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29/04/2013 06:48 CEST | Actualizado 28/06/2013 07:12 CEST

Los Nadal, al asalto de la vicepresidencia económica

2012-09-25-sesioncontrol2_r2_c2.jpgAlgo se mueve en torno a los gemelos Nadal, Álvaro y Alberto. Tras la deprimente rueda de prensa del pasado viernes, vuelve a ponerse en evidencia la necesidad de una vicepresidencia económica fuerte, que genere credibilidad y que evite las insoportables desavenencias entre Montoro y Guindos.

Algo se mueve en torno a los gemelos Nadal, Álvaro y Alberto (Madrid, 1970). Tras la deprimente rueda de prensa del pasado viernes, vuelve a ponerse en evidencia la necesidad de una vicepresidencia económica fuerte, que genere credibilidad y que evite que las insoportables desavenencias entre Montoro y Guindos y la incapacidad de Álvaro Nadal, director de la oficina económica de Moncloa, para mediar entre ambos, continúen desorientando a empresarios y banqueros.

Es en esa brecha donde se revela un vacío de poder que dará la llave económica del país a quien logre llenarlo. Y en eso andan los Nadal-Kaczynski patrios, que al estilo de los famosos gemelos, Lech Aleksander y Jarosław -gobernantes de Polonia durante dos años como presidente y primer ministro-, enredan para erigirse en salvadores, en medio del desánimo y desconcierto nacional. Con lo que los Sorayos, el grupo creado alrededor de la vicepresidenta Saénz de Santamaría, daría un paso más en su camino al poder. La displicencia con que les miran los seniors del Gobierno y del poder será su trampolín.

La tensión entre Economía y Hacienda llegó hasta las puertas del Consejo de Ministros en el que el Gobierno se declaró oficialmente incapacitado para crear empleo y ser fiel a sus promesas. Al final, Guindos se quedó sin la leve rebaja de impuestos que anunciaba en el Wall Street Journal, mientras la risa inconveniente de Montoro crispaba como si tratase de una burla.

En vísperas de este contexto, el nombre de Álvaro Nadal se ponía en circulación en la prensa como favorito para convertirse en vicepresidente económico en el otoño. Es su segunda gran campaña mediática, tras la que se puso en marcha hace unos meses con el fin de impulsar a Alberto, recién nombrado entonces secretario de Estado de Energía, vía almuerzos y cafés con los periodistas económicos que consideraban más influyentes, y con los responsables de algunos medios que cayeron rendidos ante el engrasado dúo. El desalojo de Fernando Martí al frente de la política energética, pese a que es un hombre del Opus férreamente sustentado por la Obra, y su sustitución por Alberto Nadal, fue el primer triunfo visible de los gemelos, que aunque reciben por separado preparan las estrategias conjuntamente. Así lograron ser número 1 y 2 en la oposición a técnicos comerciales y economistas del Estado .

Entre las grandes ideas de ambos se recordarán durante muchos años dos en concreto, de esas que ponen los pelos de punta a empresarios, economistas y analistas financieros que han pasado por la oficina económica de La Moncloa, para pulsar al Gobierno en busca de respuestas.

La primera surge cuando la prima de riesgo superaba los 600 puntos de diferencia con el bono alemán y el interés de la deuda rondaba el 7%. Álvaro Nadal se esforzaba por convencer a los expertos de que no era tan descabellado volver a la peseta. El estupor de quienes salían estremecidos de su despacho dió pie a brillantes y comentados artículos que algunos no sabían donde habían tenido su origen. Pues bien, el flamante director de la oficina del presidente había mostrado a unos cuantos ténicos como él, que había hecho todos los cálaculos y no era tan dramático recuperar la peseta.

Técnicos, banqueros y empresarios salían de las citas con el joven Nadal convencidos de que para estar al frente de la oficina económica del presidente hay que ser un iluminado. El modelo de Miguel Sebastián, que susurraba al oído de Zapatero genialidades que luego se descubrieron desastrosas -el asalto al BBVA por Sacyr, la OPA de Gas Natural contra Endesa-, se repetía con Nadal. Lograr que cale entre las grandes empresas que la influencia sobre el presidente es superior a la de los ministros resulta esencial para contar con su apoyo. Esa carta la jugó Sebastián con maestría entre personajes como Florentino Pérez, Entrecanales, Sánchez Galán o Luis del Rivero. Y aunque Alvaro Nadal la maneja también con habilidad, su arrogancia le impide ser tan sibilino como Sebastián.

Ser el Rasputín de Rajoy precisa de una notable inteligencia política y esa falta desactivó la puesta en marcha de la otra reciente gran idea de los gemelos: pasar el agujero de las fotovoltaicas al Sareb, el banco malo donde los banqueros han colado los activos inmobiliarios aún peores. Así, los créditos impagados de los propietarios de instalaciones fotovoltaicas, y con ellos los huertos, engrosarían la lista tóxica del Sareb. Ello hubiera permitido al gemelo Alberto acallar las protestas de este colectivo que invirtió animado por las sustanciosas primas que daban los huertos solares. "El ministro de Economía y el Banco de España llegaron justo a tiempo de cargarse semejante ocurrencia", comenta uno de los implicados en la operación.

UN TRÍO SIN VASOS COMUNICANTES

La fluidez y el entendimiento no caracteriza la relación entre los tres actores económicos del Gobierno. A Montoro, mentor de Nadal, se le perdona su tono irritante porque a cambio libra a Rajoy y Saénz de Santamaría de quemarse más de la cuenta: "Montoro es un hombre del partido, ha tenido sujetas a las comunidades autónomas y ha recortado el déficit cuatro puntos, si quitas los dos de la banca. Rajoy le considera fiel y útil", asegura una fuente cercana a Moncloa. "Guindos tiene hilo directo con Rajoy y el presidente confía en él. Viven en un idilio de confianza mutua y el presidente sabe que está haciendo un papel esencial. Las interferencias que existen con Nadal, el de Economía las soluciona pasando por encima" explica otra fuente cercana al círculo más próximo al presidente. "Los Nadal están aquí para llegar a lo más alto. Tienen aspiraciones y no lo ocultan", aclaran desde una gran compañía del Ibex. "Rajoy tiene dos actitudes al elegir a la gente que le rodea. Está más cómodo con gente que considera en otro nivel (inferior). Eso pasa con Nadal, Soraya y con el resto. El otro elemento que valora mucho es que le gusta la gente independiente, sin deudas ni intereses económicos", dice un diputado popular, que ha trabajado muy cerca del presidente tratando de explicar el por qué de Nadal.

"En 2004, cuando Arias Cañete es nombrado secretario ejecutivo económico en Génova, se quedan a su lado Elvira Rodríguez y Álvaro Nadal, al que recomendó Jaime García Legaz -hoy secretario de Estado de Comercio-, que le conoció en las oposiciones a técnico comercial. Como Elvira y Miguel chocaban bastante, Álvaro se mantuvo ahí agazapado y con un perfil bajo. En 2008 se coló en las listas como diputado y Soraya y Montoro le convirtieron en pieza clave por su manejo de las cifras", apunta un dirigente del PP sobre la carrera del aspirante a vicepresidente económico. El pequeño de los Nadal -que nació un rato antes que su hermano Alberto- iba abriendo puertas a su gemelo.

Álvaro controla hoy en día la Comisión Delegada de Asuntos Económicos, que teóricamente preside Rajoy. Es en esa Comisión donde realmente se toman las decisiones económicas clave para este país, tanto en lo público como en lo privado. Como Rajoy no ejerce, es su flamante director de la Oficina Económica quien se convierte en vicepresidente in pectore, para asombro y quejas de los poderes fácticos que lo vieron claro desde el principio. En este tiempo, el director de la Oficina del presidente ha aprendido como funciona el intercambio de información y lo que dan de si las insinuaciones o las medias verdades. Claro que trata con viejos zorros, que ya han visto llegar y marcharse a otros como él.

SIN COMPLEJOS

A medida que van aprendiendo, los hermanos suben y suben, al tiempo que practican una endogamia sin complejos. Gracias a Álvaro, las mujeres de ambos forman también parte del Gobierno. Eva Valle, casada con Alberto, fue nombrada por su cuñado Álvaro directora del Departamento de Economía Internacional de la Oficina Económica, nada más desembarcar en Moncloa, ejerciendo de mano derecha del sherpa de Rajoy. A la vez que María Teresa Lizaranzu, esposa de Álvaro, obtenía el puesto de directora general de Industrias Culturales y del Libro, presidenta de Acción Cultural de España y presidenta de la polémica Comisión de la Propiedad Intelectual.

Todo queda en casa, mientras se preparan para la tercera ofensiva. Esa que unos cuantos alimentan y sitúan a la vuelta del verano, en la presunta primera crisis de Gobierno de Rajoy, que puede ser el gran momento de los Nadal-Kaczinski. ¿Realidad o deseo?

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