Europa se ahoga con las temperaturas: la Renfe francesa cancela varios trenes por miedo a averías en sus aires acondicionados
La ola de calor obliga a la SNCF a suspender conexiones entre París y el sur de Francia porque algunos convoyes antiguos no soportan las temperaturas extremas.
La ola de calor que golpea Europa está empezando a afectar incluso a algo tan básico como viajar en tren.
La SNCF, la compañía ferroviaria pública francesa -equivalente a Renfe en España-, anunció la cancelación de varios trenes Intercités por temor a que los sistemas de aire acondicionado fallen en plena ruta debido a las altísimas temperaturas que atraviesa el país.
Y el motivo ha generado bastante inquietud: parte de los convoyes simplemente no están preparados para soportar este calor.
Trenes cancelados por miedo a que falle el aire
La compañía confirmó la suspensión de varias conexiones entre París y el suroeste francés, así como entre Burdeos y Marsella. Según explicó la SNCF, la decisión busca "prevenir posibles averías en la climatización vinculadas a las temperaturas elevadas".
Es decir: prefieren cancelar algunos trayectos antes que arriesgarse a que pasajeros terminen atrapados durante horas dentro de vagones sin aire acondicionado en plena ola de calor.
El problema está en los antiguos trenes Corail
El gran problema afecta especialmente a las históricas unidades Corail, trenes muy utilizados durante décadas en Francia pero cuyo diseño ya empieza a mostrar limitaciones frente a fenómenos climáticos extremos.
La propia SNCF reconoció abiertamente que estos convoyes antiguos "no tienen la misma robustez que los trenes más recientes" cuando se producen situaciones meteorológicas como las actuales.
Y eso ha obligado a reducir temporalmente parte del servicio.
París, Toulouse, Marsella…
Las cancelaciones afectan a algunas de las rutas más importantes del país. Entre ellas: conexiones entre París y Toulouse, París y Cahors, París y Brive y también varios trayectos entre Burdeos y Marsella.
La compañía aseguró que intentará compensar parcialmente el problema añadiendo más vagones a los trenes que sí seguirán operando. Además, explicó que está contactando desde principios de semana con los pasajeros afectados para reorganizar sus viajes.
La previsión es que la circulación vuelva a la normalidad el sábado.
El calor empieza a poner contra las cuerdas a Europa
El episodio refleja hasta qué punto las altas temperaturas están empezando a afectar directamente a infraestructuras europeas que durante décadas fueron diseñadas para un clima muy distinto.
Porque el problema ya no es solo el malestar de los viajeros. El calor extremo está empezando a alterar: carreteras, redes eléctricas, aeropuertos, hospitales y ahora también sistemas ferroviarios.
En algunos puntos de Francia las temperaturas rozan ya registros históricos para finales de mayo.
El miedo a quedarse encerrado sin aire acondicionado
Precisamente uno de los mayores temores de las compañías ferroviarias europeas es que se repitan escenas que ya han ocurrido otros veranos: pasajeros atrapados en vagones parados durante horas bajo temperaturas asfixiantes.
Por eso la SNCF ha optado esta vez por una medida preventiva muy poco habitual: cancelar trenes antes de que se produzcan las averías.
Una decisión que está generando muchísimos comentarios en Francia porque simboliza bastante bien una sensación cada vez más extendida en Europa: la de que muchas infraestructuras del continente empiezan a no estar preparadas para el nuevo clima extremo.