente prudente a la hora de volver a su pasado y hacer carantoñas al fascismo. Por ejemplo, su partido mantiene el logotipo de los partidos de extrema derecha de la posguerra, la llama tricolor, a menudo percibida como el fuego que arde en la tumba de Benito Mussolini, y eso no lo va a tocar. Sin embargo, ya no es como cuando elogiaba al dictador con 19 años o como cuando, en 2020, adoraba a Giorgio Almirante, un jefe de gabinete de la República Social Italiana que elaboraba propaganda y cofundó el MSI en el que ella militó. Ahora dice que ella y su partido condenan tanto la supresión de la democracia como la introducción de las leyes raciales italianas por parte del régimen fascista.
16) Dice que uno de sus momentos de epifanía política sobre la soberanía y la libertad le llegó en los campos de refugiados saharauis de Argelia. "En aquel campamento, junto a otros consejeros, pasé diez días inolvidables. Todavía mantengo el recuerdo de un pueblo con un formidable sentido de pertenencia. Allí entendí lo que significa amar de verdad tu propia tierra, sentirse parte integrante, decidir que merece la pena defenderla a cualquier precio. (...) Comprendimos que incluso un puñado de tierra puede convertirse en nuestro trozo del cielo (...) He bebido té en el desierto con las mujeres de este pueblo orgulloso (...) Sin duda, es la experiencia más curiosa de todas las que viví como consejera provincial", escribe en su autobiografía.
17) En lo personal, Meloni es una persona discreta. Desde 2013 y hasta 2023 fue compañera del periodista Andrea Giambruno, que trabaja en Mediaset, el conglomerado mediático creado por Berlusconi. Nunca se casaron, por más que ella hable tanto de la familia y la iglesia católica (recuerden el "sí a la universalidad de la cruz") y de que no ha llorado nunca tanto por alguien como por Juan Pablo II cuando murió. Fruto de esa relación, nació una niña llamada Ginevra, en 2016. La pareja se rompió estando ella en el cargo actual, después de que un programa de televisión difundiera imágenes de Giambruno haciendo comentarios lascivos a compañeras de trabajo sobre tríos y cuartetos. Un escándalo nacional. Llovía sobre mojado porque, tras la atroz violación de dos niñas en el sur del país, Giambruno ya había dicho en el pasado que las mujeres debían abstenerse de beber y emborracharse si querían evitar "al lobo", declaración que fue ampliamente criticada por culpar a las mujeres de las agresiones sexuales.
18) Para Meloni, es esencial el apoyo de su hermana mayor, que además estuvo unida durante años al político Francesco Lollobrigida, también miembro de Fratelli d'Italia y Ministro de Agricultura en el Gobierno de Meloni. Arianna ha sido la jefa de la secretaría de Fratelli desde 2023 y responsable de la afiliación y el registro. Todo queda en casa.
19) Si hablamos de las aficiones de Meloni hay que destacar, sobre todo, su amor por la literatura fantástica. J. R. R. Tolkien sería para ella una especie de dios si eso no fuera blasfemia. El señor de los anillos es su libro de cabecera, "un texto sagrado". "Creo que Tolkien podría explicar mejor que nosotros en qué creemos los conservadores. No pienso en El Señor de los Anillos como un género de fantasía", dijo en 2022. Hasta 250.000 euros se gastó en una exposición impulsada por su Gobierno. De joven, participaba en acampadas en homenaje a El Hobbit. Como cosplayer, elegía disfrazarse de Sam Gamyi. Reivindica que, sin él, nada se hubiera logrado. "Son las manos pequeñas las que cambian el mundo", afirma. Su nick en redes solía ser "Khyri", nombre que dice inspirado en este tipo de literatura, y, como decíamos antes, bautizó con el nombre del héroe de La Historia Interminable una de las iniciativas de encuentro de las juventudes ultras que hoy se mantiene, a modo de fiesta anual del PC en Madrid.
20) Más amores: es coleccionista de ángeles desde que era una chavala. No unos pocos, sino cientos. Los pone en su casa, en el despacho, en el coche... Su afán tiene que ver con la fe, no tanto con lo decorativo aunque, si le dan a elegir, se queda con los tallados en madera. Cree que su ángel guardián es el llamado Harael o Harahel, el de la riqueza intelectual. En su perfil de Twitter ha mantenido durante años el signo ن ( nun, la decimocuarta letra del alfabeto árabe ), adoptado como símbolo de apoyo a los cristianos perseguidos en todo el mundo.
21) Reconocida como autoexigente y estudiosa, dice que sigue el pensamiento del filósofo británico Roger Scruton, quien dice que no tiene problemas para llevarse bien con la gente de izquierdas "porque simplemente cree que están equivocadas" o que defiende "el derecho a vivir nuestra vida como queremos". "De ser británica, sería tory y lo seguiría", ha afirmado. Le gusta pensar, leer y el deporte, sobre todo el rugby, el pilates y el buceo. También le gusta el fútbol, pero nadie sabe si lo dice para adaptarse al medio: afirma que es de la Roma, pero hay conocidos que dicen que, en el pasado, era de la Lazio, su archienemigo, cuyos aficionados se enorgullecen notoriamente de su afiliación a la derecha. ¿Un guiño de extravagancia? Todo es posible en una señora que dice de sí misma: "Siempre me han minusvalorado y es, al fin y al cabo, eso lo que siempre ha sido mi gran fortuna".
