Alvise Pérez casi duplica en votos a Podemos en Castilla y León... pero "deja" a Vox sin tres escaños
Se Acabó la Fiesta podría haber impedido que los de Abascal sumaran más procuradores más en detrimento del PSOE en las elecciones de Castilla y León.
Otro traspié para Alvise. Después de quedarse en Aragón fuera del parlamento, Se Acabó la Fiesta tampoco obtuvo este domingo los votos suficientes para entrar en el parlamento de Castilla y León.
Los datos del escrutinio casi al completo reflejan que SALF ha cosechado 17.332 votos en la cita electoral de este domingo, un porcentaje del 1,40 por ciento del total. Pero aunque no ha logrado apoyo suficiente para sacar algún procurador, el partido de Alvise sí ha quedado por encima de Podemos-Alianza Verde, que sólo ha conseguido 9.920 votos y un 0,74 por ciento de los sufragios. Es decir, Alvise Pérez ha conseguido casi el doble de votos que la formación morada.
Pero la presencia de Se Acabó la Fiesta ha podido pasar factura al bloque de la derecha en Castilla y León. Vox se quedó a muy pocos votos de arrebatar tres procuradores al PSOE. Concretamente, un representante en Valladolid, otro en Segovia y otro en Zamora. Si los votos obtenidos por Alvise en esas circunscripciones hubieran ido a parar a Vox (lo cual es mucho suponer, porque se podrían haber quedado en la abstención o ir hacia otra candidatura), los de Abascal habrían conseguido tres escaños más en detrimento del candidato socialista, Carlos Martínez.
En Valladolid, Vox se quedó a 1.685 votos de arrebatarle un escaño al PSOE. Allí, el partido de Alvise logró 4.391 votos. En Segovia fueron 1.068 votos, cuando allí Se Acabó la Fiesta sumó 1.195. En Zamora, por último, la marca para que Vox le arrebatara un procurador al PSOE fue aún más ínfima: 284 votos. Y en esa provincia, Alvise sumó 895 papeletas.
Es decir, si todos los votos de Alvise hubieran ido a parar a Vox, el resultado habría sido: PP, 33; PSOE, 27; Vox, 17. Pero el balance final acabó siendo muy diferente y el PSOE sumó 30 escaños, dos más que hace cuatro años, y Vox, 14.