Trump insiste en su ultimátum a Irán pese a la propuesta de plan de paz: "Podemos destruir el país en una noche y esa noche podría ser mañana"
El presidente de EEUU cree que la propuesta lanzada por Teherán es "significativa", pero "no lo suficientemente buena" y mantiene la cuenta atrás para que reabran el estrecho de Ormuz. Habla de un momento "crítico" y admite que Irán sigue "negociando".

Donald Trump no desescala, al menos por ahora. El presidente de EEUU ha insistido en su ultimátum a Irán, que caduca en poco más de 24 horas, para que reabra el estrecho de Ormuz o hará "caer el infierno" sobre el menguado régimen de los ayatolás.
Así lo advertía y así lo ha reiterado este lunes en una esperadísima rueda de prensa. En ella ha dejado claro que "podemos destruir un país entero en una noche y esa noche puede ser mañana". La referencia llega porque el plazo acaba este martes a las 20:00 hora local de Washington (2:00 AM en la España peninsular).
En términos algo más prosaicos, el aviso se dirige a centrales eléctricas y otras infraestructuras críticas iraníes que Trump ha prometido bombardear si no hay reapertura de un enclave crítico para el comercio mundial de petróleo y otros productos. Siempre según su propio relato, pese a la cuenta atrás en un momento "crítico" hay una luz para la esperanza, porque Teherán "está negociando".
Entre esas negociaciones se encuentra la propuesta de plan de paz lanzada por Teherán. El documento, de 10 puntos, supone un "paso significativo", pero "no es lo suficientemente bueno" a juicio de Trump, que semanas atrás se adelantó con un plan de 15 puntos rápidamente desacreditado por el país asiático al consideralo "excesivo" e irreal.
Críptico como acostumbra cuando le interesa, cuenta con "el mejor plan... aunque no pueda detallarlo aquí" para batir a un régimen del que ha vuelto a remarcar su mejor disposición a negociar que antes de los ataques. Al respecto, cree ufano que hoy "son menos radicales, son un Irán que ya no es tan poderoso como hace un mes, lo hemos decapitado".
Negociaciones al margen, Trump ha dedicado buena parte de su intervención en la Casa Blanca —así como también han hecho el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y otros mandos militares que han participado— a alabar y detallar la operación de rescate de los ocupantes del caza derribado el viernes.
Todos se han detenido especialmente en el caso del copiloto, quien pese a estar herido consiguió escalar y refugiarse en una zona montañosa de Irán durante horas antes de ser hallado por efectivos estadounidenses. No han faltado incluso referencias religiosas por producirse ambos hitos entre el Viernes Santo y el Domingo de Resurrección, hasta el punto de que el secretario Hegseth ha hablado de la "resurrección" de un copiloto.
