“Las vacaciones ya no empiezan en el aeropuerto”: así están cambiando TikTok e Instagram la forma de viajar
La nueva agencia de viajes es el algoritmo.

Hubo un tiempo en el que elegir destino para las vacaciones dependía de una agencia de viajes, una recomendación de algún amigo, un programa de televisión o una guía turística. Pero las cosas han cambiado.
Hoy muchas decisiones se toman deslizando el dedo por una pantalla, y para los destinos de viaje esto es clave. Un vídeo de treinta segundos puede convertir un rincón desconocido en el próximo destino viral del verano.
Y es que las redes sociales no solo están cambiando qué lugares visitamos, sino también cómo viajamos, qué esperamos encontrar y hasta la manera en la que vivimos la experiencia.
El viaje ya no empieza cuando uno sale de casa, sino mucho antes. Cuando se guarda un vídeo en TikTok o se envía un reel por Instagram con el mensaje que lo inicia todo: “Tenemos que ir aquí”.
Las vacaciones empiezan en el móvil
Así lo cuenta la experta en estrategia digital para el sector de viajes y turismo, Cecilia Galaz, directora general de Moov, quien destaca cómo TikTok e Instagram se han convertido en herramientas centrales para planificar viajes.
“Muchas veces uno decide dónde se va a ir de vacaciones meses antes, y va guardando opciones como una carpeta mental, y literal, de lugares”, expone Galaz, explicando así una realidad cada vez más común: mucha gente no busca destinos concretos, sino que los descubre mientras consume contenido en redes sociales.
Un restaurante escondido, una playa espectacular o un alojamiento de ensueño pueden aparecer de repente en el feed y convertirse automáticamente en una posibilidad real de viaje
Cómo el algoritmo moldea nuestros deseos
Según explica Galaz, el algoritmo tiene un papel decisivo en este proceso. Cada simple acción que realizamos como usuarios, como por ejemplo ver un vídeo concreto unos segundos más, guardarlo, compartirlo o leer los comentarios, funciona como una señal que la plataforma interpreta para seguir mostrando contenido parecido.
“El algoritmo detecta micro-señales de comportamiento y las multiplica”, señala la experta. Es decir, cuanto más interés muestras por un tipo de viaje o de destino, más contenido similar aparece. Y eso acaba moldeando también el propio deseo de viajar.
La lógica se parece a la de plataformas como Netflix, pero aplicada al turismo: el algoritmo aprende qué te atrae y construye alrededor de eso una especie de escaparate personalizado de lugares que quizá nunca habías pensado visitar.
El peso de los microinfluencers
Otro de los cambios importantes tiene que ver con quién recomienda ahora los viajes. Según explica la directora de Moov, los microinfluencers generan más confianza porque muestran experiencias aparentemente reales y cercanas.
“Hoy es muy difícil mentir en redes sociales: te pillan al tiro”, afirma Galaz. Una confianza que también está extendida entre los usuarios, quienes suelen percibir como más auténtica la recomendación de alguien “normal” que la publicidad clásica de hoteles o agencias.

La consecuencia de esto es clara: cada vez más personas organizan sus vacaciones a partir de recomendaciones, relatos de experiencias y vídeos cortos grabados por desconocidos en TikTok o Instagram.
La nueva forma de descubrir el mundo
Además, la experta señala que las redes no solo cambian cómo se elige destino, sino que también modifican sustancialmente la forma de viajar e incluso la esencia de los lugares.
Muchos destinos empiezan a amoldarse y rediseñarse pensando directamente en su potencial visual y en cómo van a funcionar en redes sociales. Restaurantes, hoteles y destinos turísticos buscan convertirse en espacios “instagrameables”.
Y eso alimenta otra dinámica: viajar también para generar contenido. La experiencia deja de ser únicamente personal y pasa a construirse pensando en cómo será compartida después online.
Un fenómeno que, aunque tiene aspectos positivos como descubrir destinos alternativos fuera de los circuitos clásicos, también deja cierta inquietud sobre cómo las plataformas están moldeando nuestros desplazamientos e incluso nuestros gustos.
