Fascinación de un chef británico al tropezar en la costa este de España con el "Jardín del Edén" de los cítricos
Matthew Slotover hizo un viaje a la península, como tantas veces había hecho. Sin embargo, en esta ocasión, el mediterráneo le tenía reservado una sorpresa.

La costa española del Mediterráneo siempre aguarda sorpresas para propios y extraños. Matthew Slotover, un reputado chef británico, es consciente de ello después de su último viaje a la península. En el recorrido, descubrió el "Jardín del Edén": una granja orgánica que acumulaba en su interior cítricos de los que nunca había tenido conocimiento.
Se trataba de la Todolí Citrus Fundació, situada en la Comunidad Valenciana, en la que se encuentra una de las mayores colecciones privadas de cítricos del mundo con más de 500 variedades. Sólo se puede entrar con reserva previa y los dueños creen que bajo su tesoro se puede encontrar una de las claves para hacer frente al cambio climático.
La plantación, como podrán prever, va más allá de naranjas o de limones, también se encuentran otras especies como kumquat, lima dedo, sudachi o bergamota. Variables que no son comunes en todos los lugares del mundo.
Estos cultivos de origen natural también supone un refugio para animales que han encontrado entre las plantaciones un hogar, como ranas, jilgueros o abejas.
Este chef británico quedó perplejo ante el tesoro que se encontró: "No puedo describirles cómo fue la experiencia... Sabía de naranjas, limones, limas y pomelos. No sabía de tangelos, limas de dedo, cidras ni pomelos". Desde entonces, trata de buscar la manera de exportar el preciado producto para su restaurante que tiene un menú de inspiración. "Los cítricos son demasiado buenos para perdérselo", asegura en conversación con The Guardian.
"Cuando contactamos por primera vez con el propietario, Vincente [Todolí, exdirector de la Tate Modern], nos dijo: 'En realidad no los vendemos. Se los damos a nuestros amigos; tenemos un italiano que hace helados con ellos'. Y lo que hemos estado haciendo con ellos desde entonces ha sido de gran ayuda para la granja", dijo Slotover.
El director del paraíso cítrico, Óscar Olivares-Fuster, explicó que el funcionamiento de esta plantación tiene particularidades que la diferencia del resto de la competencia.
"En Todolí trabajamos con productos orgánicos, no usamos pesticidas, trabajamos con la naturaleza. Nuestro clima, las noches frías, los días cálidos y la brisa marina nos favorecen con todas nuestras variedades, en mayor o menor medida", aseguraba al mismo medio.
"Aquí tenemos un banco de genes con cientos de variedades de cítricos. Es un estudio único", afirmaba Olivares-Fuster. "Investigarlos será clave para que los cítricos sobrevivan a todos los desafíos que se avecinan, incluido el cambio climático. Con el tiempo, los cítricos se cultivarán al norte de los Pirineos y podríamos tener dificultades en el sur".
El negocio, en definitiva, sólo se ofrece a amigos cercanos del Edén y su objetivo está más cercano a la investigación científica con las diferentes características que ofrecen sus raras especies.
