Ondas extrañas, ciencia rusa y la CIA: ¿qué es el conjunto de dolencias conocido como 'Síndrome de La Habana'?
La CNN informa de que que el Departamento de Seguridad Interior de EEUU compró un artefacto por "millones de dólares" relacionado con estos problemas de salud entre diplomáticos. Ha sido testado durante un año y tiene piezas rusas.
Lo ha desvelado la CNN: el Departamento de Defensa de Estados Unidos ha pasado más de un año probando un dispositivo, comprado en una operación encubierta, que podría ser la causa de una serie de misteriosas dolencias que afectan a espías, diplomáticos y tropas estadounidenses. Es lo que coloquialmente se conoce como Síndrome de La Habana. Hasta cuatro fuentes conocedoras del asunto han ratificado la información.
Al parecer, fue en concreto la división de Investigaciones de Seguridad Nacional la que adquirió el aparato de ondas, por "millones de dólares", y lo hizo en los últimos días de la administración de Joe Biden, el presidente demócrata antecesor del republicano Donald Trump, usando fondos de Defensa.
El dispositivo aún se encuentra en estudio y existe un debate en curso (y en algunos sectores del Gobierno, escepticismo) sobre su vínculo con las aproximadamente docenas de incidentes de salud anómalos que permanecen oficialmente sin explicación.
En concreto, produce ondas de radio pulsadas, lo que algunos funcionarios y académicos han especulado durante años sobre la posible causa de los incidentes. "Si bien el dispositivo no es de origen exclusivamente ruso, contiene componentes rusos, añadió esta fuente", indica la noticia.
"Las autoridades llevan mucho tiempo intentando comprender cómo un dispositivo lo suficientemente potente como para causar el tipo de daño que han denunciado algunas víctimas podría hacerse portátil. Esa sigue siendo una pregunta clave, según una de las fuentes informadas sobre el equipo, que podría caber en una mochila, afirmó esta persona", ahonda.
De qué va ese síndrome
El misterioso Síndrome de La Habana se conoció por primera vez en 2016. No es algo nuevo y sus síntomas son variados.
- En ese momento, se detectaron decenas de casos entre diplomáticos estadounidenses y canadienses y sus familiares en la capital cubana, de ahí su nombre. EEUU se refiere habitualmente como a ellos como "incidentes anómalos de salud".
- Los afectados sufrían somnolencia, fatiga, dolores de cabeza y problemas de audición y visión. Algunos perdieron la audición de forma permanente. Los afectados presentan náuseas, mareos, fuertes dolores de cabeza, de oído y fatiga, y algunos no pueden trabajar.
- Desde los incidentes en Cuba, los síntomas han sido reportados repetidamente por diplomáticos y funcionarios de inteligencia estadounidenses, incluso en Rusia, China, Austria y, más recientemente, en Alemania. Los afectados presentan náuseas, mareos, fuertes dolores de cabeza, de oído y fatiga, y algunos no pueden trabajar.
- Los síntomas aparecen repentinamente. Un afectado en Moscú los sintió en 2017 mientras dormía, informó la revista GQ. Debido a las náuseas, primero pensó que se había intoxicado, pero luego se sintió tan mareado que no paraba de caerse cuando intentaba ir al baño. Sentí "como si fuera a vomitar y a desmayarme al mismo tiempo", dijo el funcionario de la CIA a este medio.
- Expertos del Centro de Daños Cerebrales y Rehabilitación de la Universidad de Pensilvania examinaron a algunos de los estadounidenses afectados en Cuba y publicaron un estudio en el Journal of the American Medical Association en 2018. En él, los investigadores concluyen que los pacientes presentan problemas de equilibrio y se ven perturbadas sus capacidades cognitivas, motoras y sensoriales, de forma muy parecida a las personas que han sufrido una conmoción cerebral grave. A diferencia de las conmociones cerebrales, los síntomas no desaparecen, sino que disminuyen de vez en cuando, para volver con fuerza concentrada.
- Algunos de los perjudicados habían manejados cuestiones como las exportaciones de gas, la ciberseguridad o las injerencias políticas, pero no se ha podido afinar más una diana, un objetivo más claro. De hecho, en 2018 se especuló con que lo hubiera sufrido incluso la entonces vicepresidenta de EEUU, la demócrata Kamala Harris.
- Por ahora no tiene explicación, pero los científicos estadounidenses dicen que lo más probable es que sea causado por radiación de microondas dirigida, dice la BBC.