Manuel Sans Segarra, médico y cirujano: "Yo tengo 80 y me considero muy joven, hago deporte tres veces a la semana"
El envejecimiento es un fenómeno biológico complejo.
La edad cronológica no siempre refleja cómo se siente una persona. Así lo asegura el médico y cirujano Manuel Sans Segarra, quien a sus 80 años rechaza asociar la vejez únicamente con el número de años cumplidos y reivindica la gran importancia de mantenerse activo para conservar la salud física y mental.
Durante una entrevista en la que reflexionaba sobre el paso del tiempo, Sans Segarra dejó clara su postura: "Yo tengo 80 y me considero muy joven". Una afirmación que, según explica, está estrechamente ligada a su estilo de vida y a la actividad física que mantiene de forma regular.
El ejercicio como hábito irrenunciable
Sin plantearse reducir su ritmo con la edad, el médico asegura que continúa implicado en numerosas actividades y que el deporte forma parte de su rutina semanal. "Hago deporte tres veces a la semana. No paro de hacer actividades aquí en el colegio y en todas partes", explicó.
Su programa de entrenamiento incluye sesiones de gimnasio diseñadas con un enfoque específico para cuidar tanto la musculatura como las articulaciones. "Voy al gimnasio, hago una rutina muy cerebral desde el punto de vista muscular y articular. Después mi sauna, mi piscina, jacuzzi, mi ducha y a casa, tres veces a la semana", relató.
La importancia de moverse para combatir el envejecimiento
Además del bienestar físico, Sans Segarra vincula directamente el ejercicio con la prevención de algunos de los procesos asociados al envejecimiento. Según explicó, el envejecimiento es un fenómeno biológico complejo en el que intervienen numerosos mecanismos celulares y bioquímicos. Entre ellos, destaca la liberación de determinadas moléculas que favorecen la inflamación del organismo.
"Se liberan muchas moléculas ácidas, y las moléculas ácidas provocan inflamación, y toda inflamación provoca rigidez y fibrosis", señaló. A su juicio, esta inflamación progresiva contribuye a la pérdida de movilidad que muchas personas experimentan con el paso de los años. "A medida que uno se hace mayor se va anquilosando todo", afirmó.
Seguir en movimiento
Frente a ese proceso natural, el cirujano defiende la estrategia de no dejar de moverse. "Entonces, la manera de evitar el anquilosamiento es moviéndose", resumió. A sus 80 años, Sans asegura sentirse joven por mantener hábitos que le permiten conservar la movilidad, la autonomía y una intensa actividad cotidiana.