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30/08/2013 13:37 CEST | Actualizado 30/10/2013 10:12 CET

HANS BLIX: "Ni Obama en Siria, ni Bush en Irak; EEUU no es la policía del mundo"

A propósito de la guerra de Irak, Obama, en su discurso de aceptación del Nobel, también argumentó que no se debe realizar una acción militar contra otros estados sin la aprobación del Consejo de Seguridad de la ONU. Pero entonces era entonces, y ahora es ahora, supongo.

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Hans Blix fue el jefe de inspección de armamento de UN para Irak entre 2000 y 2003. También fue director de la agencia Internacional de Energía Atómica (1981 a 1997), y ministro sueco de Asuntos Exteriores (1978-79). Esta conversación con Nathan Gardels, director de Global Viewpoint Network, se realizó el lunes 26 de agosto de 2013.

Nathan Gardels: Según su experiencia, y por lo que ha visto últimamente, ¿cree que el veredicto de las agencias de inteligencia occidentales de que Assad usó armas químicas es creíble y fiable?

Hans Blix: Los indicios van ciertamente en la dirección de que se han usado armas químicas. También hay pruebas circunstanciales que apuntan a que el régimen de Assad ha utilizado este armamento.

Sin embargo, ya que las potencias occidentales han pedido la inspección de Naciones Unidas -y Siria ha aceptado, y hay inspectores sobre el terreno-, todos deberíamos esperar a ver el informe de los inspectores antes de que se tome ninguna acción.

Como hemos visto en otras ocasiones, la dinámica política va por delante del procedimiento legal.

Gardels: ¿Suena el eco de Irak, con el presidente Bush?

Blix: En cierto sentido, sí. Entonces los estadounidenses y sus aliados también pidieron inspecciones de armas de destrucción masiva. También entonces dijeron: "Olvidadlo, ya tenemos suficientes pruebas por nuestra cuenta como para actuar. Somos la policía mundial. ¡Nuestra opinión pública nos exige una acción inmediata!"

No estoy de acuerdo con la afirmación de EEUU de que "es demasiado tarde" para que Siria coopere ahora. Es una mala excusa para justificar la acción militar.

El pasado mes de marzo, Occidente estaba satisfecho con las inspecciones sobre el uso de armamento químico. ¿Por qué no puede esperar ahora? En un mes, cuando tengamos muestras de tejidos más precisas, sabremos con exactitud qué tipo de armas químicas se han utilizado y quién tiene esas armas.

Gardels: Pero ahora, ¿no es el presidente Barack Obama, en vez de George Bush, quien está asumiendo el rol de policía mundial?

Blix: Sí. Fue el único, hace ahora algún tiempo, que habló de legalidad internacional. Eso me impresionó. Pero ahora me temo que la política del momento le está empujando en una dirección que ya hemos visto antes en EEUU.

El primer ministro británico David Cameron tampoco parece valorar mucho la legalidad internacional. Y en esta ocasión, tampoco los franceses.

Según su perspectiva, se ha cometido un acto criminal que obliga a tomar represalias. No sé qué represalias: las armas no se usaron contra ellos. Deberían ser los rebeldes quienes quisieran esas represalias.

Si el objetivo es detener una vulneración de la ley internacional y hacer la vista gorda con otros que tienen armas químicas, una acción militar sin esperar primero el informe del inspector de la ONU no es la manera de hacerlo.

Estamos hablando de la policía mundial, no de la legalidad mundial.

Gardels: ¿Saben las agencias de inteligencia occidental dónde están las armas químicas? ¿Son vulnerables? ¿Podría ser eficaz un ataque aéreo?

Blix: Buenos, los israelíes saben dónde están. Pero atacar almacenes con misiles de crucero, tal y como yo lo entiendo, tiene el inconveniente de que puedes extender armas químicas en los alrededores de cualquier ataque.

Gardels: ¿Cuáles son las implicaciones de que EEUU y sus aliados occidentales decidan actuar de nuevo sin la ONU? Primero Kosovo, luego Irak, luego Libia. Y ahora, parece que Siria se suma a la lista.

Blix: En Kosovo la intervención se basó en la autorización de la OTAN. No era suficiente. No creo que la aprobación de la OTAN será suficiente en términos de legalidad internacional. Tienes que tener el visto bueno del Consejo de Seguridad.

En el caso iraquí, a la Administración Bush no le importaba Naciones Unidas. Sólo querían seguir adelante con los británicos y algunos pocos más. Eran absolutamente desdeñosos con la ONU.

Recuerdo que John Kerry, el actual secretario de Estado que entonces era senador, fue ridiculizado por decir que EEUU debía esperar a las inspecciones y la aprobación de Naciones Unidas para actuar.

A propósito de la guerra de Irak, Obama, en su discurso de aceptación del Nobel, también argumentó que no se debe realizar una acción militar contra otros estados sin la aprobación del Consejo de Seguridad de la ONU. Pero entonces era entonces, y ahora es ahora, supongo.

En Libia había una resolución del Consejo de Seguridad, pero fue interpretada de manera muy abierta por el intento de proteger a los civiles ante el inminente ataque para derrocar a Gadafi.

Gardels: Pero los rusos y los chinos nunca aceptarán un ataque militar contra Siria, así que ¿por qué intentar la vía ONU?

Blix: Los rusos y los chinos han dicho que quieren inspecciones justas y profesionales en Siria. Los iraníes también han aceptado. En este asunto tienen intereses muy serios; los iraníes han sufrido más que nadie en el mundo por el uso de armas químicas en la guerra con Irak, durante los tiempos de Saddam.

No están aprobando el uso de armas químicas por parte de sus amigos de Damasco.

Desde mi punto de vista, hay una posibilidad de que se pueda obtener una condena a Siria en el Consejo de Seguridad -incluyendo a Rusia, China e Irán- si las inspecciones demuestran las sospechas.

Gardels: ¿Pero nunca aceptarán una intervención militar?

Blix: China y Rusia nunca aceptarán una acción militar. Es verdad. Pero preguntémonos: ¿qué tipo de intervención militar es realmente posible, y con qué alcance? Un ataque con misiles de crucero sobre almacenes de armas sospechosos en Siria no significará mucho, quizás nada en absoluto.

Recordemos los ataques con misiles de crucero de Clinton en 1998 sobre los campos de entrenamiento terroristas en Afganistán, y una supuesta fábrica de gas nervioso en Jartum, Sudán. Estos puntillazos en Afganistán no pararon a Al Qaeda. Lo de Jartum resultó ser un error total: era una planta farmacéutica.

Si se quiere una intervención militar para castigar a Assad, satisfacer a la opinión pública y a los medios sin ni siquiera escuchar el informe de Naciones Unidas, me temo que será un día triste para la legalidad internacional.