Los detalles aún no han trascendido, pero los Gobiernos de los Veintisiete tienen ya el documento para su aprobación. Es el primer encuentro de esta naturaleza desde el Brexit.
Se trata de un tiburón peregrino (Cetorhinus maximus) de 7 metros, una especie catalogada como protegida en el catálogo de fauna amenazada de Catalunya.
La Xunta de Alfonso Rueda guarda silencio mientras el sector marisquero se prepara para enfrentarse a las pérdidas millonarias que provocarán la muerte de los bivalvos.