Sánchez y Feijóo coinciden por Hungría: celebran la caída de Orbán mientras Abascal se pone alerta
El triunfo de Péter Magyar divide a la política española: el Gobierno y el PP lo ven como una victoria europea, Vox advierte de sus consecuencias.

No es habitual verlos en el mismo lado. Pero esta vez sí.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, han coincidido este domingo en celebrar el resultado de las elecciones en Hungría, que han supuesto un giro político de gran calado en el país.
El vencedor ha sido Péter Magyar, líder del partido Tisza, que ha logrado una amplia mayoría parlamentaria y ha puesto fin a más de una década de gobierno de Viktor Orbán.
Una victoria que une a PSOE y PP
Desde el Gobierno, Sánchez ha valorado el resultado como algo más que un cambio político en Hungría.
"Hoy ganan Europa y los valores europeos", escribió en redes sociales, en un mensaje en el que también felicitó a los ciudadanos húngaros por unas elecciones que calificó de "históricas".
El líder del PP, por su parte, ha ido en la misma línea, aunque con su propio enfoque.
"Es una gran noticia que en Europa haya más Partido Popular", señaló Feijóo, que destacó que Hungría ha apostado "masivamente por un partido europeísta" en un contexto de incertidumbre.
Ambos coinciden en una idea de fondo: el resultado refuerza el proyecto europeo.
El Gobierno lo celebra como el fin de un modelo
Dentro del Ejecutivo, el tono ha sido incluso más contundente.
La vicepresidenta Yolanda Díaz fue directa: "Hoy cae un proyecto autoritario en Europa. Cae Viktor Orbán".
Para Díaz, el resultado lanza un mensaje político más amplio: "Se les puede parar. Les vamos a ganar".
En la misma línea, el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, subrayó que "con estas elecciones también gana Europa" y apostó por trabajar con el nuevo Gobierno húngaro por una Unión Europea "fuerte y unida".
Vox, en el lado opuesto
Pero no todos han hecho la misma lectura. Vaya por dónde.
El líder de Vox, Santiago Abascal, ha lamentado abiertamente la derrota de Orbán, al que considera un referente político.
"Hungría era la única nación de Europa a salvo de la invasión islamista. La derrota de Viktor Orbán la pone en peligro", escribió en redes sociales.
Abascal defendió además la herencia del líder húngaro, asegurando que deja el país "mucho mejor de lo que lo recibió" y apeló a seguir "peleando por la soberanía, la libertad y la prosperidad de las naciones".
Un vuelco político en Hungría
Más allá de las reacciones, los resultados dejan poco margen a la duda.
Con más del 80 % de los votos escrutados, el partido Tisza de Péter Magyar ha logrado una mayoría de dos tercios en el Parlamento, con 137 escaños de un total de 199.
El hasta ahora gobernante Fidesz, liderado por Orbán, se queda muy lejos, con 55 escaños, tras más de una década en el poder con mayoría absoluta.
El tercer partido, Nuestra Patria, de extrema derecha, logra una representación mucho más limitada.
Un resultado con eco en toda Europa
Lo ocurrido en Hungría no es solo un cambio nacional.
Es un resultado que se interpreta en clave europea. Un movimiento que reconfigura equilibrios políticos y que ya está siendo utilizado por los distintos partidos españoles para reforzar sus propios discursos.
De momento, deja una imagen poco habitual: Gobierno y oposición coincidiendo.
