Un vídeo de Bolsonaro hecho con IA amaga con devolverlo a prisión y pone en aprietos la campaña de su hijo
Flávio Bolsonato, candidato a las próximas elecciones de octubre, usó un 'deepfake' de su padre en un mitin, cuando por su condena tiene vetada cualquier intervención en la vida pública del país. Dice que el exmandatario no lo sabía y no es para tanto.
Lo que pretendía ser un emotivo traspaso de testigo político se ha convertido en una intrincada encrucijada legal. El pasado 29 de julio, durante la convención del Partido Liberal (PL) en la que el senador Flávio Bolsonaro oficializó su candidatura a las elecciones presidenciales de octubre en Brasil, una pantalla gigante proyectó un rostro conocido por todo el país: el de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro.
Sin embargo, el hombre que hablaba no era él, sino una recreación hiperrealista generada mediante inteligencia artificial. Un avatar, un deepfake, muy real en apariencia, pero no en fondo. "Este no soy yo. Estoy encarcelado injustamente, acusado de cosas que no hice. Este vídeo fue creado con inteligencia artificial", arrancaba la alocución de la réplica digital del exmandatario.
Acto seguido, la voz sintetizada (pero muy bien ajustada) pedía a los militantes apoyar a su primogénito en los comicios: "Les pido que reciban con los brazos abiertos a la persona que elegí para sustituirme, sangre de mi sangre, mi hijo Flávio".
El origen de la polémica
La proyección irrumpió en el debate electoral brasileño y encendió de inmediato las alarmas en el Tribunal Supremo Federal (STF). El magistrado del STF Alexandre de Moraes, instructor de las causas contra el expresidente, otorgó un plazo de 48 horas a la defensa de Jair Bolsonaro para que aclare si la creación y posterior difusión del metraje contaron con su autorización explícita.
¿Por qué? Porque lo que parecía un juego (en fin, todo lo inocente que puede ser la política), de reconocimiento y aval de un padre a un hijo, choca con la ley. De ahí la solicitud del juez. Si el expresidente ultraderechista autorizó el vídeo, podría haber incurrido en una "grave transgresión" de los términos de su arresto domiciliario. Bolsonaro tiene condenas acumuladas de más de 27 años de prisión por delitos de rebelión e intento de golpe de Estado tras los comicios de 2022, pero disfruta de prisión domiciliaria por motivos de salud desde el pasado marzo. Eso sí, con la estricta prohibición de realizar declaraciones públicas o utilizar redes sociales, incluso a través de intermediarios, como en este caso. Un incumplimiento podría suponer su reingreso inmediato en prisión.
Las cosas cambian mucho si el expresidente ignoraba la existencia del metraje: sería su hijo, Flávio Bolsonaro, quien podría haber vulnerado la normativa electoral de Brasil, que veta taxativamente la creación y divulgación de deepfakes de figuras públicas con fines políticos sin el consentimiento expreso de la persona representada.
"No tiene nada de malo"
Ante la controversia generada, Flávio Bolsonaro ha salido al paso para defender la legalidad de la iniciativa y desvincular a su padre de la producción audiovisual. En mensajes difundidos a través de sus canales oficiales, el candidato presencial aseguró que resulta "obvio" que el expresidente no estaba al tanto de la emisión del metraje. Eso dejaría en caso, pues, en una sanción para él, pero no en la vuelta a chirona de su progenitor.
"Mi padre no tenía ni idea de que se iba a mostrar un vídeo de sí mismo creado con inteligencia artificial. Nuestro equipo analizó las repercusiones legales y no tiene absolutamente nada de malo. La prohibición existe cuando hay intención de engañar o confundir al espectador, pero el propio vídeo avisa desde el primer segundo de su origen digital", indica en el mensaje el aspirante de derecha extrema.
El ahora senador insistió en que el disclaimer inicial exime al equipo de campaña de cualquier intento de manipulación informativa, encuadrando el recurso en el uso legítimo de las nuevas tecnologías.
Este choque con la justicia no es el primero que salpica la estancia de Bolsonaro en su residencia. Meses atrás, Moraes impuso una sanción de 90 días sin visitas a Flávio tras haber difundido una carta escrita por el expresidente en la que lo respaldaba públicamente como su heredero político.
Más polémicas, más hijos
El episodio con IA añade un ingrediente inédito a la contienda por la presidencia de Brasil. En un escenario donde el actual mandatario, el izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva, busca un nuevo mandato frente a una derecha, que intenta reagruparse tras la inhabilitación y condena de su principal referente, el uso de herramientas sintéticas promete seguir bajo el minucioso escrutinio de las autoridades electorales.
Lula, de paso, tampoco se salva de polémicas. El presidente ha dicho hoy que su hijo mayor no gozará de "ningún privilegio" durante la investigación abierta en su contra por supuesto tráfico de influencias y garantizó que "si es culpable, tendrá que pagar como todo el mundo hace cuando se equivoca". En una entrevista al pódcast Inteligência Ltda, el mandatario afirmó que su primogénito, Fábio Luís Lula da Silva, conocido como Lulinha, volverá a Brasil desde España, donde reside actualmente, si finalmente es juzgado en su país.
El juez de la Corte Suprema André Mendonça autorizó a la Policía Federal investigar a Lulinha por supuesto tráfico de influencias, al tener sospechas de que intercedió en favor de contactos suyos ante el Ministerio de Salud y el gabinete de la Presidencia, según el diario Folha de São Paulo. El magistrado aceptó una petición de la propia Policía, que indagará la actuación de Lulinha en una serie de gestiones para obtener un permiso de comercialización de cannabis medicinal.
Lula, en la entrevista, recordó hoy que desde 2006 su hijo "viene siendo utilizado" por aquellos que quieren atacarlo. "Quien me quiere atacar, comienza atacándole a él", manifestó. El máximo dirigente del Partido de los Trabajadores dijo que confía en su hijo, pero avisó que "si es acusado de cualquier cosa, será tratado como el hijo de cualquier persona". "No habrá ningún privilegio. Jamás pediré a un comisario o a un juez no hacer lo correcto", aseveró.
En la misma conversación, Lula dijo que cree que EEUU "va a intentar interferir" en las elecciones del próximo octubre a favor de Flávio Bolsonaro, porque su padre es aliado del presidente estadounidense, Donald Trump. "Ellos van a intentar interferir aquí intentando ayudar al otro lado a ganar las elecciones", afirma. El dirigente progresista dio que el republicano y, "todavía más", su secretario de Estado, Marco Rubio, apoyan y prefieren que gane los comicios Flávio. "Lo que puedo decir es que si él (por Trump) quiere venir a apoyarle (a Flávio) electoralmente, que venga, si quiere, que venga. Ahora bien, nosotros vamos a ganar las elecciones. Vamos a ganar las elecciones", enfatizó.
A pesar de las tensiones, el jefe de Estado de 80 años aseguró "no estar preocupado con eso" y agregó que las conversaciones que ha tenido con Trump "han sido muy buenas", pero que el problema es lo que pasa después.
Según reveló este lunes una encuesta de Nexus encargada por la entidad financiera BTG Pactual, el presidente brasileño aventajaría a nivel nacional al senador Bolsonaro en una segunda vuelta simulada de los comicios de octubre. Obtiene un 47% de las intenciones de voto frente al 43% de su rival, una diferencia que se encuentra dentro del margen de error de dos puntos porcentuales. Eso hace que, pese a la ventaja de la izquierda, el escenario pueda ser de empate técnico.