Las claves de la campaña decisiva en Andalucía: a Moreno Bonilla le "dan los números" para la absoluta
El candidato popular ha pedido a Feijóo tener las "manos libres". Mientras, el PSOE no da la batalla por perdida: "Al PP nunca le vienen bien las campañas", advierten.

Llegó la hora: la batalla de todas las batallas. Este viernes arrancará la campaña electoral más decisiva del año, la de las andaluzas del próximo 17 de mayo, salvo que se produzca un hipotética adelanto electoral. Y ciertamente el Partido Popular parte con ventaja.
Juanma Moreno busca revalidar su mayoría absoluta y sus últimas encuestas internas apuntan a que lo puede conseguir. "Dan los números", asegura su equipo. Pero para conseguirlo ha exigido a Feijóo tener las manos libres. No quiere interferencias. ¿Y eso en qué se materializa? Por ejemplo, en que su discurso migratorio no va a ser el del PP nacional. De hecho, defenderá la migración como clave del crecimiento económico.
Moreno mirará de reojo a su derecha porque Vox pretende ser decisivo en la conformación del próximo gobierno andaluz, como ya ha ocurrido recientemente en Extremadura o Aragón. Y tirará, precisamente, de ese discurso duro en migración. Abascal quiere lo opuesto a Moreno Bonilla: nacionalizar la campaña. Que ellos tengan el foco. Según esas encuestas internas, Vox está fuerte pero no tanto como podía creerse hace unas semanas. Y ya hay en el PP quienes piensan que antes de pactar, Moreno volvería a las urnas.
¿Y el PSOE? Pues María Jesús Montero está a evitar la catástrofe, en no caer más allá de los treinta escaños que le dejó como "herencia política" Juan Espadas en las andaluzas del año 2022. Tirará y mucho de Pedro Sánchez en esta campaña, al igual que centrará su discurso en la defensa de la sanidad pública. Su estrategia es clara: o gobierna el PSOE en Andalucía o la fórmula PP - Vox. "No está fácil pero al PP nunca le vienen bien las campañas”, se consuelan.
Y lo que también está claro es que lo que pase en Andalucía tendrá consecuencias en Madrid, en Génova y también en Ferraz y en Moncloa. Esta vez, sí, ya ha comenzado la batalla de todas las batallas.
