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Confirmado por la DGT: la multa por conducir con hielo o nieve en el parabrisas puede llegar a los 200 euros

Confirmado por la DGT: la multa por conducir con hielo o nieve en el parabrisas puede llegar a los 200 euros

Dependiendo de lo limitado que sea el campo de visión.

Imagen de archivo de un coche con los cristales congelados por las bajas temperaturas.
Imagen de archivo de un coche con los cristales congelados por las bajas temperaturas.Getty Images

Es una escena muy común en los días de invierno: bajas a la calle medio dormido, el coche parece un iglú y decides rascar solo "un poco" el parabrisas. Lo justo para ver la carretera. Total, piensas, es solo un momento. Pero ese atajo puede acabar costándote dinero… y no poco.

Cuando el hielo o la nieve tapan los cristales, el problema no es solo que conduzcas incómodo. El verdadero riesgo está en no ver bien lo que ocurre a tu alrededor: un peatón, una bicicleta, un coche que frena de golpe. Por eso Tráfico se fija especialmente en algo muy concreto en esta época del año: qué ve el conductor desde dentro del vehículo.

Si la visibilidad es mala, aunque sea por causas naturales, la conducción deja de ser segura. Y eso tiene consecuencias. La sanción puede ir de 80 a 200 euros, dependiendo de lo limitado que sea el campo de visión. No importa que el trayecto sea corto ni que tengas prisa para llegar al trabajo.

La buena noticia es que evitarlo está en tus manos

Basta con dedicar unos minutos antes de arrancar: limpiar bien el parabrisas, la luneta trasera y, si hace falta, los retrovisores. Con una rasqueta y líquido anticongelante se soluciona rápido. Son herramientas sencillas, baratas y mucho más útiles de lo que parecen en los meses fríos.

Hay quien prefiere encender el coche y esperar a que el calor haga su trabajo. Funciona, sí, pero consume más, contamina más y suele llevar más tiempo del que creemos. Y cuando vamos con el reloj en contra, ese método casi nunca gana.

En invierno, la prisa es mala compañera de viaje. Ver bien no es un lujo ni una recomendación: es una obligación. Y saltársela, además de peligroso, puede dejar un agujero inesperado en el bolsillo.

Otros consejos para cuidar tu vehículo durante esta época

  • Empieza por lo que toca el suelo. Los neumáticos son clave en invierno. Revisa que tengan buen dibujo y la presión adecuada, porque con bajas temperaturas baja también la presión del aire. Si vives o te mueves por zonas donde nieva, infórmate sobre neumáticos de invierno o lleva cadenas en el maletero, aunque "creas" que no las vas a necesitar.
  • La batería sufre más de lo que parece. Las mañanas frías son enemigas de las baterías antiguas. Si notas que el coche arranca con dificultad o que las luces pierden intensidad, conviene revisarla antes de que te deje tirado en el peor momento.
  • Los líquidos, siempre a punto. En invierno es fundamental usar anticongelante y un líquido limpiaparabrisas preparado para bajas temperaturas. El agua sola puede congelarse y provocar más de un disgusto. Aprovecha para comprobar también el nivel del aceite.