Los científicos coinciden: preservar la vejez de hipopótamos, elefantes y ballenas ayuda a conservar las especies por un concepto inesperado
Los expertos aseguran que los animales más longevos poseen una memoria colectiva esencial para la supervivencia de su grupo.
En las especies de animales que son más sociales, la pérdida de los más mayores puede interrumpir la transmisión de rutas, refugios y alianzas... De la sabiduría y la memoria de los ancianos. La ecóloga Jennifer Smith, de la Universidad de Wisconsin, afirma que la presión sobre los individuos de mayor edad se está intensificando.
Los cazadores y pescadores suelen centrarse en los ejemplares más impresionantes, y estos individuos a menudo superan la edad reproductiva, por lo que se les considera reemplazables, algo completamente erróneo. Sin embargo, su retiro o desaparición socava la estabilidad social del grupo para las generaciones venideras, advierte esta experta, según ha publicado Science et Vie.
Este concepto, denominado la conservación de la longevidad, ha hecho que los expertos ya no consideren el número de individuos como dato principal sobre la supervivencia de una especie, sino las pirámides de edad.
Esta idea ya era la base de una investigación publicada por el 2024 por el ecólogo R. Keller Kopf ,de la Universidad Charles Darwin, en Australia, en la revista Science. Kopf explicaba cómo durante una sequía excepcional en África Oriental, la elefanta matriarcal de una manada es capaz de guiar a sus compañeras hasta un abrevadero que solo ha visto una vez, décadas atrás.
Este nuevo concepto, basado en una observación de los animales, lleva a que la experiencia de un animal no se pueda medir en kilogramos ni en números. Por ejemplo, una ballena vieja aún conoce rutas migratorias que las ballenas más jóvenes jamás han recorrido. Del mismo modo, un elefante anciano detecta una amenaza humana con mayor rapidez que uno inexperto. En cuanto a los esturiones centenarios, producen más huevos, a menudo de mejor calidad. Por lo tanto, su desaparición puede debilitar a toda la población.
Según los expertos, los ancianos hacen mucho más que simplemente transmitir conocimientos. Los bisontes e hipopótamos machos de mayor tamaño, por ejemplo, depositan más estiércol, que fertiliza el suelo y dispersa las semillas a largas distancias. Esta función natural de dispersión se ve mermada a medida que disminuye la población de los grupos de mayor edad. Sin embargo, la caza mayor y la pesca comercial se centran principalmente en los animales más viejos.
También mencionan el caso de los cetáceos. La caza industrial de ballenas durante el siglo XX eliminó a millones de ejemplares adultos, dejando los océanos vacíos de ballenas que habían memorizado rutas migratorias y zonas de reproducción. Una de las consecuencia ses que las ballenas jóvenes supervivientes se encuentran sin modelos a seguir. La transmisión del conocimiento se interrumpe en una sola generación, y pasarán décadas antes de que surja un nuevo tipo de matriarca.