Las reacciones políticas a la desclasificación del 23-F: de la negación al escepticismo
El histórico anuncio de que el miércoles saldrán a la luz los papeles del golpe de Estado ha sido recibido por las distintas formaciones con ataques, críticas y mucho escepticismo. Incluso entre aquellas formaciones que apoyan habitualmente al Gobierno de coalición.
Podría decirse que este sí que no era ningún secreto. Desde que el PSOE tuvo que firmar un papel de compromisos con fuerzas de izquierda o nacionalistas, hubo un eco del pasado que estuvo presente en diversas negociaciones. Romper el candado, el cerrojazo de la Ley de Secretos Oficiales era el gran titular, pero el ejemplo que se ponía para hacerlo nos devolvía al 23 de febrero de 1981, con la demanda de arrojar luz sobre el intento de golpe de Estado cuyo transcurso y momentos posteriores son clave para entender la democracia española de hoy en día.
Esta mañana, 45 años más tarde, se ha conocido que, el miércoles, dichos documentos clasificados serán públicos. No obstante, llama la atención la serie de diagnósticos que han venido realizando a lo largo de este lunes los distintos partidos políticos y que condensan una amalgama de ataques, críticas, pero también dudas y mucho escepticismo. Este último, incluyendo también a quienes representan los habituales apoyos al Ejecutivo.
Una "cortina de humo" para un PP y un Vox que no se mojan
La primera reacción al anuncio de Pedro Sánchez ha sido del partido que lidera la oposición. El Partido Popular salió rápido a realizar la primera valoración en boca de su portavoz parlamentaria, Esther Muñoz, quien utilizó la misma argumentación que han venido utilizando para otra serie de iniciativas políticas, habló de una "cortina de humo" y que "se cumplen los pasos del colapso total".
Otras figuras de la formación, como el alcalde madrileño, José Luis Martínez-Almeida, han defendido también esa tesis de la cortina de humo. "Si tan bien le va al país, ¿por qué tienes que sacarte un conejo de la chistera todos los días?", ha planteado esta mañana durante el transcurso de un coloquio. "Si tú estás seguro de que tienes el mejor Gobierno que ha tenido España, ¿por qué tienes que hablar de lo que pasó hace 45 años?", planteó, sin dejar entrever qué opina el PP de la desclasificación.
De la misma forma se ha pronunciado la ultraderecha. La portavoz parlamentaria de Vox, Pepa Millán, ha cambiado de tercio al plantear que "menos cortinas de humo y más responder ante los españoles". ¿Sobre qué? La voz en el Congreso de los de Santiago Abascal sostiene que "lo que tienen que desclasificar es lo sucedido en el apagón o la relación de ZP [el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero] con Plus Ultra". Tampoco ha dejado claro si en Bambú están a favor de la desclasificación de los archivos.
Junts lo tacha de "arqueología política" y pide desclasificar los atentados de Cambrils y las Ramblas
También desde el espectro de la derecha, pero en la independentista, ha habido pronunciamientos sobre el anuncio de Sánchez sobre el 23-F. Junts ha tirado de ironía para desacreditar la iniciativa que llega en la misma jornada que se cumplen 45 años del 23-F -mismo plazo máximo que recoge la Ley de Información Clasificada que aún debe ser aprobada en el Congreso-. Para los de Puigdemont, esto solo es "interesante para hacer arqueología política".
En este sentido, y en un fiel reflejo de los tira y afloja de las negociaciones entre Junts y el Gobierno para apoyar una norma que sustituya a la norma franquista de la Ley de Secretos Oficiales, los nacionalistas catalanes han dejado claro que buscan cuanto antes otra desclasificación. Más reciente. "Desclasifiquen los documentos de las cloacas del Estado y de los atentados del 17 de agosto que tanto sufrimos los catalanes", ha expuesto el secretario general, Jordi Turull.
"Una máxima en democracia es el derecho a saber la verdad y que no tengan que pasar 50 años a esperar que se desclasifiquen lo que han perpetrado las cloacas del Estado y los espionajes tanto de un Gobierno como el otro", ha valorado al ser preguntado por la prensa durante un acto en la estación de Sants, en la ciudad condal.
Esquerra se anticipa a lo que salga y anticipa que "lo demás será un salseo"
En las filas de la izquierda nacionalista catalana, el portavoz parlamentario de ERC, Gabriel Rufián, ha realizado un escueto análisis sobre la desclasificación anunciada. Así, ha indicado que dicha revelación "debería ser: 1) El sumario (para saber la trama militar real). 2) La llamadas que entraron y salieron del Congreso (para saber la trama civil real)". También ha valorado que "lo demás será un salseo (interesante pero ya sabido)".
Y, muy fiel a su habitual estilo irónico, Rufián se ha reservado un golpe de efecto para el final de su publicación: "Y ya tocaba. Que se iba iba a saber antes quién mató a Kennedy que quién montó el 23F".
El PNV y EH Bildu siguen esperando a que todo el 'caso Zabalza' salga a la luz
Si ha habido dos formaciones que han puesto en primera línea de sus demandas el acabar con la Ley de Secretos Oficiales estas han sido el Partido Nacionalista Vasco (PNV) y EH Bildu. Lógicamente, forma parte de la reclamación histórica para conocer los entresijos y secretos de varios acontecimientos ocurridos en Euskadi durante una Transición que no solo coincidió con los años de plomo de ETA, sino también con el terrorismo de Estado y grupos armados como los GAL. Y con masacres como la de la huelga del 3 de marzo de 1976 en Vitoria-Gasteiz.
La portavoz parlamentaria de los jeltzales, Maribel Vaquero, ha recogido las palabras de Sánchez para señalar que "efectivamente, la memoria no puede estar bajo llave", pero "por eso hay que seguir y desclasificar también los documentos sobre el caso Zabalza o los sucesos del 3 de marzo en Gasteiz", en referencia a los cinco obreros acribillados por la policía durante el desalojo de la iglesia de San Francisco de Asís. "Hagamos memoria de verdad. Con todo", ha subrayado la política del PNV.
Por su parte, la portavoz parlamentaria de los abertzales, Mertxe Aizpurua, ha celebrado que el Gobierno dé el paso con los secretos del 23-F, pero ha dejado claro que para Euskadi no es suficiente y que hay más episodios del pasado que interesa conocer por su sociedad.
La que conforma una de las voces de EH Bildu en el Congreso ha reclamado "desclasificar también los papeles de la masacre del 3 de marzo de la que se cumplen 50 años, de los Sanfermines del '78, del caso Zabalza o de los relativos al GAL", al tiempo que ha dejado claro que "este paso demuestra que con voluntad política es posible levantar los secretos".
Izquierda Unida habla de una "buena noticia" que es "insuficiente"
En el seno de la propia coalición, concretamente dentro del ala de Sumar, también ha habido pronunciamientos. Ha sido el coordinador federal de Izquierda Unida (IU), Antonio Maíllo, el que ha celebrado el anuncio como una "buena noticia", pero dejando claro que "es insuficiente" y que ellos aspiran a lograr otra meta en esta legislatura. Que el anteproyecto de Ley de Información Clasificada que se aprobó en el pasado julio sea convalidado en el Congreso.
"Falta, y animo a Pedro Sánchez a que lo diga en la revisión, la aprobación de una nueva ley de secretos oficiales, porque estamos todavía en la ley de secretos oficiales del franquismo de 1968", ha explicado Maíllo, en referencia a que aún sigue vigente dicha ley mientras se tramita la que la sustituirá. La postura de IU es que ya tendría que haberse aprobado esta desclasificación y centrar los esfuerzos en que la nueva ley salga adelante.
Cabe destacar que en el seno de Movimiento Sumar, la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, sí ha cerrado filas con la medida, a través de una publicación en su cuenta oficial de Bluesky: "Desclasificar los archivos del 23F es un acto de responsabilidad con nuestro pasado y compromiso con un futuro más democrático y fuerte".
Podemos también cree que es "insuficiente" y ya advierte sobre la futura ley
La postura de la formación morada ha tenido gran sintonía con la de Izquierda Unida, si bien ha llegado con una diferencia clara y que ya fue manifestada durante la puesta de largo del anteproyecto de Ley de Información Clasificada. El secretario de Organización y portavoz de Podemos, Pablo Fernández, ha dejado claro que no están en contra de esta desclasificación, pero sí son más ambiciosos en cuanto al articulado de la futura ley.
"A nosotros lo que nos gustaría es que haya una reforma de la Ley de Secretos Oficiales y que, desde luego, los plazos que en ella se contienen se reduzcan", ha explicado Fernández, aludiendo a que las horquillas ahora previstas -45 años como máximo, para los niveles más altos de secretos- bajen.
El BNG duda de una desclasificación total: "Sabemos que hay altas instituciones del Estado implicadas"
Por parte del Bloque Nacionalista Galego (BNG), se ha pronunciado su máxima dirigente desde Santiago de Compostela. Ana Pontón se ha mostrado con cautela a la hora de valorar el anuncio, deslizando que a ver "si realmente se desclasifican todos esos documentos" y que “vamos a ver qué dicen". La máxima responsable de la organización política gallega se ha mostrado escéptica, recordando que "todos y todas sabemos que hay altas instituciones del Estado implicadas en ese golpe".
En esa misma línea, la líder de la oposición al PP en Galicia ha aludido al rey emérito Juan Carlos I, recordando que "en cierta manera ya se ha atribuido cuál fue su papel en ese golpe", apuntando a que fue para dejarlo "todo atado y bien atado", en referencia a las tesis que sugieren que el intento de golpe de Estado podría haber sido un complot para perpetuar la monarquía en un momento de aperturismo político. "Desde el BNG vamos a seguir trabajando para construir un país con libertad", ha sentenciado Pontón.