Excombatientes han asegurado haber presenciado castigos como quemaduras, palizas, ahogamientos simulados e incluso agresiones sexuales con objetos de madera.
La historia se repite: jóvenes del continente donde Moscú más poder tiene hoy en día, engañados con ir a la Federación a trabajar en buenos puestos y que se ven luego enrolados en la invasión. Suman los insultos y su uso incluso como kamikazes.
Los expertos señalan que puede ser una "herramienta poderosa a corto plazo para tratar el dolor posterior a una amputación", algo que ha afectado a más de 100.000 soldados y civiles de Ucrania.
Se trata de efectivos conocidos popularmente como 'hombrecitos verdes', caracterizados por no portar insignias ni marcas identificativas en sus uniformes.
Integrantes de las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) revelan al diario 'Hareetz' los macabros actos que les avergüenzan y que han golpeado su salud mental, como la de incontables tropas: "Sus rostros vuelven a mi mente y no sé si alguna vez los olvidaré".
La Inteligencia de Corea del Sur desvela podría desplegar tropas adicionales en julio o agosto, más unos 5.000 operarios de construcción y 1.000 zapadores para Kursk.
"Es otro signo grotesco del profundo colapso moral y psicológico del ejército ruso, una fuerza que ha perdido todo respeto básico por la vida humana, incluida la suya propia", dicen las autoridades ucranianas.