Óscar Puente califica el accidente de tren en Adamuz de "tremendamente extraño"
Todos los heridos graves en el descarrilamiento han sido ya trasladados a hospitales, cinco de ellos muy graves. El maquinista del Alvia de Renfe, uno de los muertos
El ministro de Transportes y Moviliad Sostenible, Óscar Puente, ha asegurado esta noche que todo lo que rodea al fatal accidente de tren en Adamuz (Córdoba) resulta, a su juicio, "tremendamente extraño" porque el descarrilamiento del convoy de Iryo y la posterior colisión con el Alvia de Renfe reúne circunstancias difíciles de explicar desde el punto de vista técnico. "Todos los expertos en materia ferroviaria que están en este centro y los que hemos podido consultar están tremendamente extrañados del accidente porque, como les digo, es muy raro", ha insistido el ministro en una comparecencia ante la prensa en el centro de Adif, en Madrid.
Puente ha detallado que el accidente de tren se produjo en un tramo recto de la línea, en una infraestructura se había renovado hace poco, "los trabajos concluyeron en el mes de mayo", después de una inversión de 700 millones de euros. También que el tren de Iryo es “relativamente nuevo”, con menos de cuatro años de antigüedad. Esa combinación de factores, a su jucio, explicaría el desconcierto de los especialistas consultados desde las primeras horas tras el choque de los dos trenes.
El siniestro se produjo cuando un tren de Iryo, que había salido de Málaga hacia Puerta de Atocha con 317 viajeros, descarriló sus tres últimos vagones a las 19:45 horas por razones que se desconocen y que Óscar Puente espera que aclare una investigación. Esos coches invadieron la vía contigua justo en el momento en que circulaba, en sentido contrario, un Alvia de Renfe, que venía de Madrid hacia Huelva. El impacto afectó a los dos primeros vagones del Alvia y provocó que cayeran por un terraplén de cuatro metros.
En esos dos vagones del Alvia de Renfe, según ha señalado Puente, viajaban 53 personas (37 en el primero y 16 en el segundo) de un total de 200 pasajeros, aproximadamente. El maquinista del Alvia figura entre los fallecidos. A última hora de la noche, la cifra de víctimas mortales ascendía a 21, aunque Puente no ha descartado que el balance crezca.
El ministro de Transporte ha explicado que tras el accidente de tren en Adamuz se habían contabilizado unos 30 heridos "de cierta gravedad” y que todos ellos han sido evacuados a centros hospitalarios. “Todas las personas que han resultado heridas y necesitaban ser atendidas en hospitales han sido ya trasladadas”, ha señalado. Según han confirmado fuentes de la investigación a EFE, de todos ellos, cinco están muy graves.
No obstante, la cifra de 21 muertos ya confirmados por los investigadores, entre ellos el maquinista del Alvia de Renfe, podría elevarse, porque los servicios de emergencia están trabajando para excarcelar a las personas que siguen atrapadas en los vagones de los trenes, uno de los cuales ha caído por un talud de cuatro metros.
El ministro ha rechazado vincular el accidente con problemas de puntualidad o con otras incidencias previas en la red ferroviaria española y ha avanzado que la investigación que se ha iniciado para esclarecer el accidente será compleja y que llevará tiempo. Según ha indicado, este informe podría prolongarse, como mínimo, un mes, aunque todo quedará en manos de la comisión encargada de estudiar este tipo de accidentes ferroviarios.
Puente tiene previsto desplazarse a la localidad cordobesa de Adamuz para conocer de primera mano la situación y trasladar “in situ” sus condolencias a las víctimas, a las personas heridas y a sus familiares. También ha confirmado que ha mantenido contacto permanente con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, “desde el primer momento”, y que ambos han hablado “al menos diez veces” desde que se produjo el accidente.