El rey Juan Carlos no fue al funeral de Irene de Grecia por su salud, pero viajó a Suiza a celebrar el cumpleaños de un rey destronado
El emérito alegó que su salud no le permitía realizar viajes tan largos y breves. Sin embargo, el mismo día de la muerte de su cuñada él estaba en Ginebra.
Tras la muerte de Irene de Grecia se anunciaron los planes para su despedida. El 17 de enero de 2026 se celebró un responso en su memoria en Madrid con la presencia de todos los Borbón y Grecia salvo el rey Juan Carlos, Froilán y Juan Urdangarin.
Dos días después tuvo lugar el funeral en la Catedral Metropolitana de Atenas y el posterior entierro en el cementerio de Tatoi, situado en los terrenos de la residencia en la que vivió la familia real griega y donde reposan los padres y el hermano de Irene.
Los dos sobrinos nietos de la princesa Irene se ausentaron se entiende que por motivos profesionales. Felipe de Marichalar trabaja en Abu Dabi y su primo Juan lo hace en Londres.
En cuanto al emérito, todo el mundo sabe que está retirado, así que cuestiones laborales no le iban a impedir viajar a donde hiciera falta para dar el último adiós a su cuñada.
Se comentó que Juan Carlos I no iba a viajar ni a Madrid ni a Atenas por consejo médico. Esos desplazamientos tan largos desde Abu Dabi y para tan poco tiempo le sentaban muy mal, así que esta vez renunciaba a hacerlo para no sufrir después las consecuencias en su salud. ¿Alguien se lo creyó? Quizá alguien... No se puede hablar por todo el mundo.
De cumpleaños en Ginebra
Semana y media después se ha conocido que mientras Irene de Grecia decía adiós a este mundo el 15 de enero de 2026, Juan Carlos de Borbón se encontraba en Suiza en la celebración del 74 cumpleaños de Fuad II, el último rey de Egipto.
Así lo desvela Informalia, que muestra una foto en la que se ve al emérito un tanto desmejorado posando junto a Sheikh Khalid Al Badr Mohammed Ahmed Al-Sabah, presidente de las Federaciones Asiáticas de Juegos Acuáticos en Kuwait. Desde luego no es su mejor foto.
El evento se celebró en Le Bar des Bergues, situado en el Four Seasons de Ginebra. Se trata de un establecimiento de lujo al que Juan Carlos I acude con frecuencia. Fue allí donde se celebró la graduación de su nieta Irene Urdangarin, acontecimiento en el que el emérito se reencontró con Iñaki Urdangarin tras años sin verse, al menos que se supiera.
Las teorías sobre la ausencia de Juan Carlos I
Así que Juan Carlos I no podía viajar a Madrid o a Atenas para el funeral de la hermana de la reina Sofía, pero el 15 de enero estaba en Ginebra de cumpleaños. Esto parece demostrar que había más motivos para que el emérito no estuviera en el funeral. Estas son las teorías, pero la verdad solo la conocen ellos.
- La princesa Leonor y la infanta Sofía acudieron tanto al homenaje a su tía Irene como al funeral en Atenas. No hay fotos de Juan Carlos con sus nietas pequeñas desde 2018 y parece que se quiere evitar a toda costa una nueva imagen.
- La reina Sofía despedía a su hermana, mejor amiga y verdadera compañera de vida, por lo que prefería no tener allí a Juan Carlos.
- La publicación de Reconciliación no sentó bien en La Zarzuela, por lo que no deseaban encontrarse en público con Juan Carlos I. En privado sí lo han hecho.
Conociendo a unos y a otros, lo más verosímil es que no se quería una foto de Juan Carlos con sus nietas, y sobre todo con la princesa Leonor, que es la heredera, y a la que no se quiere en el mismo plano que con un abuelo plagado de escándalos.
Por mucho que se quisiera evitar una foto y no se colocaran al lado, hubiera sido complicado no tenerla. Si no iba, se eliminaba el peligro. Y así lo hicieron, aunque quizá no contaran con la filtración de dónde estaba Juan Carlos I.