Los científicos no dan crédito: el escorpión más grande del mundo medía un metro y tenía pinzas de 15 centímetros hace 415 millones de años
El gigantesco depredador vivió cuando la mayoría de los animales terrestres apenas habían comenzado a colonizar la tierra firme.
Mucho antes de los dinosaurios, de los mamíferos e incluso de los primeros bosques, un auténtico gigante recorría lo que hoy es Reino Unido. Se trata de Praearcturus gigas, un escorpión prehistórico que alcanzaba alrededor de un metro de longitud y que estaba armado con enormes pinzas de hasta 15 centímetros.
La criatura vivió hace unos 415 millones de años, durante el Devónico temprano, una época en la que la vida terrestre todavía se encontraba en una fase muy primitiva y estaba dominada por pequeños artrópodos.
Por eso el descubrimiento ha sorprendido tanto a los científicos. En aquel mundo, donde la mayoría de los animales que habitaban la superficie eran diminutos, la existencia de un depredador de semejante tamaño rompe muchos de los esquemas establecidos sobre la evolución temprana de estos animales.
Un fósil que llevaba más de un siglo desconcertando a los expertos
Los restos de Praearcturus gigas fueron descubiertos en Inglaterra y Gales y ya habían sido descritos por primera vez en la década de 1870. Sin embargo, durante más de un siglo los paleontólogos no lograron ponerse de acuerdo sobre qué tipo de criatura era realmente.
En un primer momento se creyó que pertenecía a un gran crustáceo parecido a una cochinilla de la humedad. Décadas después surgió la hipótesis de que se trataba de un escorpión, aunque esa interpretación fue cuestionada debido a que los fósiles estaban incompletos y no se había encontrado la característica cola de estos animales.
Ahora, un nuevo estudio publicado en la revista Palaeontology ha vuelto a examinar los ejemplares conservados en el Museo de Historia Natural de Londres utilizando modernas técnicas de análisis e imagen.
La conclusión de los investigadores es clara: se trataba efectivamente de un escorpión. "Confirmar que este animal era un escorpión cambia fundamentalmente nuestra comprensión de cómo y cuándo estos animales evolucionaron hasta alcanzar tamaños tan extraordinarios", explicó Richard Howard, conservador de artrópodos fósiles del Museo de Historia Natural de Londres y autor principal del estudio.
El terror de los pantanos prehistóricos
Los científicos creen que Praearcturus gigas ocupaba la cima de la cadena alimentaria de su ecosistema. Su enorme tamaño y sus poderosas pinzas le habrían convertido en uno de los depredadores más temibles de los humedales y llanuras inundables de la época.
Además, algunas características anatómicas encontradas en los fósiles sugieren que podría haber llevado una vida parcialmente acuática.
Los investigadores identificaron estructuras similares a las presentes en crustáceos modernos, lo que apunta a que este gigantesco escorpión probablemente cazaba tanto en el agua como cerca de ella.
Un gigante en un mundo de animales pequeños
Uno de los aspectos que más intriga a los expertos es cómo pudo alcanzar semejantes dimensiones en una época en la que prácticamente ningún otro animal terrestre se acercaba a ese tamaño.
La hipótesis principal es que la vida semiacuática le permitió beneficiarse del soporte físico que proporciona el agua, facilitando el desarrollo de cuerpos mucho más grandes.
También pudo influir la ausencia de competidores o depredadores terrestres de gran tamaño, lo que habría permitido a este escorpión evolucionar hasta dimensiones excepcionales.
"Lo que hace tan interesante a Praearcturus es que se volvió enorme en una época en la que la vida terrestre era todavía muy pequeña", explicó el paleontólogo Russell Garwood, de la Universidad de Manchester.
Una ventana a un mundo desaparecido
El hallazgo ofrece una nueva perspectiva sobre los primeros ecosistemas terrestres del planeta y sobre la capacidad de algunos artrópodos para alcanzar tamaños gigantescos mucho antes de lo que se pensaba.
Y también deja una imagen difícil de olvidar: un escorpión de un metro de largo, armado con pinzas del tamaño de una mano humana, patrullando los humedales de una Tierra irreconocible hace más de 400 millones de años.