Un encontronazo con el personal de la aerolínea low cost irlandesa ha terminado convirtiéndose en una escena insólita que ya circula por todo internet.
Financiado por China y situado en una ciudad sin agua corriente ni red eléctrica, el nuevo aeropuerto internacional de Gwadar sigue desierto meses después de su inauguración virtual.
Las autoridades chinas querían impulsar el turismo en un paraje remoto del Yangtsé. Para lograrlo, los ingenieros optaron por una solución tan radical como efectiva.
Desde el sábado se han registrado 485 cancelaciones y se han aplazado casi 2.000 vuelos debido al riesgo que representan los aparatos no tripulados enemigos.