Los drones ucranianos llevan ahora cohetes bajo las alas: la nueva táctica con la que Kiev golpea hasta 500 kilómetros dentro de Rusia y suprime las defensas aéreas
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Los drones ucranianos llevan ahora cohetes bajo las alas: la nueva táctica con la que Kiev golpea hasta 500 kilómetros dentro de Rusia y suprime las defensas aéreas

Son capaces de disparar hasta ocho cohetes antes de lanzar su carga explosiva principal, con la estrategia de destruir sistemas antiaéreos rusos y abrir paso a ataques más profundos.

Ucrania ha recuperado iniciativa con inventiva y drones lanzamisiles que hasta hace poco parecían de ciencia ficción.Getty Images

Ucrania ha dado otro salto en la guerra de drones contra Rusia. Las fuerzas ucranianas están empezando a utilizar drones kamikaze de largo alcance armados también con cohetes no guiados bajo las alas, una táctica híbrida que mezcla funciones de misil, bombardero y plataforma de supresión antiaérea en un único aparato. 

La novedad la anunciaron esta semana las Fuerzas de Sistemas No Tripulados de Ucrania (USF), que publicaron vídeos mostrando drones de ala fija disparando ráfagas de cohetes contra objetivos rusos antes de continuar su misión.

Según las imágenes difundidas por Kiev, algunos de estos drones llevan hasta ocho cohetes distribuidos en dos lanzadores situados bajo las alas. Después del ataque inicial, el aparato mantiene además su carga explosiva principal de unos 60 kilos para impactar contra un objetivo estratégico. 

La nueva misión: destruir defensas aéreas rusas

Uno de los grandes problemas de Ucrania en sus ataques de largo alcance es que muchos drones son derribados antes de llegar a sus objetivos. Rusia ha construido una red defensiva muy densa compuesta por sistemas antiaéreos, guerra electrónica, ametralladoras móviles y equipos Manpads —misiles portátiles lanzados desde el hombro— repartidos incluso en bosques y zonas rurales.

Ahora Ucrania intenta cambiar esa ecuación. "La tarea está planteada: eliminar a cero a estos ametralladores y tripulaciones de Manpads", señalaba uno de los mensajes difundidos por las fuerzas ucranianas junto al vídeo de los ataques y publicado en Business Insider.

La lógica militar es clara: antes de lanzar el ataque principal, el propio dron intenta neutralizar a quienes podrían derribarlo.

Ataques a 500 kilómetros dentro de Rusia

La unidad ucraniana Magyar's Birds, una de las más conocidas dentro del conflicto, aseguró que algunos de estos ataques se realizaron a una profundidad operativa de hasta 500 kilómetros.

Esa distancia sitúa ya los objetivos prácticamente en el entorno estratégico de Moscú. El vídeo difundido por Ucrania muestra supuestamente ataques contra instalaciones de la Flota del Mar Negro en Crimea y también contra unidades móviles de defensa antiaérea rusas. 

Aunque no se ha podido verificar de forma independiente el lugar exacto de todas las grabaciones, analistas militares consideran creíble el sistema mostrado por Kiev.

Drones baratos con funciones de avión de ataque

La gran ventaja táctica de este sistema es económica. Tradicionalmente, los cohetes no guiados se lanzaban desde helicópteros o aviones de ataque, plataformas extremadamente caras y vulnerables frente a defensas antiaéreas modernas.

Ahora Ucrania utiliza drones relativamente baratos para hacer parte de ese trabajo. Los cohetes empleados —similares a los modelos S-8 soviéticos— cuestan apenas unos miles de dólares, mientras que el dron completo puede rondar entre 50.000 y 55.000 dólares según estimaciones occidentales. 

Aun así, el coste sigue siendo muy inferior al de un misil de crucero o una aeronave tripulada.

El FP-1 y FP-2, los drones que preocupan a Moscú

Aunque las fuerzas ucranianas no confirmaron oficialmente el modelo exacto utilizado, expertos en inteligencia de fuentes abiertas creen que se trata probablemente de los drones FP-1 o FP-2 desarrollados por la empresa ucraniana Fire Point. 

Estos aparatos se diseñaron específicamente para ataques de muy largo alcance y pueden recorrer hasta 1.600 kilómetros llevando una carga explosiva considerable.

Su diseño recuerda al de una pequeña avioneta ligera, algo que facilita integrar armamento adicional bajo las alas.

Ucrania copia y adapta tácticas rusas e iraníes

La guerra de drones entre Rusia y Ucrania se ha convertido en un auténtico laboratorio militar acelerado donde ambos bandos innovan casi cada semana, como ocurre en casi todas las guerras. 

Rusia ya había empezado antes a incorporar misiles y armamento secundario en algunos drones de largo alcance tipo Shahed.

Según la inteligencia ucraniana, Moscú llegó a adaptar misiles aire-aire R-60 en drones derivados de modelos iraníes para intentar derribar helicópteros y aviones ucranianos. Ahora Kiev parece estar respondiendo con una versión todavía más flexible y barata.

La guerra entra en una nueva fase tecnológica

La evolución de estos drones confirma una tendencia cada vez más clara: los sistemas no tripulados están sustituyendo funciones que antes requerían aviación convencional.

Ucrania intenta compensar así su inferioridad aérea frente a Rusia mediante ataques baratos, masivos y cada vez más sofisticados.

Y Moscú enfrenta un problema creciente: incluso si derriba parte de esos drones, cada aparato puede ahora atacar primero a las propias defensas rusas antes de dirigirse hacia su objetivo principal. La consecuencia es que la retaguardia rusa se vuelve cada vez más vulnerable y costosa de proteger.

MOSTRAR BIOGRAFíA

Te paso lo de la bio: Redactor de El HuffPost. Licenciado en Periodismo por la Universidad de Valladolid y Máster en Comunicación Corporativa en ESERP, ha trabajado como redactor, editor y coordinador en Grupo Merca2, así como redactor en Infodefensa y Business Insider, además de colaboraciones en otros medios y blogs como Wall Street International o La Voz del Basket. También realiza críticas de cine desde hace años.

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