Soldados rusos atrapados en el frente escriben una nota pidiendo rendirse: "No tenemos fuerzas, llevamos tres semanas sin comer. Necesitamos comida y comunicación"
La nota acompañada de un mensaje claro: los soldados rusos "literalmente piden cautiverio".
Cuando se cumplieron 4 años de guerra en Ucrania el pasado mes de febrero, el cansancio y las penurias de los soldados hacen estragos. En este caso, han sido un grupo de soldados rusos desplegados en el frente ucraniano los que dejaron una nota en la que pedían rendirse y solicitaban comida después de semanas sin suministros.
El mensaje fue descubierto durante una operación de reconocimiento realizada por unidades ucranianas, según informó este 9 de marzo la 66ª Brigada Mecanizada Separada Mstislav Khorobry de las Fuerzas Terrestres de Ucrania.
La nota, hallada por operadores del batallón motorizado Steel Riders, refleja una situación límite para los militares rusos. En el mensaje, los soldados aseguran que están agotados y sin alimentos: "Estamos listos para rendirnos. No tenemos fuerzas, llevamos tres semanas sin comer. Necesitamos comida y comunicación", escribieron en el documento.
Según los defensores ucranianos, el hallazgo se produjo durante tareas de reconocimiento en una zona de combate donde los operadores de drones detectaron señales de que algunos militares rusos querían entregarse.
Una rendición que llega por falta de suministros
La brigada ucraniana difundió una imagen de la nota acompañada de un mensaje claro: los soldados rusos "literalmente piden cautiverio". La unidad afirma que los problemas logísticos del ejército ruso en el frente no son un fenómeno nuevo, especialmente en posiciones aisladas o en zonas donde el abastecimiento resulta complicado.
Las tropas ucranianas sostienen que varios grupos rusos han mostrado señales similares en los últimos meses, en muchos casos motivadas por falta de comida, munición o comunicación con sus mandos.
Aunque la información, publicada en el medio ucraniano NV, procedente de fuentes militares ucranianas y sin confirmar de forma independiente, encaja con otros episodios documentados en el conflicto donde soldados rusos han optado por entregarse tras quedar aislados en posiciones avanzadas.
Elevadas tasas de mortalidad entre los heridos
La 66ª Brigada también aportó cifras sobre la situación de las tropas rusas en el frente. Según su evaluación, la mortalidad entre soldados rusos heridos supera el 55%, en gran parte debido a la falta de evacuación médica efectiva.
Los datos difundidos por la unidad indican además que durante este invierno esa tasa habría superado el 65%, lo que reflejaría las dificultades para retirar a los heridos de las zonas de combate y trasladarlos a centros médicos.
Estas cifras no han sido verificadas por organismos independientes, pero coinciden con informes previos que describen graves problemas logísticos en algunos sectores del frente.
Rendiciones guiadas por drones
La entrega de soldados rusos también se ha convertido en un fenómeno cada vez más visible en la guerra. El 7 de marzo, el ministro ucraniano responsable de innovación militar, Mykhailo Fedorov, afirmó que más de 100 soldados rusos se rindieron durante el invierno tras ser localizados por drones ucranianos.
En algunos casos difundidos por Kiev, los drones actúan como guías improvisados para conducir a los soldados que se entregan hasta posiciones seguras de las fuerzas ucranianas.
Fedorov explicó que este tipo de rendiciones tiene también un objetivo estratégico. "Cada prisionero es una oportunidad para devolver a nuestros defensores a casa", señaló, en referencia a los intercambios de prisioneros entre Ucrania y Rusia.
Un frente cada vez más agotado
Más allá del episodio concreto de la nota encontrada por soldados ucranianos, el mensaje revela el nivel de desgaste que sufren muchas unidades en el frente, donde las posiciones pueden quedar aisladas durante días o semanas.
En ese contexto, el hambre, la falta de comunicación con el mando y la imposibilidad de evacuar heridos pueden empujar a algunos militares a tomar decisiones extremas.
El conflicto de Ucrania, iniciado con la invasión rusa en febrero de 2022, se ha convertido en una guerra prolongada de desgaste, de la que tan habituados están los rusos, pero quizá en esta ocasión no sea una salida válida, mientras unos y otros se enfrentan a enormes desafíos logísticos, humanos y militares.