98% de los paneles solares, 88% de las baterías y 61% de los inversores: Europa depende de China para casi toda su tecnología verde
Los autores de un reciente informe internacional con testimonios de analistas y empresarios ven a Europa "sonámbula" por su excesiva dependencia de Pekín
Ursula von der Leyen insiste. Es "necesario" para la Unión Europea avanzar en su propia autosuficiencia energética en un contexto cada vez más hostil. La crisis del petróleo en Irán, el bloqueo a Rusia por su invasión de Ucrania, los vaivenes de Trump... y cada vez más, China.
A falta de una verdadera reacción europea, los analistas internacionales hablan de una Europa "sonámbula" hacia los problemas económicos y de seguridad nacional por la excesiva dependencia de la tecnología 'verde' procedente de Pekín.
Europa corre el riesgo de caer en una serie de problemas económicos y geopolíticos de seguridad nacional debido a su excesiva dependencia de la tecnología china baja en carbono", explica Michael Collins, ex subdirector de estrategia de seguridad nacional en la Oficina del Gabinete del Reino Unido y coautor de un reciente informe global basado en entrevistas con expertos en energía y seguridad nacional. Junto a Collins aparece la figura de Michal Meidan, director del Programa de Energía de China en el Instituto de Estudios Energéticos de Oxford,
Collins y Meidan ven "muy probable" que esa dependencia del régimen chino genere daños a largo plazo. E igualmente "probable" que surjan problemas en la cadena de suministro, lo que dejaría a Europa descubierta en caso de alguna incidencia, sea deliberada o por fenómenos meteorológicos extremos.
Hay sectores más que inquietos. Desde las poderosas industrias automovilísticas, pasando por la armamentística y hasta las últimas compañías de inteligencia artificial miran con preocupación a lo que pueda ocurrir con China. O desde China. Collins insiste en su aviso de que los países se enfrentan a la posibilidad de "caer inconscientemente en un escenario en el que de repente se enfrentan a un grave problema de seguridad nacional".
La alta dependencia no es una cuestión de sensaciones. Los datos están ahí. El informe, financiado por el New Energy Industrial Strategy Center de EEUU, señala que China suministra el 98% de los paneles solares de nuestro continente, el 88% de las baterías de iones de litio que llevan teléfonos o vehículos modernos, así como el 61% de las importaciones de inversores, que integran la energía renovable a la red eléctrica.
Con un añadido; ya no es solo la tecnología china presente en las infraestructuras y las industrias europeas. Es que crece la familiarización y el uso de marcas procedentes del régimen comunista en cuestiones como los vehículos, donde cada vez hay más modelos chinos circulando por España y otros países de la UE.
"No queremos sustituir una dependencia de las importaciones de combustibles fósiles por una dependencia de la tecnología china baja en carbono", prosiguen los autores, conscientes de que es "muy probable" que China utilizara tecnología verde para llevar a cabo labores de vigilancia.