Un entrenamiento de 35 minutos, publicado sin cuidado en Strava, causa un enorme escándalo en las Fuerzas Armadas del país vecino, en plena tensión en Oriente Medio.
Una mujer de Illinois (EE UU) estaba entrenando en la cinta de correr cuando esta le jugó una mala pasada. La deportista tropieza repentinamente y para evitar una caída se agarra a la máquina, que termina arrastrándola y bajándole las mallas hasta los tobillos.