El método y razón de ser de la restricción es de lo más novedosa: no se sanciona por correr más, sino por no tener una razón legítima para circular por allí.
"La competencia estadounidense me parece muy agotadora, y la razón no es solo el trabajo", explica Brittany en un reciente vídeo compartido con sus seguidores en YouTube.
La marcha atrás lega en un contexto de desaceleración de la demanda de vehículos eléctricos, retrasos tecnológicos y creciente presión internacional, especialmente desde China y Estados Unidos.