Una investigación ha revelado que los niños pasan de media, cuando están con ellos, dos horas diarias viendo televisión y otra hora jugando videojuegos o Internet.
Este experto afirma que ofrecer alternativas a los niños cuando ya se ha tomado una decisión sobre algo es un error y genera confusión y frustración en ellos.
Desde 2015, los adolescentes pasan horas y horas en el teléfono, y esto, además de crear problemas de salud mental, ha disminuido su capacidad de concentración.