Amazon ha despedido a 57.000 empleados desde 2022 mientras prepara una inversión de 200.000 millones en IA: ahora el robot que iba a sustituirles también ha sido cancelado
"No tomamos estas decisiones a la ligera", han defendido desde la empresa.
Amazon, que desde finales de 2022, ha despedido a cerca de 57.000 trabajadores, ha vuelto a recortar puestos en la empresa, esta vez dentro de su división de robótica. El objetivo de este cambio, según han explicado desde Bussiness Insider, es reducir costes empresariales, en lo que consideran una decisión que consideran difícil pero necesaria.
Por ahora, se desconoce cuantos trabajadores se han visto afectados por esta medida, aunque la iniciativa pone de relieve que el gigante tecnológico continúa recortando empleo, así como buscando iniciativas que le ayuden a conseguir una mayor rentabilidad. Según un portavoz de Amazon, la empresa continúa contratando e invirtiendo en áreas estratégicas.
"Revisamos periódicamente nuestras organizaciones para asegurarnos de que nuestros equipos estén en las mejores condiciones para innovar y cumplir con nuestros clientes", señaló el portavoz en un comunicado, donde defendió que este tipo de actuaciones no suelen ser algo habitual y que se tomen a la "ligera".
"No tomamos estas decisiones a la ligera y nos comprometemos a apoyar a los empleados cuyas funciones se vean afectadas con indeminazciones por despido, prestaciones de seguro médico y apoyo para la inserción laboral", agregó el mismo.
A pesar de que la empresa ha llevado acabo varias oleadas de despidos masivos, lo cierto es que su gasto ha aumentado de forma considerable con los años. De hecho, según sus propias proyecciones, la compañía podría llegar a alcanzar los 200 000 millones de dólares en gastos en 2026.
Sus condiciones laborales, en la lupa de la ministra de Trabajo
La ministra de Trabajo del Gobierno de España, Yolanda Díaz, ha criticado a la empresa, precisamente, por sus condiciones laborales, tras denunciar que sus trabajadores cuentan con un sistema algorítmico que "mide los movimientos de sus trabajadores".
"Miden cuánto tardan sus trabajadores en ir al baño, cuántas cajas mueven cada hora, a qué velocidad se desplazan. Saldrá Amazon desmintiéndolo, pero es verdad. Bastante bueniña estoy siendo, porque podría decir cosas que ya están documentadas de lo que hace Amazon. Piensen ustedes cuántas enfermedades está causando este modo de trabajar en Amazon", ha criticado finalmente la misma.
No ha sido al único gigante tecnológico que ha criticado, también ha cargado contra el propietario de 'X' (antes conocido como Twitter) al que ha acusado de actuar bajo el mismo modus operandi y de convertir la red social en un altavoz de la ultraderecha.
"Elon Musk compró Twitter por 44.000 millones de dólares. Lo primero que hizo inmediatamente fue despedir al 80% de la plantilla y eliminar los mecanismos de moderación y convertirlo en un altavoz de la extrema derecha mundial. Está pasando y no reaccionamos", criticó la socialista.
"Hoy la red X no es una red social. Es otra cosa, pero no es una red social. Es una red de propaganda al servicio de un proyecto que es peligroso y que es profundamente antidemocrático. Solo quiere un tipo de libertad, la libertad de manipular y de mentir", añadió.