Ucrania disuelve silenciosamente la Legión Internacional creada para luchar contra Putin: "Es una bofetada"
"Estamos hacinados en un cuartel sin agua ni internet durante días. No hay entrenamiento. Muchos se han marchado".
La decisión se tomó sin ruedas de prensa ni comunicados solemnes. El 31 de diciembre de 2025, el Estado Mayor ucraniano anunció de forma discreta la disolución de la Legión Internacional para la Defensa Territorial, la unidad creada en febrero de 2022 por orden del presidente Volodymyr Zelenski para canalizar la llegada de voluntarios extranjeros tras la invasión rusa que comenzara ese mismo mes. Para muchos de sus miembros el golpe fue tan inesperado como desmoralizador.
Bjorn Kallsoy, conocido por su nombre de guerra Viking, es uno de ellos, y uno de los que habla en este reportaje del diario francés Le Monde. Danés de las islas Feroe, 45 años, cabeza rapada y cuerpo lleno de tatuajes, arrastra su mochila por un hotel barato de Krivói Rog, en el sur del país. Se alistó en 2023, dice, "devastado por los crímenes de guerra rusos". Hoy confiesa estar agotado física y mentalmente.
Un anuncio tardío y traslados forzosos
Aunque la disolución se hizo oficial a finales de diciembre, muchos legionarios supieron antes que algo no iba bien. El 1 de noviembre de 2025, los miembros del 2.º Batallón —al que pertenecía Viking— recibieron una orden repentina: hacer las maletas y trasladarse ese mismo día. Dos meses después, la decisión se hizo pública.
El batallón logró una prórroga hasta el 15 de febrero, pero finalmente sus efectivos fueron integrados en el 253.º Regimiento de Asalto de la 129.ª Brigada de Defensa Territorial, una unidad con misiones muy distintas. "Fue un shock", resume el combatiente danés. "Estamos hacinados en un cuartel sin agua ni internet durante días. No hay entrenamiento. Muchos se han marchado".
"Un desperdicio de recursos"
La crítica más dura llega desde dentro del propio ejército. Andrii Spivak, jefe de Estado Mayor del 2.º Batallón y único oficial ucraniano que ha aceptado hablar públicamente, califica la decisión como "un increíble desperdicio de recursos".
"Éramos la única unidad donde todos los oficiales eran bilingües", explica. El reclutamiento, la formación y el mando estaban pensados para integrar a extranjeros. Además, habían desarrollado una doctrina híbrida, con dos tercios de operadores de drones y un tercio de infantería. "Ahora se les envía a unidades de asalto. Todas esas capacidades corren el riesgo de perderse", lamenta.
Menos voluntarios de los esperados
Nunca se publicaron cifras oficiales sobre el número total de extranjeros que pasaron por la Legión Internacional. Según fuentes militares, varios miles firmaron contratos de tres años, pero el objetivo inicial de 20.000 combatientes en 2022 nunca se alcanzó. A modo de comparación histórica, entre 32.000 y 35.000 voluntarios lucharon en las Brigadas Internacionales durante la Guerra Civil Española.
Los voluntarios extranjeros reciben el mismo salario que los soldados ucranianos, pero con una diferencia clave: pueden rescindir su contrato tras seis meses de servicio. Esa cláusula ha provocado una fuerte rotación desde 2022.
Al inicio predominaban estadounidenses, franceses o británicos; en 2025, los sudamericanos, especialmente colombianos, eran el grupo más numeroso.
Ese desgaste explica en parte la reestructuración. Para 2025, la Legión contaba con cuatro batallones, entre 400 y 600 efectivos teóricos. Participó en operaciones clave: la liberación de la región de Kupiansk en 2022, el contraataque del verano de 2023 en el sector de Bakhmut, y más tarde, la defensa de Vovchansk y Chasiv Yar.
Miedo a perder el "entorno seguro"
Para muchos extranjeros, el problema no es seguir combatiendo, sino dónde y cómo. "Todos temen acabar en una unidad cuyo comandante no hable inglés", resume Viking. La Legión ofrecía, dice, "un entorno seguro" para voluntarios sin dominio del ucraniano.
Karl, médico de combate estadounidense de 53 años, va más allá. Si el 2.º Batallón se disuelve definitivamente, planea romper su contrato. "Arriesgamos nuestras vidas y nos abandonan. Es una bofetada", afirma.
Le quedaba un año para optar a la ciudadanía ucraniana, pero el contador se reinicia tras el traslado. "Es un mensaje terrible para futuros voluntarios".
Una decisión que deja preguntas abiertas
Ucrania mantiene otra legión internacional vinculada a la inteligencia militar (HUR), centrada en combatientes con experiencia previa, que no ha sido disuelta. Pero la desaparición de la Legión Internacional de Defensa Territorial llega en un momento crítico: la guerra continúa sin señales de distensión y las fuerzas armadas ucranianas sufren una grave escasez de personal.
A diferencia de la Legión Extranjera Francesa, creada en el siglo XIX con fines coloniales, la ucraniana nació como respuesta a una invasión. Su disolución silenciosa no solo afecta a cientos de voluntarios extranjeros. Plantea dudas sobre la estrategia a largo plazo de Kiev en una guerra que, incluso sus combatientes, asumen que todavía va a para largo.